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A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

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A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 29 2015, 06:01

-Ella estaba justo ahí, ¡JUSTO AHÍ! No estoy loca - apuntaba la cómoda que está en la esquina. Ya estaba practicando aquella frase para decirle a cualquiera, aun que creo que lo decía para convencerme a mi de que no estoy delirando, o tal vez si lo estoy. Revolví todas las cosas que están en el carromato buscándola, ¿en serio como algo tan pequeño se puede perder en un lugar igual de pequeño?

Ella debe estar por aquí, lo sé ¡Ay demonios! De seguro volverá a pasar, pero no la trate mal ¿verdad? Me he portado bien con ella, le cambio sus trajes cada semana, incluso le pongo más relleno... ¡No puede desaparecer así como así! No lo merezco. Es obvio que no puede simplemente levantarse e irse caminando, alguien la tomó... ¿pero quien? Coco! Si, esa bendita Coco debió tomarla, ella estaba molesta la ultima vez que vino (me rehusé a confeccionarle un traje)

¿Y si me equivoco? Le gritara por nada, por mi equivocación!. Demonios debo seguir buscando, ¿busque entre las sabanas de mi cama? Si! No importa, lo haré de nuevo. ¿Y ahí en el baúl? También, pero hay que asegurarse. ¿Alguien estaba tocando la puerta? Al parecer... ya que ahora la esta tocando más rápido y en tres tiempos. -Ya voy!- grito manteniendo la calma, ¿pero como hacerlo? ¿como estar calmada cuando ella no esta? ¿DONDE ESTA MI MUÑECA?
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Sáb Ago 29 2015, 19:13

Estaba agotada. No estaba cansada por haber hecho ejercicio, mi cuerpo ya estaba acostumbrado al esfuerzo físico sino que lo estaba mentalmente, psicológicamente quería degollar a alguien; me sentía enrabiada con el miserable pensamiento de las personas, ya me agotaba tener que aguantarme rutinariamente más de una vez mi opinión cuando escuchaba a algún espectador hablar mal a una que otra chica y más cuando se burlaban de quiénes con tanta dedicación hacían sus trabajos, seguramente si les decía allí mismo en el circo acerca de lo que pensaba (o darles un porrazo en ese lugar) no nos pagaría esa desagradable persona o bien hablaría mal del circo, debía ser precavida. Pero fue el colmo el ver que uno de mis preciados vestidos, recuerdos del cabaret francés de hace años, se descociera demasiado detrás de mi espalda, lo cual ya me estaba haciendo mostrar el trasero, justo cuando estaba de lo mejor practicando un nuevo paso que incluía el cambio de una ropa con otra (casi instantáneo)  que pareciera magia, algo que había estado practicando por mucho tiempo; con lo que me encantaba mostrar algunas partes de mi cuerpo, no era para que estuviera mostrando absolutamente TODO. Sería demasiado grotesco.

Cantando en francés todas las maldiciones que tenía en mente, a nadie en especial, tuve que cambiarme de ropa; otro de mis vestidos preferidos, con él podía dar vueltas y vueltas y la falda parecería hecho por pétalos danzando en su flor con el viento de primavera. Delicadamente, sin dejar de cantar, doblé y guardé vestido para ir a mandarlo a arreglar con alguna de las costureras. Debía ir con precaución, no quería ver todo sucio mi prenda descocida y desquitarme con alguien. Hoy no estaba mis mejores días.

Para mi suerte, llegué con el vestido sano y salvo. Suspiré aliviada. Me relajé un poco y acercándome a mi destino (el carro de una de las costureras) dejé de cantar al fin. Toqué una vez, suavemente con la frente en alto, quería verme agradable a la persona que estuviera ahí. Toqué nuevamente, esta vez un poco más fuerte esperando alguna respuesta. Aún no recibía respuesta. Para no perder la compostura de una reina, toqué nuevamente, sólo que más fuerte mientras mordía mis labios. Bufé exasperada, ¿acaso no habría nadie tras la puerta? ¿¡Cómo no serían capaces de escucharme tocar!? Casi perdiendo mi paciencia, toqué mucho más fuerte, haciendo que mis nudillos se colocaran rojos. Si no respondían echaría abajo la puerta.

