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Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

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Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 17 2015, 07:00

Isobel no entendía las nuevas modas, si es que las modas fueron hechas para entenderse claro, pero esto en realidad no podía sorprender a nadie que la conociera e inclusive si no fuera el caso, bastaba con solo verla caminar por la calle e interactuar con sus vecinos para notar quien era y que habia sido de ella durante todos esos años. En sus movimientos se notaban las raíces de un hogar conservador de clase alta que como una jaula, le habia condicionado su mundo y que ver de él. Las enseñanzas de su madre estaban escrita en cada uno de sus movimientos que recordaban a épocas pasadas mas que a las actuales. Sabia y disfrutaba de los cuidados de los hijos y el hogar; recordaba a la perfección como responder a las reuniones o cuando un hombre levantase la voz para ahogar la suya. No era coincidencia que su tono fuera suave y docil, reconfortante como una brisa que apenas despeina el cabello de los transeúntes mañaneros a quienes acompañaba en sus compras con la única diferencia es que ella no estaba comprando durante todo aquel tiempo.

Isobel no entendía las modas, es cierto, pero si que comprendía lo incomodo que podrían resultar para las tareas que habían dejado los hombres a su encargo. Ella misma tenia dificultades cabalgando y realizando sus quehaceres con los vestidos largos que, por muy bellos que los encontraran, eran demasiado pesados, demasiado largos y arrastraban consigo un sinfín de problemas que estos, mas abiertos solucionarían…pero eran justamente mas abiertos y aunque la rubia no sentia vergüenza de su cuerpo, iba en contra de todo aquello que le habian enseñado, le resultaba “impúdico” y ni hablar de usar pantalones! Vencer una costumbre no era fácil, especialmente cuando llevaban años machandola contra la cabeza de generaciones y generaciones para hacer que una simple idea, como usar pantalón y dejar que la tela se amoldara contra sus piernas, pareciera terrible.

Finalmente tomo aire y volteo a su alrededor buscando con la mirada donde se transparentaban todas sus inquietudes -¿Madame?pregunto, intentando encontrar a alguna de las dependientas que se movían de un lugar a otro, demasiado ocupadas para escuchar la voz, demasiado dócil, demasiado suavedel pequeño ave de cristal. Mierda, esa iba a ser un largo dia y solo por un pedazo de tela…
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Re: Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

Mensaje por Dorian Moreau el Dom Oct 18 2015, 23:08

Dorian era una mujer moderna, por así decirlo ya que no se trataba de una mujer, pero eso no era algo que se pudiera saber a simple vista, incluso mirando con detalle, sólo con su completa desnudez se podía conocer la verdad o en aquellas pocas ocasiones en las que decidía vestir de hombre, aunque incluso así era muy ambiguo su aspecto ya que por su cabello largo parecía una mujer vestida de hombre. Dorian vestido de mujer era una mujer magnifica, Dalia, como se hacía llamar, acaparaba todas las miradas masculinas, incluso las de mujeres por su osadía. Como mencionaba, Dalia era una mujer moderna, vestía no sólo como lo último de la moda, sino que también creaba la propia, el único inconveniente de Dalia, eran los recursos. No es que no tuviera dinero, ganaba bastante en ocasiones, pero el dinero se escapaba de sus manos como el agua entre los dedos, por lo que en ese momento, sabiendo que no tenía para comprar nada, sólo estaba mirando las nuevas tendencias para sacar ideas y comprar tela y fabricar algo él mismo.

Dalia estaba con el cabello atado en un moño, con una boina masculina, pero que la tela la había cambiado y decorado para que se viera femenina, una falda lisa y una chaqueta. Los aros de perla y la boquilla con un cigarrillo terminaban por completar el estilo además de unos tacones blancos de taco alto.

En la tienda Dalia veía a la mujer y sonreía para sí mismo, se veía tan dulce y tímida intentando llamar a las empleadas quienes estaban enfocadas en una revista y hablaban entre ellas ignorando el resto del mundo. Caminó lento hacia ella y se detuvo a mirar la ropa que estaba cerca.

