Afiliaciones
Hermanas 3/5
Élite 09/20
Directorios 6/8
Última limpieza 20/07/2017
Vodevil
Bienvenido, Invitado

Alan Smith

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Alan Smith

Mensaje por Alan Smith el Dom Mayo 14 2017, 13:49

Malleus Malificarum
se afirma que una sólida creencia en los brujos no es doctrina católica: véase el capítulo 26, pregunta 5 de la obra de Epíscopo. Quien crea que cualquier criatura puede ser cambiada para mejor o para peor, o transformada en otra cosa u otro ser, por cualquiera que no sea el Creador de todas las cosas, es peor que un pagano y un hereje. De manera que cuando informan que tales cosas son efectuadas por brujos, su afirmación no es católica, sino simplemente herética. Más aun, no existe acto de brujería que posea efecto permanente entre nosotros. Y esta es la prueba de ello: que si así fuera, sería efectuada por obra delos demonios. Pero asegurar que el diablo tiene el poder de cambiar los cuerpos humanos e infligirles daño permanente no parece estar de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia. Porque de este modo podrían destruir el mundo' entero, y llevarlo a la más espantosa confusión.
Más aún, toda alteración que se produce en el cuerpo humano -por, ejemplo el estado de salud o el de enfermedad - puede atribuirse a causas naturales, como nos lo demostró Aristóteles en su séptimo libro de la Física. Y la mayor de estas causases la influencia de las estrellas. Pero los demonios no pueden inmiscuirse en el movimiento de las estrellas. Esta es la. Opinión de Dionisio en su epístola, a San Policarpo. Porque eso sólo puede hacerlo Dios. Por lo tanto es evidente que los demonios no pueden en verdad efectuar ninguna transformación permanente en los cuerpos de los humanos; es decir, ninguna metamorfosis real Y de ese modo debemos atribuir la aparición de cualquiera de esos cambios a alguna causa oscura y oculta.
Y el poder de Dios es más fuerte que el del diablo, así que las obras divinas son más verdaderas que las demoníacas. De donde, cuando el mal es poderoso en el mundo, tiene que ser obra del diablo, en permanente conflicto con la de Dios. Por lo tanto, como es ilegal mantener que las malas artes del demonio pueden en apariencia superar la obra, de Dios, del mismo modo es ilegal creer que las más nobles obras de la creación, es decir, los hombres y los animales, puedan ser dañadas o estropeadas por el poder del diablo. Más aun, que lo que se encuentra bajo la influencia de un objeto material no puede tener poder sobre los objetos corpóreos. Pero los demonios están subordinados a ciertas influencias de las estrellas, porque los magos observan el curso de determinadas estrellas para invocar a los demonios. Por lo tanto, ellos carecen del poder de provocar cambio alguno en un objeto corpóreo, y de ahí que las brujas poseen menos poder que los demonios.
Allá por el año 1909 nacía Alan, un pequeño que viviría penas y desgracias. Su familia siempre había sido demasiado pobre, nunca pudieron trabajar realmente en algo que les diera un poco más de dinero, simplemente trabajaban para sus patrones. Por suerte Alan y su familia vivían en la casa de aquellos señores, gente que a él nunca le trataron como quizás merecía o al menos, como Alan quería. El joven nunca tuvo una educación buena, jamás le dieron nada de todo aquello que veía a aquel niño rico que también vivía en la casa, pero lo que si tenía, era todo el amor de sus padres. El niño desde bien pequeño tenía que ayudar en aquella casa, servir al otro joven que no tendría más que dos o tres años más que él y tenía que aguantar todas las burlas y aquellos aires de superioridad que tenía. Quizás eso le hizo ser diferente. A medida que el tiempo pasaba y pasaba, Alan iba creciendo, aun estando metido en aquella casa, algo de lo que se estaba cansando; odiando además a aquel ser al que tenía que servir cada dia, observar los golpes que recibía su madre o su padre si hacian algo mal o que no les gustara no ayudaba tampoco a que Alan no dejase de sentir una inmensa rabia en su interior que terminaría explotando en cualquier momento.

Y vaya que lo hizo. Un día en la noche, Alan decidió salir a la parte trasera de la casa, miraba las estrellas desde allí y sentia la fría brisa que chocaba contra su cara, un momento relajante que se vio truncado por el otro joven al que tenía que servir. –Un bicho como tú no se le está permitido salir a la calle, regresa a tu alcantarilla, desgraciado.- Fueron las palabras que le dijo a Alan, palabras que resonaron una y otra vez en su cabeza. Alan veía las cosas de una manera muy distinta, el creía o sentia que todos eran iguales y que nadie era superior, pero ahí estaba ese tipo, esa familia, que por tener dinero mucho se creían.

