Últimos temas
Afiliaciones
Hermanas 3/5
Élite 09/20
Directorios 6/8
Última limpieza 20/07/2017
Vodevil
Bienvenido, Invitado

Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Mensaje por Invitado el Jue Oct 22 2015, 09:02

Recuerdo del primer mensaje :

Planear una boda había resultado ser la cosa más aburrida de toda la vida. Marie estaba enfrascada en preparativos absurdos que la dejaban de muy mal humor; citas con la modista, elección del banquete, las mesas, los manteles, los listones, la casa, la decoración y además... el menester de tener que atender en práctica a su prometido mientras seguía pensando en la sensación de la lengua del hermano de éste dentro de su boca. Para borrarla, había besado a Joseph muchas veces así, pero... no era lo mismo. Dándose por vencida en ese aspecto, dejó que él cuando estaban a solas se paseara por debajo de su corpiño, con manos, dedos y boca, le causaba una extraña cosquilla en la barriga pero no tenía otra reacción más que esa, de cosquilla. Seguía comparándola con la extraña reacción de su cuerpo con aquel beso de su cuñado... una extraña humedad en ella, una punzada en el bajo vientre.

También había otra cosa, había querido volver al circo muchas veces para ver a Rowan, pero en todo ese tiempo ni siquiera una nota pudo mandarle pues la mulata siempre le sacaba la vuelta para ir a entregarla y Adviento había caído enferma esos días, para variar, pensaba la pequeña mientras se hacía un poco más responsable de aquellas cosas que tenía que dominar para regir su propia casa cuando la tuviese... Y así transcurría su vida, entre arreglos de flores, preparativos y besos de su prometido que insistía en ir más abajo de la falda de su vestido lo cual, claro, le había costado un par de varazos de parte de la pequeña. Una tarde en que estuvo más insistente, Marie lo terminó corriendo de la casa cosa que le valió un fuerte regaño por parte de su padre aunque la razón la entendió e incluso le dio la razón, el problema radicaba en que Marie sería su esposa y por ende, le pertenecería y él podría hacer lo que quisiera con ella, por mucho que eso molestara al viejo Mignola, así era... además, si el inepto de Drovransky se pasaba, él no dudaría en matarlo.

A la cuarta semana del primer y único encuentro con su hermano, el viejo Mignola partió a Londres por el vestido de la pelirroja que debía llegar ahí de París. Junto al velo y la joyería que por varias generaciones había pertenecido a los Mignola y que se encontraba en la bóveda familiar. Diamantes y oro, como una verdadera princesa. La misma mañana que el viejo partió, Marie mandó llamar a la mulata más joven y al chofer pues saldrían.

Ataviada en uno de sus vestidos nuevos, más de mujer que de niña y con un sombrero nuevo de ala ancha, Marie se presentó regia en el Circo llevando en las manos una sombrilla y su pequeño bolso de seda amarilla, a tono con su vestido rosa pálido. Los zapatos también habían cambiado, parecía ya una señorita aunque el cuerpo siguiera siendo pequeño y delicado. Caminó hasta la zona habitable dónde antes había estado con su hermano y tocó la puerta con el mango de la sombrillita, emocionada y reluciente, como la novia que era.

— Rowan... Soy yo, Marie... ¡Abre! —


Última edición por Stella Marie Mignola el Jue Oct 22 2015, 12:08, editado 1 vez
Invitado
Datos

Volver arriba Ir abajo


Re: Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Mensaje por Invitado el Lun Feb 01 2016, 11:43

Los ricos estaban locos, y más de una vez le tocó ver cómo incurrían en claros abusos de poder. Él, por lo general, se mantenía al margen, no decía nada mientras no le afectara, pero ahora lo hacía, porque se trataba de su hermana. Sin duda, era muy fuerte el contraste entre cómo le había hablado a su abusador hacía unos momentos respecto de cómo le contaba a él ahora lo que había ocurrido, pero no lo pensó demasiado, fue cegado por el impulso prácticamente instintivo de defender a Stella Marie y la rabia que le producía imaginar que alguien le hacía todas esas cosas que ella describía.