-No te esfuerces cariño, no escuchan…- le dijo con una amable sonrisa, solo una curva dibujada en sus labios pintados de rojo oscuro- Además si necesitas consejos de moda, tampoco son muy útiles… Puedo ayudarte yo si quieres.- le extendió la mano como una dama haría a un caballero.-Soy Dalia ¿Cuál es tu nombre?
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Última edición por Dorian Moreau el Dom Nov 08 2015, 15:38, editado 1 vez


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Re: Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

Mensaje por Invitado el Dom Nov 08 2015, 08:30

Cuanto más pasaba el tiempo más evidente resultaba el hecho de que aquellas mujeres no querían hacerle caso o que tenían mejores cosas que hacer que atender a la clientela y ganar dinero. Eran unas malditas flojas ¿Cómo iban a atender a un marido asi? Isobel negó con la cabeza y suspiro, juntando energías y paciencia para replicarles por su falta de respeto y profesionalidad en el negocio, cuando una chica apareció a su lado en el momento preciso que se disponía a dar el primer paso. Se quedo quieta y con sus ojos grandes y azules la observo mientras ella hacia lo correcto y se presentaba. Dalia, como dijo que era su nombre, era una mujer bonita, de cuerpo delgado y esbelto con un rostro de apariencia suave pese a tener los pómulos prominentes que se resaltaban con el maquillaje que iba a tono con su vestimenta que mantenía la simetría y rectitud de la época pero con un estilo muy marcado que agraciaba su figura y la hacia ver intimidante, como que sabia que tenia poder y no dudaba en usarlo ¿Cómo se llamaba eso?¿confianza? Palabra desconocida para Isobel

Desvió la mirada por última vez  hacia las mujeres Es evidente…- dijo con un suspiro, volviendo el rostro hacia la dama que tenia a su lado Supongo que si no quieren hacer su trabajo, es porque tampoco son buenas haciéndolo – o al menos eso decía su padre, habia que tener pasión para el trabajo ante todas las cosas. Sin pasión y esfuerzo las cosas salían mal…. Luego castigaba a un negro para que arara la tierra más velozmente – Mi nombre es Isobel – dijo observando la mano con incertidumbre pues ella no era un caballero, a ella no le ofrecían manos que besar, y no era una esclava para hacer reverencias exactamente asi que opto sencillamente por sonreír con prudencia y cierto nerviosismo – y…como te darás cuenta, no tengo idea de moda pero tampoco puedo seguir usando lo que usaba; las épocas han cambiado, la guerra…- apretó los labios entonces, estaba hablando demasiado de cosas que quizás a Dalia no le interesaban -¿Podrías en verdad ayudarme? Adoro lo que llevas puesto, es encantador y se ve cómodo… Eso necesito, algo cómodo. Para el campo –aclaro, notando que las ropas de la mujer eran mas citadinas y casi formales. Lo que ella necesitaba, o al menos creía, era un traje que le permitiera moverse con mas soltura sin desalinear su apariencia
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Re: Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

Mensaje por Dorian Moreau el Dom Nov 15 2015, 18:43

Terminó de extender la mano hacia ella y se la tomó y estrechó con cierta fuerza, también le sonrió. Lo que veía de ella le gustaba, su físico, no su ropa o actitud tan sumisa. Tenía un cabello tan dorado como el sol, un color que le gustaría haber poseído de nacimiento, pero que con tinturas era muy difícil de lograr que quedara bien. Se tenía o no se tenía.