Alan soltó una fuerte carcajada y sus ojos se oscurecieron, se oscurecieron tanto que su mirada se hizo intensa –Retira tus palabras, imbécil-. Poco a poco se fue acercando al muchacho y estiró su mano para agarrarle del cuello con todas sus fuerzas. El forcejeo que se produjo entre ambos fue tan solo por un momento pues al caer al suelo, aquel muchacho se golpeó en la cabeza con bastante fuerza, dejándole inconsciente por un tiempo. Sin embargo Alan no paró, ni siquiera se inmutó cuando le vio allí, tirado en el suelo y agarró una piedra que habia cerca con la cual empezó a golpear una y otra vez su cabeza. LA sangre salía, salía y salía sin parar y él estaba cubierto de ella, sonriendo, riendo al ver a ese engreído en el suelo, inerte y sin vida alguna. –Ahora quien es más que yo ¿Eh?- Le dijo tras golpearle una vez más en el rostro.

Alan lo habia matado y con esas se quedó a su lado lo que restó de noche, mirando a la nada como si estuviera ido por completo. Fue su madre la que les encontró y aterrorizada corrió a avisar a sus patrones. Todo lo que ocurrió después no lo recordaba claramente, a veces venían pequeños recuerdos y se iban muy deprisa. Alan recordaba como en aquellos momentos su madre y todos sollozaban, como el mismo sintió fuertes golpes aunque no sabía quién le pegó en todo el caos que armó. Solo recordaba como unas personas lo aprisionaban y lo llevaban a algún lado al que nunca llegó. En el camino Alan reaccionó, reaccionó al sentir como le agarraban y golpeaban por haber matado a uno de la alta sociedad y forcejeó con todas sus fuerzas, escapando de aquellas personas y corriendo lo más rápido que en aquel momento podía. En el camino, se miró las ropas, las manos, todo estaba cubierto de sangre y se deshizo de ellas, incluso se le hizo fácil robar algunas prendas, total, estaba acostumbrado a hacerlo cuando era más pequeño y no tenía nada con lo que cambiarse. Días, semanas, no lo sabía bien, pasaron para el joven que estaba en busca y captura, escondiéndose en los suburbios, en los lugares más difíciles de buscar a alguien y al tiempo supuso o al menos pensó que le dieron por muerto. Era 1929, una época mala, muy mala para todos y aunque Alan no estaba consciente del todo, supo que no podría quedarse allí por más tiempo. El hambre le ganaba y su condición era lamentable.

Alan sabía que mucha gente marchaba a otros lugares, la situación era horrible y muchas personas habían sido despedidas, y eso hacía que la gente se marchara en busca de algo nuevo, sin embargo Alan solamente quería esconderse, ir a otro lugar donde nadie le reconociera, donde el mundo entero pensara que estaba muerto. Robó algo de dinero entre el caos que habia en algunas calles y se escabulló, hasta que encontró quien le pudiera llevar hasta Bodie, un pueblo alejado, un lugar en el que podría estar más tranquilo o al menos eso pensaba él. Los días siguientes pasaron, una vez llegó al pueblo se pasó los días vagando por él, sin una casa, sin nada, era un mendigo y no le importaba. Allí se encontraban personas más tranquilas de lo que alguna vez habia podido ver en la ciudad y de vez en cuando le daban algo de dinero o le dejaban comer en alguna de aquellas tabernas que habia, algo que agradecía ayudando también a los demás.

Alan a pesar de haberse convertido en un asesino no estaba arrepentido, extrañaría a su familia, sí, pero ellos mismos habían sido los que le mandaron a encerrar con aquellas personas cuando logró escapar. El joven habia caminado por todo el pueblo casi conociéndolo, allí habia podido ver que un circo estaba instalado, quizás para dar espectáculos y alegrar a la gente en aquellos tiempos tan malos y aunque Alan habia pensado en unirse o en intentarlo, sabía que él lo que en ese momento necesitaba, era libertad sin tener que volver a servir a nadie más. Total, con tan solo veinte años había vivido bastantes cosas, cosas que de alguna manera intentaría olvidar.
Alan Smith
Nombre: Alan Smith.
Fecha de nacimiento: 15/01/1909.
Género: Masculino.
Procedencia: California
Estado civil: Soltero
Otros: A veces los locos, son los más cuerdos.
Towny


Última edición por Alan Smith el Lun Mayo 15 2017, 11:08, editado 1 vez
avatar
Datos
Imagen personalizada :
Mensajes : 26
Towny

Volver arriba Ir abajo

Re: Alan Smith

Mensaje por The Fool el Mar Mayo 16 2017, 00:29

Aceptada
Recuerda hacer tus registros.
avatar
Datos
Imagen personalizada :
Mensajes : 427
Administración

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.