Marie, ¡¿por qué no me lo dijiste?! —repitió, aunque esta vez la pregunta era retórica y él, de hecho, no esperó ninguna respuesta. Con el camino libre ahora que Stella se había echado al suelo, se levantó de inmediato, apretando los puños—. ¡¿Dónde está ese hijo de puta?! Lo voy a matar... —dijo mientras avanzaba hacia la zona de la casa donde lo había oído por última vez, había cerrado una puerta como quien se encierra en un cuarto, pero ¿en cuál? Arrebatado, abrió una por una hasta que lo encontró en una suerte de dormitorio, tal vez el cuarto de huéspedes; y entonces le saltó encima para golpearlo como el salvaje que era, interrumpiéndole de un puñetazo cualquiera fuera la palabra que el maldito estuvo a punto de pronunciar cuando lo vio irrumpir en la habitación tan violentamente.

¿Habría tenido tiempo de predecir que no sería lo único violento que haría? Rowan, pues, fue verdaderamente rápido en la ejecución de aquel castigo mezclado con venganza, y realmente parecía que no le importaba nada más en ese momento que partirle los huesos a aquel que había tocado a su hermana y que, ahora que lo sabía, sólo sobre su cadáver lo volvería a hacer.
Invitado
Datos

Volver arriba Ir abajo

Re: Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Mensaje por Invitado el Jue Feb 18 2016, 07:00

Como Rowan no le dio tiempo de responder y salió como alma que lleva el diablo (nunca mejor dicho), Stella se levantó segundos después limpiándose el vestido del polvillo del suelo y se sentó en el lugar que antes ocupaba su hermano para hincarle el diente al pedazo de carne que había en el plato, masticó con una sonrisita encantadora en los labios mientras escuchaba el estruendo de las puertas abriéndose y después los alaridos de los mastines que, en sus propias barracas, amenazaban con hacerlas añicos para unirse a aquel festín de rabia y sangre.

Marie por su parte, bebió un poco de vino pasándose por fin la carne bien masticada, soltando todo el aire de sus pulmones. ¿Será hora de intervenir? Hasta el comedor podían escucharse los costalazos que Rowan estaba propinándole al idiota de Dovransky y solo ahí reaccionó un poco… Adam le gustaba, le había gustado la forma en que hizo sentir su cuerpo cuando la besó, tal vez no quería realmente que muriera ese día.

Se levantó y de un segundo a otro, la expresión tranquila y hermosa de su rostro fue suplantada por una dolorosa e increíblemente triste, incluso se sumaron gruesas lágrimas que brotaron de sus ojos ambarinos, era como magia, de la más oscura, de la peor… se encaminó así hasta la habitación del huésped mientras rayos y un viento infernal dio los primeros avisos de una tormenta segura, los esclavos, dentro de su espacio, se persignaron incluso y encomendaron sus sucias almas de negros a todos sus dioses.

— ¡BASTA ROWAN, LO VAS A MATAR! ¡PAPÁ SE ENOJARÁ CON NOSOTROS! — gritó, fingiendo una angustia que estaba bastante lejos de sentir mientras intentaba contenerlo, llamando también a gritos a los esclavos para que la ayudaran. Entre los forcejeos, alcanzó a ver la masa sanguinolenta que era en esos momentos Adam y no pudo –ni quiso- evitar sonreír, ahí tienes lo que te mereces, pensó, mientras lloriqueaba y abrazaba a Rowan furibundo y más suyo que nunca. Posiblemente, jamás amaría tanto a su hermano como en ese momento.