-Así veo muñeca, no tienes idea de cómo sacarte partido y tienes un cabello tan hermoso- le sonrió amablemente y cuando le habló de su ropa dio un giro lento para mostrarle el conjunto completo, modelándolo con gracia para ella.-Buscaremos algo perfecto para ti, no sólo para el campo ¿o quieres atraer las miradas de vacas solamente?- se rio cubriendo su boca con delicadeza- Mira, como estás ahora estás muy bella y podrías tener un esposo…un terrateniente, un patrón de fundo o algo así, un hombre a caballo… Si te vistes como yo, podrás tener un esposo que sea una estrella de Hollywood, divorciarte y luego estar con un director de cine…- caminó entre los percheros y tomó un vestido negro liso y se lo mostró.-El negro ya dejó de ser sólo para funerales, es el color de la elegancia y distinción, es poder. Así como este.- sacó otro vestido de características similares pero tan rojo como una frutilla madura.- El rojo es el poder máximo, nadie podría olvidarte, una mujer de rojo es recordada para siempre...Vamos a los probadores quiero verte en ellos, de rojo y con tu cabello dorado de seguro parecerás una estrella.

La tomó de la mano y la llevó a los vestidores, iba tomando más prendas por el camino y una vez llegaron se las entregó.

-Iré por zapatos ¿Cuál es tu numero?...- la dejó en el vestidor y cerró la cortina con la única misión en mente de transformar a Isobel de bonita, a fabulosa.


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Re: Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

Mensaje por Invitado el Lun Dic 07 2015, 10:42

Bajo el rostro y con una sonrisa dejo escapar una suave risa que no se esforzó en ocultar tras su mano pues era lo suficientemente suave y moderada, practicada por años, para no atraer atención, especialmente si sus rubios bucles escondían parte de su rostro –No, no creo que las vacas tengan buen gusto... aunque quizás sea buena idea evitar los motivos floreados, no quiero que me confundan con el almuerzo – comento mientras imaginaba a los caballos persiguiéndola por el campo. Contuvo la risa que sacudió levemente los hombros y se dedico a seguir a Dalia hacia los percheros mas cercanos donde pudo ver que buscaba concienzudamente algo que le fuera útil y que, a su vez, fuera bonito.

Apretó los labios al oírla hablar de conseguir un marido como si se tratase solo de conseguir una nueva mascota de raza. No estaba desacostumbrada a este tipo de conversaciones ni que se refirieran a ellos de ese modo, era algo común en la época y aunque a veces participaba, siempre le había parecido algo cruel, especialmente desde que cargaba con el nimio peso de la alianza sobre su dedo corazón y había dejado de tener realmente voz o voto en dichas conversaciones pues ya estaba “asegurada” de un buen futuro feliz como un perro esta “asegurado” luego de ponerle un collar, de que pertenece a alguien mas. Tomo aire – Yo ya estoy casada… con un terrateniente, como dices– sonrió, tomando el vestido negro y luego el rojo. El negro le gustaba porque era discreto y formal, porque quedaba bien donde fuera y porque Dalia tenia uno y le quedaba precioso…el rojo le daba algo de miedo, era llamativo e intenso. Tenía más fuerza el color que su propia personalidad -¿Tu crees que…?- de pronto se vio arrastrado a pasos veloces y activos hacia los cambiadores a los que entro casi tan cargada que no podía ver el piso frente a si –Uh… ya veo que tendré para entretenerme– dijo rápidamente sorteando la ropa y dejando a un lado las cosas que de por si no le gustaban, solo para hacer una lista mas corta y el cambio de ropa mas rápido –entre 36 y 37. Tengo pies chiquitos como los de una muñequita a la que había llegado la hora de jugar a vestirla.

Observo los vestidos alrededor que había dejado colgado e intento separarlos por aquellos mas delicados para la ciudad y los de telas más resistentes para el campo, decidiendo que mas tarde además debería buscar sobreros que protegieran su blanca tez de los rayos del sol para no quedar bronceada como las hijas de la gente de campo pero… esa era una preocupación para mas tarde, primero se encargaría de los vestidos más elegantes; como el negro que le había mostrado primero que se pego a su figura como un guante en las zonas justas para dejar ver su figura femenina sin evidenciarla o vulgarizarla -Creo que se ve bien pero…necesita algo ¿No? dijo al salir del probador y pasando la mano por el escote que bajaba más de lo que podría gustarle y no porque fuera ella una persona muy recatada respecto a la moda pero porque se sentía simplemente muy vacío Debi haber traido mas collares se reprocho a si misma
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Re: Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

Mensaje por Dorian Moreau el Miér Dic 16 2015, 00:58

Se rió ante su broma con los vestidos floreados y negó como queriendo decir con ese gesto que no seria un vestido así lo que eligiera para ella.