Por fin, alguien respondió cuando ya estaba por tirar la puerta. Y con eso, volví a mi postura de tranquilidad. O eso intentaba hacer, porque cuando intentaba sonreír, salía una sonrisa demasiado forzada.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Dom Ago 30 2015, 01:39

-¿Sabes que? Bien, pues piérdete, no te haré más trajes- dije... y me tape la boca enseguida. Dios mio, acabo de hablarle a la nada misma, sola y a una muñeca... estoy delirando ya. ¿Ya me volví loca? Si, pero nadie tiene porque saberlo ¿verdad? Estoy a punto de hacer un capricho de niña de 6 años por perder mi muñeca, si no fuera por tener a alguien en la puerta.

Al abrir la puerta casi me golpeo en la cara, ya comencé mal. -Hola! Soy Bonnie, un gusto, lindo traje, maravilloso ¿Quien  lo hizo? No importa la verdad -acabe de hablar con una sonrisa, ni yo entendía que acababa de decir pero ya me faltaba aire. -De seguro debes estar aquí por una buena razón, pero ahora estoy ocupada... si no te importa- cerré rápidamente la puerta antes de terminar. Espera, ¿le cerré la puerta en la cara? Dios mio. -Ok, eso fue muy descortés, me disculpo mucho, estoy lidiando con... cosas- le volví a abrir la puerta, con la mirada hacia bajo, que vergüenza.

-Pasa pasa, ¿en que te puedo ayudar?- le sonríe, invitándola a pasar.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Dom Ago 30 2015, 02:56

Esperé un rato antes de que quien fuera la persona que me contestó, me abriera.
Cuando abrieron la puerta, la primera impresión fue de sorpresa. No me había imaginado que fuera una chica quien hiciera de costurera; aún tenía el vago recuerdo de la ancianita que cosía y hacía cada uno de los vestuarios en el cabaret de Francia.

Tuve que contener mi risa cuando vi que casi se golpeaba, cielos, su cara.

Antes de que me dijera algo, saqué el traje de la bolsa y se lo mostré.

— Amm... —fue todo lo que le pude decir. ¡Me había bombardeado de preguntas!— ¿Podría repetirlo pero más lento... —no alcancé ni a hablarle bien, cuando la tipa esa, ¡ME CIERRA LA PUERTA EN LA CARA! ¿Cómo había gente con tan mala educación?

Esperé a que al menos tuviera un poco de respeto la costurera, y se dignara de abrirme la puerta. Y esta vez, debía ser de buena manera porque ya estaba, en serio, perdiendo la paciencia.

— Menos mal... hasta que abrió —le reproché con el ceño fruncido— No importa, todos tenemos con algo que lidiar, ¿no? —suspiré algo más relajada, podía entender a la chica, después de todo debía ser algo muy importante para que actuara como lo había hecho.

Al escuchar su invitación, le sonreí de vuelta y con cuidado pasé al lugar, abrazando mi vestido contra mi cuerpo. Miré más detenidamente a la costurera y no evité en pensar que lo que le ocurría era grave.

— Sí, sí, es mi vestido —le respondí sin pasarle aún mi vestido— Pero antes de que me ayude, parece que le pasa algo muy malo, ¿puedo serle de ayuda? —me ofrecí. Si podía ayudarle con su problema, más rápido estaría mi vestido listo. Todos saldríamos ganando.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Dom Ago 30 2015, 20:41

Ya una vez dentro las dos, podía ver quien era esta chica. Pelirroja, ojos lindos, una buena figura y alta... si yo fuera un hombre de seguro estaría muy enamorado. Veo que tiene un paquete entre sus brazos ¿Será un regalo para mi? No, no lo creo. Por la forma en que lo sostiene debe de ser muy importante, me pregunto quien es ella. -Lo sé, es algo pequeño este lugar- dije en voz alta. Si, era algo pequeño pero al menos tenia espacio para la maquina de coser y para mis muñecas.

-No hay nada de que preocuparse- le sonreí, que lindo es ver que alguien se preocupa por ti. -¿Su vestido? Oh, ¿pero como no me di cuenta? Usted debe ser una de las nuevas vedettes, ¿no es así?- que estúpida el no saber quien era, ¿eso habrá dejado una mala impresión? -Dígame cual es el problema de su vestido y yo de inmediato me pongo manos a la obra- si no fuera por tener que lidiar con algo antes, pensé.