— Rowan, por favor, por favor, papá nos hará daño, para, me hará daño a mi, para por favor, por mí, hazlo por mí, Rowan… — le imploró a gritos mientras iba dando pasitos hacia atrás, recargándose en una esquina de la habitación para alejarse de los negros que contenían al muchacho; ahí, contra la pared, se dejó caer con las rodillas contra el rostro, llorando como niñita desvalida, provocando más miedo en los esclavos que aquella tormenta que ya se había desatado.
Invitado
Datos

Volver arriba Ir abajo

Re: Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Mensaje por Invitado el Dom Feb 21 2016, 12:09

No tuvo tiempo de reaccionar, incluso cuando el instinto de supervivencia le pidió a gritos que los puños que hasta hacía poco estaban aporreando las paredes por la bronca se ocuparan ahora de esa bestia salvaje que, de la nada, irrumpió en el aposento con un potente destello de odio en la mirada que apenas alcanzó a detectar antes de que el primer golpe, contundente como la patada de un caballo, le nublara la vista, haciéndolo trastabillar.

A pesar del embotamiento que sintió, entendió lo que estaba ocurriendo y tampoco vaciló a la hora de intentar devolver el mamporro, que nada le aseguraba que no le hubiera dado; si no era el primero, tal vez los demás... No supo cuánto duró el intercambio en realidad, sólo que uno de los ataques de aquel flacucho que identificó como el amante de Marie fue lo suficientemente certero para tirarlo al suelo en medio del escándalo. Apenas había impactado contra éste cuando sintió que se le subía encima para continuar golpeándolo con una brutalidad primitiva, instintiva, mientras él se defendía como podía, o por lo menos lo intentaba; pero siempre otro puñetazo se colaba por entre sus brazos y manos que trataban duramente de cubrirse el rostro, y para cuando escuchó la voz de Marie, más distante de lo que realmente estaba ella, ya estaba prácticamente inconsciente.

La vio apenas en medio de un campo de visión borroso e intermitente, puesto que parpadeaba con pesadez como quien está a punto de caer dormido, aunque peleaba por evitarlo tanto como trataba de develar el misterio de qué estaba ocurriendo; podía divisar a ambos moviendo los labios, pero no captaba sus palabras; estaba confundido y se arrastró levemente por el suelo hasta que, centímetros más adelante, se topó con los sucios pies de una mulata. «Señor Dovransky, señor Dovransky», decía ella con una angustia que los blancos nunca mostraban por los negros, agachándose para ayudarlo.
Invitado
Datos

Volver arriba Ir abajo

Re: Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Mensaje por Invitado el Miér Feb 24 2016, 11:02

¡¿Y qué si lo mato?! —respondió violentamente, asestándole a Adam una última patada en el cuerpo, específica e intencionalmente en aquella zona en la que había alcanzado a ver un vendaje. No sabía qué le había ocurrido, pero no le interesaba. Ahí era donde estaba ya lastimado y ahí no dudó en golpear, con la consciencia de que ello causaría un dolor extra, y tal vez una complicación en la herida, fuera del tipo que fuera... ¿Qué importaba?, se lo merecía, merecía eso y mucho más... La muerte, sí, aquella que Marie parecía querer impedir—. Es escoria, ¡la verdadera escoria de este mundo!  

Escupió a Adam, ignorando a Stella en un principio, y como si estuviera totalmente fuera de control, continuó intentando dañar a su víctima —ya ni siquiera era un rival— a toda costa, de cualquier manera que encontrara, mientras su hermana lo sujetaba, buscando calmarlo inútilmente. Poco le importó la mención del padre en esos momentos... En realidad, lo que desaceleró el curso de su furia y de su impulso fue el abrazo que Stella Marie le dio, aunque inicialmente le fue inevitable oponer cierta resistencia incluso a ello, pero finalmente ese amor fue el que venció por sobre el tremendo odio que sentía en esos momentos. El amor por su hermana y la idea de que Frederick pudiera hacerle daño, más encima por su culpa, al fin y al cabo, no sólo le había dado una paliza a un blanco de la elite de la sociedad sino que este tipo era además un huésped de la finca de los Mignola, y Marie... Marie era testigo de todo y temía que su padre la culpara también porque, al fin de cuentas, era ella quien había metido a su bastardo incivilizado ahí...