-Debimos conocernos antes entonces- le golpeó suavemente en el hombro para indicarle que bromeaba cuando le dijo que estaba casada con un terrateniente. La verdad es que a él le hubiese gustado una vida asi, ser rubia natural, tener dinero y un esposo terrateniente, pero se conocía a si misma y probablemente hubiese terminado en el mismo burdel, en el mismo cabaret y acostándose ebria cada noche, como ya hacia. El sexo no lo hubiese hecho ser diferente.

-¡Claro que si! ¿Por qué crees que la letras de adultera era roja? para hacerlas inolvidables- se rió, obviamente no era un argumento para convencer a una señora de alta sociedad como lo era ella, pero realmente queria divertirla, sacarla un poco de su mundo tan conservador y por ultimo vestir de rojo en un cambiador y soñar que era una prostituta, estaba segura que hasta se humedecerías ante esa idea.-¡que envidia! yo tengo pies de hombre.

A medida que le fue pasando prendas se dirigieron al probador y después de saber su numero, envidiablemente pequeño, fue por zapatos. Pensó mitras los veía en lo bellos que eran y tan caros, aunque si la mujer podía pagarlos ella sólo cumpliría ayudandole con su estilo. Hubiese deseado tener uno pies tan pequeños como los de ella pero si consideraba que en realidad era hombre era normal que le costara encontrar zapatos así de bellos. Llevó los zapatos y se detuvo un momento al verla salir tan bella y escuchó lo que decía y con una mano la alzó y dobló para descartar la idea con ese gesto.

-Para nada...Incluso deberías levantar tu cabello para mostrar el cuello, entonces tu esposo y los esposos que te vean- le guiñó un ojo- querrán besar ese cuello y si ellos estiman conveniente que falta un collar, pues que se hagan cargo y que sean tan brillante como las estrellas.
>>Te traje zapatos, pero quiero verte con el vestido rojo, definitivamente. Yo me probaré unos vestidos en el probador de al lado y me dices como me veo.




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Re: Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

Mensaje por Invitado el Jue Ene 28 2016, 20:03

Las mejillas se tiñeron de rojo y de sus labios brotaron unas risas suaves cuando escucho las palabras de Dalia mientras negaba suavemente. Aquella era una mujer tan fascinante y encantadora! Tenía un muy buen gusto para la ropa, era servicial y al parecer no ocultaba en lo que pensaba y  aunque esto también sucedía en las altas esferas sociales era casi exclusivamente para hablar con malicia de terceros no presentes, cosa que Dalia parecia no tener interés en hacer, o quizas no tenían contactos en común para arriesgarse a un comentario mal puesto. Fuera cual fuera el motivo, Isobel lo encontraba refrescante y liberador; divertido como si estuviera siendo parte de alguna travesura infantil que, por muy nimia que fuera, le traía cierta chispa de vida de regreso.

-Hubiera sido bueno, tienes razón – dijo dejando morir las risas – Y si quieres puedo presentarte a terratenientes aunque no puedo garantizarte que sean tan buenos como el mio. Son hombres tercos, duros de roer - ¿pero que hombre no lo era? Muy pocos admitían las opiniones de la mujer y la mayoría mantenían una fachada de fortaleza que obligaba a las damas a buscar migajas de cariño  fuera de las normas convencionales de cortesía que parecían robotizadas; una flor, un chocolate, un halago. Repetir. Pocas cosas salían de lo estipulado y muchas habían aprendido a aceptar aquello como felicidad