-Bueno, la verdad si me podría de ser ayuda... ¡Pero claro que si! -exclamé. ¿Dos cabezas piensan mejor que una, no? -Mire, he perdido algo muy importante, una de mis muñecas. Ya busque en todo este lugar y nada... ¿Usted me ayudaría, verdad? !¿verdad?¡-le mire fijamente a lo ojos, ojala no le haga asustado, o le haya hecho pensar que estoy loca.

Esto me hizo recordar a la primera vez que perdí mi muñeca, mi favorita, un día simplemente desapareció y nunca más la vi.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Dom Ago 30 2015, 21:38

No me había fijado bien en como era el lugar, y no creo que lo hubiese hecho si la chica no me hubiera dicho. Revolotee mi mirada y no lo encontré pequeño, estaba bien, después de todo si hablábamos de espacios pequeños, lo era a la hora de bailar. Como no recordar esos días en que hasta la ropa interior se perdía. Me subí de hombros, yo solo quería que me arreglara el vestido cuando tuviera el tiempo.

— ¿Segura? Si usted lo dice... —respondí ante su despreocupación— No había forma de darse cuenta... Y sí, soy la nueva bailarina... —de alguna forma me sentí tímida; no había reparado, que por el oscuro cabello, los ojos grandes y claros de la chica, me recordó a mi madre. No era tanto el parecido, pero eso me asustó— Am... Se me descosió un poco la parte trasera, sí, ahí, ¿lo ve? —contesté saliendo de mis preocupaciones, mientras le indicaba donde se había creado el problema. Le miré inquisitiva, ¿esa chica de verdad estaba sin ningún problema...?

— Sería un gusto —sonreí— ¿Cuál es el problema? —pregunté. Mientras antes se resolvía, mejor.

Escuché atenta. Bueno, al parecer no era tan grave; pérdida de algo muy valioso, no se encontraba en el lugar... Sí, nada problemático. Esperen, dijo que era lo que había extraviado. Seguí sonriendo, sin creerlo. ¿Una muñeca? ¿UNA SIMPLE MUÑECA SE HABÍA PERDIDO? Miré a mi alrededor. Habían muñecas muchas muñecas, ¿acaso era una broma?

Intenté que mi cara no se desencajara por el asombro. Suspiré exasperada— Señorita, ¿me está usted tomando el pelo? —inquirí algo molesta— Claro que la ayudo, pero enserio, dígame su verdadero problema —fruncí el ceño.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Miér Sep 02 2015, 01:52

Reí al escuchar sus palabras, ¿ella estaba bromeando, verdad? Por supuesto -Pero claro que no señorita!- volví a reír, ¿que tenia de gracia? Apoye una de mis manos en su hombro -Su vestido estará listo lo antes posible- le asegure. Soy una mujer de palabra y cumplo con mis promesas, sobretodo cuando se trata de mi trabajo. Dios siento que ya tengo mucho trabajo encima, estresante... ¿y donde esta mi muñecas? Oh verdad, desaparecida!

Quite mi mano para luego tomar una de las muñecas que estaba por ahí -Como puede ver son así, solo que la que busco tiene el cabello color dorado y lleva un vestido azul... ¿Linda, no? -le mostré de cerca a la muñeca, esperaba a que no la tocara. Nadie puedo tocar mis muñecas, sin mi permiso claro.

-Ya puede notar que he revisado muy bien el carro... así que puede estar en otro lugar, afuera tal vez- dije mirando la puerta. Rápidamente aplaudí con mis manos -Tengo una excelente idea. Usted podría buscar a mi muñeca, mientras yo reviso su lindo vestido, ¿tenemos un trato?- le extendí mi mano. ¿Que pasaría si no aceptara mi trato? Absolutamente nada, tendría que arreglar su vestido si o si, nadie quiere que la chica de su espectáculo mostrando mucha más piel de la que debería. Y bueno, digamos que, me gusta probar la bondad de las personas.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Miér Sep 02 2015, 02:08

Al final, la chica no estaba tomándome el pelo. Quería gritarle por su locura y apego a un ser inanimado, pero caí en la cuenta de que yo también deseaba con locura algo. Bufé exasperada.

Sobándome las sienes le agradecí— Es usted muy amable —no podía juzgarle, sólo debía ser paciente.

De repente, me muestra una de sus muñecas, la había acercado demasiado a mí, por lo que di unos pasos hacia atrás.