Pero incluso si no lo mataba, ¿cómo iban a ocultar lo que había ocurrido? Supo en ese momento que había cometido un gran error. Apartó con brusquedad a los negros que intentaban tranquilizarlo a pesar de que ya ni siquiera estaba tratando de destruir a un tipo que lo menos que podía hacer era devolver un ataque, no era piedad, sino preocupación por lo que vendría después, y ni siquiera por lo que le tocaría a él, sino por Marie, que era la que vivía allí al fin y al cabo... Se acercó hacia ella, hacia el rinconcito en el que se había echado a llorar, y se acuclilló para quedar a su altura. Aun con la mano levemente manchada de sangre de Adam, le acarició una mejilla a su hermana, tratando de consolarla.

No llores, Marie, todo estará bien... Ni siquiera lo pienses, no permitiré que eso ocurra —prometió antes de abrazarla con fuerza, colocando aquella cabecita pelirroja contra sus huesudas clavículas.
Invitado
Datos

Volver arriba Ir abajo

Re: Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Mensaje por Invitado el Jue Mar 10 2016, 08:19

Sostuvo la muñeca de Rowan cuando éste, inclinado hasta su altura, quiso consolarla. Ahora ella también tenía la sangre de Dovransky y en parte era cómplice de lo sucedido, aunque mejor dicho, había sido la mente maestra. Al menos unos cinco negros había en la habitación, temerosos de lo que ahora la niña de cobre iba a hacer; Marie terminó por levantarse aferrada al cuello de su hermano para después hacer que solo las negras lo acompañaran hasta su propia habitación, lo ordenó en la lengua de negros que conocía bien y así lo hicieron, obedientes y serviciales. — Ve con ellas, yo iré en un momento, ¿sí?... — le dijo, dándole un par de besos pequeños en las mejillas, casi empujándolo para que hiciera caso.

El gesto de tortuosa angustia que le presentó a su hermano cambió de golpe a uno de suma satisfacción mientras hacía que los esclavos restantes se largaran de ahí. Se acercó a ver la masa sanguinolenta que era Adam en ese momento y con uno de sus índices de porcelana, pico el pómulo rasgado y cubierto de sangre, aproximó el dedito e hizo un mohín de asco, limpiándoselo en el vestido de princesa que llevaba puesto. Se paseó como uno de sus mastines alrededor de la cama, analizando, observando hasta que punto era capaz de llegar Rowan por ella y algo en el interior de esa alma corrupta que llevaba en el cuerpo y que no era suya, se acentuó con un bienestar mayor, la niña estaría bien llegado el momento.

¿Lo ves, Dovransky? Eso sucede por hablarme de esa forma y amenazarme… si le dices algo de esto a mi padre, haré que los mastines entren a tu habitación y te coman, no creo que tu familia te extrañe, nada más casarme con tu hermano le haré lo mismo y padre se encargará de los tuyos, así que no hay nada que lamentar, seré una viudita con mucho dinero…

Soltó una carcajada que esperó Rowan no hubiese escuchado hasta la habitación y volviendo a ver con profundo desprecio al pobre herido, salió de la habitación, dejando la orden de que lo atendieran y limpiaran bien. Después sin más y dando saltitos, se fue a su habitación. Iba feliz, pero mentir para ella no era más que un mero ejercicio escolar así que antes de entrar, volvió a arrugar la frente y poner cara de niña sufrida, incluso un par de lágrimas se asomaron por sus densas pestañas. — ¡Oh, Rowan! Está muy mal… no sé si sobreviva esta noche, si lo hace, le dirá a papá lo que sucedió y nos va a separar Rowan — se le abrazó temblorosa, riéndose de aquel drama de burdel que había montado mientras le lloraba al otro pelirrojo y buscaba el momento de asestarle bien la idea. — Si muriera en verdad… no tendríamos nada que temer, ¿verdad?
Invitado
Datos

