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Charlie IDº

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Charlie IDº

Mensaje por Charlene White el Dom Nov 13 2016, 02:11

Malleus Malificarum
se afirma que una sólida creencia en los brujos no es doctrina católica: véase el capítulo 26, pregunta 5 de la obra de Epíscopo. Quiencrea que cualquier criatura puede ser cambiada para mejor o para peor, o transformada en otra cosa u otro ser, por cualquiera que no sea el Creador de todas las cosas, es peor que un pagano y un hereje. De manera que cuando informan que tales cosas son efectuadas por brujos, su afirmación no es católica, sino simplemente herética. Más aun, no existe acto de brujería que posea efecto permanente entre nosotros. Y esta es la prueba de ello: que si así fuera, sería efectuada por obra delos demonios. Pero asegurar que el diablo tiene el poder de cambiar los cuerpos humanos e infligirles daño permanente no parece estar de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia. Porque de este modo podrían destruir el mundo' entero, y llevarlo a la más espantosa confusión.
Más aún, toda alteración que se produce en el cuerpo humano -por, ejemplo el estado de salud o el de enfermedad - puede atribuirse a causas naturales, como nos lo demostró Aristóteles en su séptimo libro de la Física. Y la mayor de estas causases la influencia de las estrellas. Pero los demonios no pueden inmiscuirse en el movimiento de las estrellas. Esta es la. opinión de Dionisio en su epístola, a San Policarpo. Porque eso sólo puede hacerlo Dios. Por lo tanto es evidente que los demonios no pueden en verdad efectuar ninguna transformación permanente en los cuerpos de los humanos; es decir, ninguna metamorfosis real Y de ese modo debemos atribuir la aparición de cualquiera de esos cambios a alguna causa oscura y oculta.
Y el poder de Dios es más fuerte que el del diablo, así que las obras divinas son más verdaderas que las demoniacas. De donde, cuando el mal es poderoso en el mundo, tiene que ser obra del diablo, en permanente conflicto con la de Dios. Por lo tanto, como es ilegal mantener que las malas artes del demonio pueden en apariencia superar la obra, de Dios, del mismo modo es ilegal creer que las más nobles obras de la creación, es decir, los hombres y los animales, puedan ser dañadas o estropeadas por el poder del diablo. Más aun, que lo que se encuentra bajo la influencia de un objeto material no puede tener poder sobre los objetos corpóreos. Pero los demonios están subordinados a ciertas influencias de las estrellas, porque los magos observan el curso de determinadas estrellas para invocar a los demonios. Por lo tanto, ellos carecen del poder de provocar cambio alguno en un objeto corpóreo, y de ahí que las brujas poseen menos poder que los demonios.
Charlie nació en una familia pobre, o eso imagina ya que no recuerda mucho de ellos. Era muy pequeña cuando enfermaron y eso acabó con la vida de ambos. Ella acabó en un orfanato durante varios años hasta que, a la edad de siete años, este cerró por falta de fondos. Nadie quería mantener a unos niños abandonados, así que todos acabaron en la calle. Le gustaría decir que se unieron y cuidaron entre ellos, pero no fue así, se dispersaron ella al menos no volvió a ver a ninguno de sus antiguos compañeros, prefiere no pensar por qué. Ella se centró en sobrevivir a las calles, cosa que no era nada fácil para una niña. Los primero meses fueron muy duros, pero todo cambio cuando conoció a Michael, un chico cuatro años mayor que ella que llevaba bastante viviendo en las calles. Él fue el único que se apiado un poco de ella, le enseñó todo lo que debía saber de las calles, a quien debía acercarse y a quien no y como identificarlo ella misma. También le enseñó a robar, primero a la gente por la calle o en los puestos de comida, y luego pasaron a golpes más grandes en los que entraban en las casas de algunos magnates londinenses cuando no estaban.

Con el tiempo fue adquiriendo muchas habilidades relacionadas con sus robos. Sus manos se volvieron más agiles a la hora de robar una cartera o un reloj, sabe mezclarse entre la gente y corre a toda velocidad cuando es necesario. Además puede “ver” en la oscuridad, no literalmente claro, pero es capaz de moverse en total oscuridad, puede sentir un hormigueo en sus dedos cuando está cerca de algún objeto y escucha la respiración y el ruido que hace una persona, de manera que sabe hacia que dirección huir a toda velocidad. Según ella no existe ningún lugar donde no pueda  colarse, puede trepar y abrir cualquier ventana o puerta. Y aunque no debería, está muy orgullosa de ello. Ese tiempo también la hizo madurar, se volvió más desconfiada con todo el mundo, pero también más segura de sí misma.

Cuando tenía diez años Michael y ella decidieron que era hora de vivir nuevas aventuras, dejar Inglaterra y sus gentes para buscar una vida mejor en Estados Unidos. Michael le contaba que allí todos eran ricos y que podrían hacer cualquier cosa que quisieran. Todo lo que escuchaba sonaba como un sueño, y como tal le costaba creerlo, pero seguiría a su amigo a cualquier parte, era su familia. Por eso no dudó en colarse en el gran barco de lujo que iba a zarpar por primera vez, el Titanic. Era un barco enorme y había muchísima gente deseando subir, muchos con grandes joyas. Se frotó las manos nada más pensar en que más guardarían en sus camarotes de primera clase cuando estuvieran en pleno viaje. Ambos eran bastante jóvenes así que no fue difícil colarse entre el caos de tercera clase, fingiendo ser los hijos de alguno de los presentes.  Estar a bordo fue increíble, se paseaba por la cubierta, pasando desapercibida. Era la primera vez que se subía a un barco y era increíble verse rodeada de océano por todas partes. Parecía el paraíso, pero rápidamente se convirtió en una pesadilla.