— Uh, sí, muy linda… Claro —respondí tratando de no sonar tan ruda ni maleducada. Si la joven me hubiese mostrado alguna espada o arma, a lo mejor habría chillado y actuado con mayos júbilo. Las muñecas no eran lo mío, se rompían demasiado rápido.

— ¿Usted está pidiéndome que busque su muñeca? —exclamé sorprendida. No podía creerlo, a pesar de su sutileza podía entender su indirecta— Está bien —acepté luego que me explicara, entendía su punto, tenía sentido. Ojo por ojo— Mientras arregla mi traje, yo estaré buscando su muñeca, ¿vale? —le avisé entregándole mi vestido, antes de salir por la puerta. Miré una vez más mi preciada prenda. ¿Ahora, en qué lugar podía encontrar una muñeca? Cielos, ya debía ir despidiéndome de mis prácticas.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Miér Sep 09 2015, 00:24

Magnifico, brillante, simplemente hermoso, bendita sean las manos de quien hizo este vestido, pensé mientras estiraba delicadamente el vestido. Negro, con un cinturón que le daría más forma a su cadera, totalmente traslucido, con gruesas líneas por todo su cuerpo, que cuando abriera sus brazos parecería como si una gran tela de araña la estuviera cubriendo y para finalizar una larga capa negra... Y AHÍ ESTABA EL PROBLEMA. ¿Que hizo esta chica para que se rompiera de tal forma? No… no es de mi incumbencia.

Era obvio que cuando la chica hiciera una reverencia en pleno espectáculo, las mujeres taparían los ojos de sus niños y los hombres se comportarían como perros hambrientos. Hay que arreglar eso si o si. No solo coser, también poner encima una tela negra, pero no cualquiera, una que brillara mientras el reflector de luz siguiera sus pasos de baile. Tal vez no muchos se fijen en su vestimenta, admitamos lo, la chica tiene atributos, pero de seguro a ella le encantaría ver mucho más lindo su vestido.

Encendí la maquina y me puse a trabajar, menos mal que aquella niña se había ido, necesitaba mucha concentración ya que aún me siento algo nerviosa, lo que puede hacer un objeto inanimado.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Vie Sep 11 2015, 20:50

Al salir de la carreta, desee que nunca, JAMÁS se hubiera dañado mi vestido, pues ¿en qué lugar habría una muñeca? Si ni siquiera la chica sabía donde estaba... Ya me veía intentar hacer una con palitos o arena, si es que supiera hacer algo tan delicado como eso.

Ignoré el hecho de que mordía mi uña del pulgar, y simplemente intenté mirar a mi alrededor para pensar, pensar en donde dejarían una muñeca. No logré calcular cuanto había sido lo que caminé tratando de buscar algo que aseguraba que sólo eran delirios de la joven, simplemente supe que había gastado bastante de mi valioso tiempo al notar mis huellas en el suelo. Y sin notarlo, casi al rendirme, pude notar una pequeña muñeca toda sucia, algo maltratada y si me lo preguntaban, fea; se notaba que a ese juguete le habían descuidado mucho. Me quedé un momento observándole, temerosa a la muñeca, definitivamente no me gustaban para nada. "Se valiente; si no le temes a una espada y menos a un hombre, no debes por qué temer de un maldita muñeca" me repetí hasta tomarla del pelo, se sentía tan real que me dio asco. Corrí con los zapatos de vuelta a la carreta, aún sintiendo miedo por lo que tenía en mi mano.

Sin pedir permiso o tocar, abrí la puerta, apresurada.

— Aquí está tú muñeca, bueno no se si es tuya pero aquí hay una, ¿sí? Tómala, que no muerde, o eso me han dicho —hablé rápidamente sintiendo la falta de oxígeno. Enserio, si esa chica no la tomaba antes de que abriera de nuevo mis ojos, la lanzaría sin importarme si se rompía o algo. No sé si ya estaba a punto del llanto, pero, ¡POR DIOS! estaba aterrada con la cosa que afirmaba.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Jue Sep 17 2015, 23:55

Me frotaba los ojos a cada momento, me picaban. Que estúpida al no escuchar a mi abuela ya la veo al lado mio diciéndome: "¿Ves? Te dije que debía comprarte esos anteojos..." Oh! ¿como estará ella? Un día de estos debería mandarle una carta, de seguro me estará odiando por no mantener mucho el contacto, pero en un lugar como este casi no tengo tiempo para aquello. Parpadeaba y seguía trabajando, intente mantener la mente en blanco, sin distracciones. Hasta que escuche que la puerta se abría rápidamente.