Volver arriba Ir abajo

Re: Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 12 2016, 06:40

Las negras lo acompañaron a la habitación en la que estuvo antes con Marie, prácticamente debieron arrastrarlo fuera de allí porque una parte de él ofrecía una importante resistencia para abandonar aquel lugar; no quería que Marie se quedara a solas con ese hombre, aunque no creía que él pudiera hacerle nada ya en el estado en que lo había dejado, así que, en cierta forma, no había nada de qué preocuparse, ¿verdad? Miró por última vez a su hermana mientras lentamente desaparecía de su campo de visión, como escondiéndose en el marco de la puerta del dormitorio de huéspedes, conforme él avanzaba hacia la otra habitación, medio de mala gana aún.

Allí la esperó,  las esclavas lo invitaron a tomar asiento antes de darle algo de privacidad, pero no pudo hacerlo. Estaba ansioso, paseándose de un lado a otro dentro del cuarto. ¿Y si regresaba a ver qué estaba pasando? Se acercó hacia la puerta; entonces, Marie la abrió por el otro lado antes de que siquiera alcanzara a tomar el picaporte. Grande fue su alivio al verla, aunque lo que entró diciendo no era nada grato. Nada que no hubiera pensado ya, no obstante. Abrió los brazos para recibir a Marie entre ellos. No sabía si le preocupaba más que Dovransky viviera o que no viviera. Si moría, eso lo convertía a él en un asesino, pero los salvaba a los dos. Si no lo hacía, hablaría... Los metería en problemas a ambos, él sabía que zurrar de esa manera a un blanco con dinero no era ninguna tontería, especialmente si era un invitado de Frederick Mignola.

Algo se le iba a ocurrir... Bueno, lo que tenía que hacer estaba claro, en realidad. Soltó un pequeño suspiro.

No te preocupes, Marie. Me voy a encargar —prometió entonces. Si lo hacía de forma sigilosa, con algo que no dejara marcas, ¿quién se iba a enterar? Podía entrar bien de noche en la habitación de huéspedes, cuando Dovransky estuviera bien dormido, para hundirle una almohada en el rostro hasta callarlo para siempre. Los esclavos asumirían que falleció por sus heridas (si es que no lo hacía por sí mismo antes de que él tuviera que hacer todo eso), pero su silencio se compraría de alguna forma para que Mignola creyera cualquier otra cosa; que había caído por las escaleras, tal vez. Sí, lo tenía todo resuelto...
Invitado
Datos

Volver arriba Ir abajo

Re: Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Mensaje por Invitado el Lun Mar 28 2016, 03:52

Podríamos hacerlo más noche, cuando los eslavos estén dormidos… — le dijo bajito mientras alzaba el rostro aún abraza a él. El brillo inocente de su mirada resplandeció en la habitación y después se alzó un poco para dejarle un beso en el lechoso cuello a su amado hermano. Se separó de él y saltó a la cama para brincar en esta, haciendo que los resortes hicieran ese ruido característico que tanto crispaba los nervios de cualquiera. — Llegada la hora — comentó agitada por el ejercicio que estaba haciendo — pediré a mi Nana que nos traiga la cena acá, ¿Sí? Cuando sea más noche, los mastines son liberados para que jueguen… — paró en seco de brincar y le tendió ambas manos, preciosas y blancas. — Tal vez dejé la habitación de ese hombre abierta…