Mientras la escuchaba hablar, dio una vuelta frente a un espejo situado allí para ver con sus propios ojos como le quedaba la prenda. Le gusto comprobar que el vestido pese a su grane scote, era reservado y aun asi, lo suficientemente ligero para permitir cierta movilidad entorno a sus piernas. Giro un par de veces como si fuera un niña pequeña para ver como volaba y una sonrisa gigante adorno su rostro. Se lo llevaría de seguro
En cuanto al rojo…. De cierta forma la intimidaba usar algo tan llamativo y en especial ese color lleno de connotaciones, de un modo sensual del que nunca se habia sentido parte. Ella era demasiado soft para tales cosas pero ¿Qué decir?¿Que hacer? No quería menospreciar el trabajo o buen gusto de Dalia y en verdad, no perdia demasiado intentándolo así que tomo aire, como lo haría alguien que esta por cometer una hazaña- Esta bien lo probare, y lo hare ya con los tacos que trajiste; así es mas rápido – dijo tomándolos de sus manos y asintiendo – me parece bien,  así yo también puedo servir de algo –se rio- aunque ya has visto que no soy espectacular en esto – dijo entrando en el probador luego de que la otra hiciera lo mismo con el suyo. Batallo con el vestido un rato pues como todos os vestidos que se preciaran, tenían sus trucos y vueltas pero en el interin pensó que podía además, empezar una charla cordial para conocer algo mas a su acompañante. Para Dios la maldijese si permitía que fuese una conocida eventual! Para isobel solo existían los amigos, los enemigos (por decirle de alguna forma a quienes no les inspiraba confianza) y desconocidos. No había nada en el medio

- Y bueno Dalia ¿Qué te trajo a Baltimore? Ese acento no suena muy …”americano” como dicen los extranjeros y el buen gusto…solo puede ser frances– dijo con la inocencia que la caracterizaba, riendo del pequeño chiste de los franceses y la alta costura.
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Re: Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

Mensaje por Dorian Moreau el Mar Feb 02 2016, 00:13

-Entonces presentarme al tuyo.- le guiñó un ojo y rió, sólo bromeaba, pues sabía que no conseguiría un esposo como los que decía la mujer jamás, no con lo que llevaba entre las piernas.

Entró al camarin con un vestido para ella que no lograría pagar por mucho que lo deseara, no porque no ganara dinero con sus clientes,de hecho manejaba mucho dinero a diario, sino que gastaba tanto en sus vicios que poco le quedaba para otras cosas. Prefería comprar telas y confeccionarse lo propios. Salió del camarin cuando aún no salía su compañera. Tomó un bolsito que hacia juego y metió el que llevaba dentro. Miró hacía las mujeres que aun seguía pendientes de su revista.

-Si, soy de Paris, adivinaste muy bien ¡Oh Paris! lo extraño tanto. Baltimore es tan burdo al lado suyo... pero me gusta de todas formas, creo que es por ser más joven que Paris que aun no se deshace de costumbres tan arcaicas que l menos en Paris ya no se usan... Pero lo bueno de América es que no hay tanta guerra. Francia siempre tiene peleas, ¡ay! es como si no supieran hacer otra cosa que pelear... Déjame verte.- esperó que saliera y quedó maravillado con su aspecto, era una mujer totalmente diferente.- Sabía que te quedaría esplendido. Mírame a mi- giró para ella.- tengo un ojo increíble con las tallas, te quedó perfecto. ¿Quieres ir a tomar un café? Hay que lucir estos vestidos.

Tomó las ropas que llevaban antes y las dobló rápido y las metió en bolsas de la tienda que previamente había ido a sacar de detrás del mostrador con una rapidez digna de alguien experimentado en robos... pues lo era.
Se enganchó a su brazo después de eso y empezó a caminar a la salida.

- Hay una cafetería cerca muy lujosa que me gustaría llevarte. Te ves increíble con ese vestido, ni tu padre te reconocería....- miró hacia el mostrador y vio que una de las chicas levantaba la mirada y decía "¡oigan!"- Vamos rápido...- cuando escuchó los pasos tras ellas volvió a mirar y vio como se acercaban- ¡corre!

Jaló a Isobel para salir corriendo de la tienda, estaban cerca de la entrada por lo que no les costó y siguió jalándola de la mano por la calle corriendo por varias de ellas y doblando por diferentes esquinas. Todos las miraban correr y Dalia iba riendo. Los hombres las miraban como las mujeres más bellas de la tierra y no se equivocaban, eso eran.