Era la bailarina de nuevo, entrando sin tocar, trate de ignorar aquello. Esta habló y... no pude despegar mis ojos de lo que traía en su mano. -Oh dios mio...- dije atónita mientras me acercaba a ella -... ¿pero que te han hecho, querida?- se la quite de su mano rápidamente, podría hasta llorar de ver tal aspecto de aquella muñeca. Sucia, horrible, ¡maltratada! Que horripilante... Hasta creo que ni tiene un ojo. Su cabello es extraño, parece tan real y si lo fuera debería de pertenecer le a alguien con mucho dinero para tener cabello. ¿Que clase de persona trata un objeto así? Están mal de la cabeza.

Deje la muñeca a un lado, sin apartar mi mirada de ella -Tu vestido puede estar listo mañana, o incluso esta noche. En cualquier caso yo misma lo dejare en tu carromato -intente sonreír. Tome un lápiz y papel -¿Como te llamas? -pregunte lista para anotarlo.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Vie Sep 18 2015, 03:48

— Gracias por su preocupación, pero no me han hecho na... —no alcancé a terminar mi respuesta a la pregunta de la costurera, puesto que no era a mí a quien se dirigía, preocupada, sino a lo que temerosamente tenía en mi mano. No me importó la rudeza con que me quitó la muñeca, más bien se lo agradecía. Miré un poco enfurecida a las dos, aunque no duró mucho puesto que caí en la cuenta de lo tonto de mi enojo, nunca prestarían atención a una cobarde, o eso era lo que me había dicho mi padre un día que no quise defenderme de unos chicos que me molestaban, cuando era más cría. Me relajé un poco, y miré a la chica con el juguete en sus manos, sonreí al ver la preocupación, era una escena algo tierna.

— Sería genial, aunque más vale lento pero seguro —dije con uno de mis dedos en mis labios. A la pregunta, me lo pensé un rato, ¿estaría bien darle mi nombre verdadero? Había sólo una persona que lo conocía y no lo había dado a nadie más. Sacudí mis pensamientos sintiéndome estúpida, ¿qué importaba darlo en América?— Danielle... Danielle Briand —respondí hablando en mi idioma natal; sentí como saboreaba mi nombre, me había dejado un mal sabor en la boca parecido a la bilis, no estaba contenta con mi nombre. Esperé a que anotara, para luego despedirme con una leve reverencia y un suave gracias, ignorando el hecho de que no le había pedido su nombre. Una vez a fuera, sentí el clima de Baltimore, pensé en ir a ensayar por mi cuenta. Me alejé del lugar.
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Re: A las Reinas no les preocupan las muñecas |Danielle Briand|

Mensaje por Invitado el Vie Sep 18 2015, 18:56

- Adiós! Pasa una buena tarde!-le grite mientras se iba. Ojala me lo hubiese devuelto, bueno, no hay porque despedirse si puede que nos veamos cualquier día de estos, ¿verdad? Me senté en la silla y delicadamente deje a un lado el vestido de la chica, para poner a la muñeca en la mesa. -Te dejare como nueva, te lo prometo- dije con sinceridad. Nunca prometería algo si se que no lo cumpliré. La mire con más detalle, su cabello es pelirrojo ¡similar al de la chica! Que agradable coincidencia, ¿no? Hmm, habría que darle un baño,  pobre sucia y fea muñeca, yo la dejare como nueva. "Tengo dedos mágicos" decía mi abuela, pues tratare de hacer magia con ellos. Para ello tendría que conseguir otra muñeca y tomar algunas cosas de ella, podría ir a ganarme alguna en la feria.

Me cambie de ropa, obviamente no iba a ir con esos ropajes horribles que por alguna razón igualmente los usaba. Abrí la puerta y un joven venia con algo en sus manos, una carta la cual me entregó y se marchó. El autor de la carta tenia una letra muy familiar, ¿podría ser de ella? Pero claro! Una carta de parte de mi abuela, ¿acaso el día no podría ser mejor?

                                                                                                                  TEMA FINALIZADO
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