Una vez lo tuvo cerca de ella, le saltó encima para darle un beso muy cerca de los labios, disfrazando aquel mimo con el cariño de una hermanita menor que solo jugaba con él. Alrededor de la habitación, las sombras de Marie danzaban alegres, entremezclándose las unas con las otras hasta formar una sola, enorme, casi visible también para los ojos de Rowan. Del otro lado de la cuidad, en el puerto, debido a la tormenta que se había desatado, Mignola volvía a la ciudad hecho una sopa, malhumorado y con un extraño sentimiento de rabia que le dejaba peor la cara. No podía quitarse de la mente a Marie, dormida en su lecho, desnuda… y justo cuando sus garras por fin la alcanzaban, rayos embravecidos lo despertaban dejándole inconclusa la horrible fantasía.

Cuando la noche estuvo a punto de llegar, Adviento dejó las bandejas en la habitación que ocupaban los pelirrojos: una jarra de leche tibia, el pan favorito de Marie, mermelada casera, fruta, café para Rowan si así lo deseaba, queso, carnes frías. Auténticos manjares, dignos de los Mignola. — Se pueden retirar todos ya, las bandejas las recogen mañana —. Ordenó la pequeña mientras metía el índice en el plato de la mermelada y lo chupaba deleitándose.

¿Te molesta si me cambio? — le preguntó a su hermano sin esperar respuesta y sin más, se deshizo del vestido para dejarlo ahí en el suelo, se sacó los zapatitos y las medias que le cubrían hasta medio muslo y así, en el fondo ligero que llevaba debajo de toda la ropa, decidió que sería buena idea cenar en las piernas de Rowan. La enorme sombra que los custodiaba en la puerta, comenzó a tomar una forma conocida por la negra Adviento que sentía en los huesos lo que sucedería… esa noche, todos los demonios del infierno andarían en los pasillos de esa casa.

Llévame a la hacienda, a esta hora los negros ya deben estar encerrados y Marie dormida — ordenó el viejo Mignola, sintiendo la urgencia apretarle los pantalones. Debajo, en el infierno, todos ellos se disponían a salir y devorar lo que pudieran. El festín estaba por servirse.
Invitado
Datos

Volver arriba Ir abajo

Re: Come to me, brother. (Priv. Rowan)

Mensaje por Invitado el Lun Mar 28 2016, 07:15

Asintió con la cabeza ante las ideas de Marie. No importaba que fuera una niña, ella parecía saber planear un asesinato mucho mejor que él. Además, tenía la ventaja de que conocía todos los movimientos de la casa. Sí, sería un trabajo en conjunto. El próximo gran secreto que compartirían...

Si tú dices que los mastines irán directamente hacia él... —dijo mientras la miraba desde abajo brincar en la cama, hasta que tomó sus delicadas manos que ella misma le ofreció y, jalando levemente de ellas, acortó la distancia que los separaba, para recibir gustoso aquel beso—. Podemos hacerlo pasar como un descuido de los esclavos. Entonces tú no tendrás nada que ver con ello —planificó, sonriendo levemente de una forma tan maquiavélica que no se debía reconocer a sí mismo siquiera; pero lo hacía, como si en el fondo siempre hubiese sido así. Tal vez era lo Mignola que llevaba oculto, saliendo por fin a la luz a través de Stella Marie.

Para nada —alcanzó a decir cuando ella se quiso cambiar de ropa, observándola mientras lo hacía. Todo eso se veía demasiado incómodo, él también querría quitárselo si fuera el tipo de vestimenta que le correspondiera. Por suerte, no era así.

Recibió a Marie sobre sus muslos, rodeándola con uno de sus brazos mientras con el otro la alimentaba dándole en la boca de sus propias porciones cada tanto, como si fuera una niña pequeña (aunque era innegable la cierta coquetería que rodeaba el asunto). Cuando hubieron terminado de cenar, hicieron las bandejas y los utensilios a un lado, y decidieron que esperarían la noche más noche, el momento de acabar con Dovransky, acostados los dos juntos en la cama de Marie.
Invitado
Datos

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.