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Re: Y solo por un pedazo de tela...[Privado]

Mensaje por Invitado el Mar Mar 01 2016, 09:15

Isobel reia con las ocurrencias de su nueva amiga – No, no, es mío– respondió fingiendo tanta seriedad como era posible pero escapándose algunas risillas airosas mientras salía del probador para desfilar frente a su amiga quien llevaba un vestido precioso y lleno de detalles para que la vista se entretuviera y que la hacían lucir muchísimo mas bella! Dalia tenia un cuerpo envidiable y pronto se lo hiso saber -El vestido te queda perfecto! Es como si lo hubieran hecho para ti o si tu hubieras nacido para el! –miro alrededor, mirando los vestidos alrededor e intentando imaginársela con cualquier otro y asi, no noto cuando su acompañante guardaba rápidamente la ropa en las bolsas–aunque en verdad dudo de que algo pudiera quedarte mal-  dijo regresando la mirada y sonriendo ampliamente ante la mension de que fueran a tomar un café y pudieran pasar mas tiempo juntas, charlando de Francia, de moda, de la vida o de lo que se les ocurriera pues Dalia parecia una mujer muy culta, o al menos culta en temáticas que a ellas se le escapaban – oh nosotros no entramos en guerra nada mas porque estamos muy lejos para hacerlo y no tenemos con quien – suspiro; pensando en la idea de que las horribles consecuencias alguna vez tocaran su casa con el de las bombas y los rifles descargándose en pobres ciudadanos – pero olvidémonos de la guerra que es un horrible tema ¿A que costumbres te refieres? – dijo a punto de meterse de nuevo en el provador apra sacarse las ropas e ir al mostrador a pagar cuando Dalia enlazo sus brazos como lo solian hacer las mujeres cuando querian arrastrar a otra hacia algún lugar -¿vamos a irnos con las ropas puestas? –se miro y acepto que no estaría mal, era un muy bonito conjunto asi que nada mas asintió y retomo su caminata hacia la salida donde esperaba que se detuvieran en la caja de cobrar.

No paso. Claro

De pronto y antes de que pudiera procesar lo que estaba pasando, estaba corriendo (bueno, siendo medio arrastrada) por Dalia por las calles de Baltimore y tan pronto pudo caer en cuenta de que ocurría, sus piernas se pusieron en total funcionamiento para seguirla – Dalia nos olvidamos de pagar! – Isobel sabia que no habia sido un olvido pero preferia no suponer nada de la otra joven pues recién acababa de conocerla como para darse esos atrevimientos, tampoco iba a parar viendo lo enfurecidas que parecian las mujeres de la tienda Y lo mas extraño es que pese a saber que estaba muy mal lo que hacían, no podia evitar que su cuerpo se sintiera bien, con su cabello dorado volando tras de ella y su corazón galopando en su pecho; la piel estaba erizada de la emoción y del miedo a que las descubrieran. Las risas de Dalia sonaron confusas en sus oídos pero enseguida la invitaron a hacer lo mismo, a reir del nerviosismo de probar por primera vez la vida.

Doblaron en muchas esquinas, hicieron de su camino un laberinto y cuando los pulmoncitos de Isobel ya no daban mas para seguir corriendo, se atrevio a pregunta a donde se dirigían y si en verdad iban a tomar café pues ahora mas le apetecía algo refrescante que le ayudase a recobrar el aliento pero en su lugar volvió el maldito sentido común –esto fue imprudente… no podremos volver por esas tiendas – suspiro, pensando en lo mucho que le gustaba aquella calle. Sostuvo su cabeza preocupada y intento peinar el cabello mientras intentaba poner en orden sus idas –pero fue …fue divertido supongo –apreto los labios, insegura de sus palabras. Miro el piso un rato y luego agrego - ¿no vamos a salir corriendo con el café, verdad? – su voz no dejaba ver humor en el tono pero una sonrisa torcia sus labios
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