Tras varios días de viaje ella estaba paseándose por los pasillos para cotillear un poco. Tras la novedad se aburría y su mejor manera de entretenerse era cotillear cada rincón de ese barco. Los robos los llevarían a cabo el último día de viaje, para que nadie pudiera notarlo hasta que ya estuvieran suficientemente lejos, así que conocer el barco les iría bien para esa ocasión. En un momento notó un movimiento exagerado en el barco, pero no le dio demasiada importancia, continuó a lo suyo hasta que empezó  haber demasiados empleados del barco por los pasillos. Llegó a escuchar algo de un simulacro, pero eso solo le hizo alejarse más, lo último que quería era meterse en algo así. Volvió a tercera clase y se metió en uno de los camarotes vacíos. Pasó poco tiempo hasta que la verdadera pesadilla comenzó. Empezó a entrar agua por el suelo, era poca cantidad, tanto que en un principio solo pensó en una tubería rota o algo por el estilo, pero entonces se produjo una sacudida. Cuando intentó salir de la habitación la puesta no se abría, algo la había atascado. Fue ahí cuando comenzó el pánico para ella, comenzó a golpear y patear la puerta, y gritó con todas sus fuerzas para que alguien la sacara de allí, pero también se escuchaban gritos fuera.

No supo cuando tiempo estuvo dando patadas a la puerta, intentando que esta cediera mientras el agua subía lentamente. Pero de repente pareció que alguien respondió a sus gritos y suplicas. Se apartó de la puerta y alguien logró abrirla. Llegó a ver a un hombre muy grande, pero no se detuvo a dar las gracias, esa cosa se estaba hundiendo, ¡y ella no sabía nadar!  Salió corriendo como alma que lleva el diablo, colándose por el costado del hombre a toda velocidad para llegar a cubierta. Allí ya estaban cargando los botes salvavidas, algunos incluso ya habían partido. Corrió para subirse a uno, pero no la dejaban pasar, no les importaba que fuera una niña, y tampoco lograba encontrar a Michael por ninguna parte. Ojalá no lo hubiera buscado, puede que si hubiera insistido más en subir a los botes en lugar de buscarlo se hubiera librado de una de las peores experiencias de su vida. La empujaron, la arrastraron y casi la pisotearon cuando cayó al suelo. Y al final todo se quebró.

Estaba completamente oscuro, apenas llegaban algunos reflejos de las luces de los botes ya alejados. El choque al estrellarse contra el agua helada vació por completo sus pulmones, haciendo que se ahogara por un segundo. Cada bocanada de aire le costaba, y por si no fuera suficientemente difícil no conseguía mantenerse a flote. El pánico fue todavía mayor, estaba segura de que iba a morir allí, ahogada, pero no quería. Se sujetó al lo que pensó que era un trozo del barco que flotaba a su lado, consiguiendo por fin salir lo suficiente para respirar con algo más de normalidad, flotando gracias a aquella tabla. Pero gritó al ver que no era una tabla, sino un cadáver, se separó al instante como acto reflejo. Por suerte alguien la sujetó y la sacó del agua, era el mismo tipo enorme de antes. Parecía que su ángel de la guarda debía ser el ángel boxeador que entretenía a Dios cuando se aburría.

Otro barco rescató a los supervivientes de los botes, el Carpathia, y fue allí, cuando estuvo a salvo, cuando comenzó a buscar a Michael entre los supervivientes, pero no estaba allí. No perdió las esperanza todavía, el barco los llevó a todos a Nueva York, y allí continuó su búsqueda, pero el resultado fue el mismo. Lo más seguro era que Michael estuviera entre los cadáveres que no lograron recuperar, lo que significaba que estaba sola. Ese fue un duro golpe, estaba en una ciudad que no conocía, totalmente sola, de repente estaba perdida. Los primeros días fueron los más duros, ni siquiera sabía a donde ir para refugiarse por las noches. Pero era una luchadora, ese es su carácter, así que salió delante de la mejor forma que sabía. Al principio robaba a la gente que encontraba por la calle y en algunos mercados para conseguir comida. Luego comenzó a colarse en casas, hasta que un día sus cálculos fallaron y la pillaron. Logró escapar, pero tenía miedo de ser reconocida, así que se fue de Nueva York. Decidió no volver a pasar mucho tiempo en el mismo lugar, no tenía a nadie que la atara a una ciudad concreta, así que usaba los trenes de mercancías para viajar de un lugar a otro, sin importarle realmente el destino la mayoría de las veces. Su último destino fue Salem, esa no era una gran ciudad, así que le pareció un buen lugar para pasar un tiempo.
Charlene “Charlie” White
Nombre: Charlene White
Fecha de nacimiento: 15/08/1901.
Género: Femenino
Procedencia: Londres, Inglaterra.
Estado civil: Soltera
Otros:
• Ha dedicado su vida a robar y es muy buena en ello.
• Estaba a bordo del Titanic cuando este naufragó.
• La crió un chico poco mayor que ella, Michael, que falleció en el naufragio.
• Tiene pesadillas continuas con lo ocurrido la noche del 14 de Abril de 1912.
• No sabe nadar.
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Re: Charlie IDº

Mensaje por Kóstyk Záitsev el Dom Nov 13 2016, 03:09


Aceptada
Que experiencia estar en ese lugar ese día justamente ¿quien hubiese sospechado que pasaría algo así en un barco tan grande? Lo bueno de todo es que estás en América y hay nuevas oportunidades para ti. Espero que te des una vuelta por el circo, quizás te lleves más de una sorpresa.


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