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[Baltimore] Demons (Privado)

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[Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Nicola Stracci el Mar Oct 27 2015, 22:52

En la noche del 22 de abril de 1917...

Hacía casi dos semanas que Werther no había vuelto a llamar a Nicola, su padre todavía no regresaba de Italia pero de igual forma el italiano había retomado todas sus obligaciones en un intento de ocupar su tiempo en otras cosas que mantuvieran su mente alejada de la imperiosa necesidad que sentía.
El joven Stracci había tomado por costumbre llamar con más frecuencia a su prostituta predilecta para llenarse de su compañía, pero aún así los encuentros en el dormitorio eran bastante insatisfactorios. No por la habilidad de su compañero, que era más que evidente, sino porque él necesitaba algo más. Extrañaba con tanta fuerza algo que había vivido el primer día que fue al circo que había comenzado a dejar de disfrutar de todo lo demás, cosa que se traducía en un terrible mal humor y en una constante búsqueda de la evasión para negarse a si mismo, por orgullo, lo que quería.
Ya ni siquiera sabía demasiado bien por qué no iba al circo a buscar a Jack y a Deimos, tal vez su parte más masoquista disfrutaba con la agonía de querer verlos y no hacerlo.

El día había pasado condenadamente lento para Nicola, que lleno de ansiedad había consumido una buena parte de sus drogas y cigarrillos mientras escribía. Para cuando hubo llegado la noche solo una porción de sus vicios había sido alimentada, el más grande continuaba chillando.
Se planteó llamar a Dorian, pero sus pensamientos empezaron a variar cuando vio el sombrero de Werther por su dormitorio. Por alguna extraña razón no se lo devolvió cuando tuvo ocasión, y aquella prenda continuaba allí. El momento perfecto para hacer explotar su capricho se le presentó, y no dudó en tomar el sombrero y marchar de su hogar rumbo al circo. Pediría explicaciones, y de paso trataría de saciar su necesidad.
No había ido al circo desde el beso de Jack, por cabezonería, y si lamía sus labios, pese a que había pasado bastante tiempo y había besado a otras personas, todavía recordaba como se sentía recibir los labios de él.
Se preguntó por un momento si aún tendría la marca en su cuello, pero la respuesta llegó rápido: obvio que sí. No era un simple arañazo. Estaba seguro de que le habría quedado una preciosa cicatriz plateada, ya que su trabajo había sido impecable.

Sabía cuál era el carromato de Werther porque ya había estado una vez, así que sin muchos problemas cruzó hacia la zona donde vivían los circenses, valiéndose de la oscuridad del anochecer para que nadie le llamara la atención. Caminaba con tanta seguridad que nadie diría que era un intruso.
Llevaba el sombrero con él, y cuando llegó frente al carromato se dio cuenta de que en el interior no había ni una sola luz, por lo que se preguntó si estaría durmiendo tan temprano. Otra duda le vino: sabía que vivía con su hermana ¿Estaría ahí?
De cualquier forma se arriesgó y llamó a la puerta, no muy esperanzado. Desde el otro lado no recibió respuesta alguna, por lo que no insistió, haciendo gala de su natural impaciencia.
No le interesaba conservar el sombrero, así que lo dejó colgado en el pomo de la puerta como señal de que había estado allí y acto seguido se dio la vuelta para retirarse.

Estaba molesto, se notaba en su expresión y su ceño fruncido, y según se alejaba de allí pateó algo que encontró por el camino sin tener en consideración lo que era. Se había arriesgado a ir allí para nada, o quizás esa era la excusa que había necesitado todo este tiempo para ver a los objetos de su deseo.
Su cabeza se alzó mirando a su alrededor, buscando ¿Dónde estaría Jack? ¿Y Deimos? Se sintió repentinamente ansioso, sus pasos incluso se habían detenido allí en medio.


Última edición por Nicola Stracci el Miér Nov 18 2015, 22:35, editado 1 vez
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Jack Stracci el Mar Nov 03 2015, 03:08

Jack estaba desnudo en la cama junto a Deimos, lo habían hecho antes y descansaban después del desgaste físico. Jack dormía sobre el pecho del de cabello largo y había soñado, o más bien recordado, cuando hace años atrás de forma incansable los paramédicos intentaban separarlos. Se despertó de golpe y se sentó en la cama de inmediato algo desorientado. Estaba teniendo una pesadilla y lo había sobresaltado un ruido de afuera. Normalmente podía dormir con ruido, pero en ese momento estaba teniendo un mal sueño, por lo que el ruido metálico resonó en su mente como si hubiese sido parte de la pesadilla, lo que sea que hubiese causado el ruido había chocado con su carromato, el que compartía con Deimos.

Se movió un poco para alcanzar la ventana y movió la cortina para ver qué pasaba y se sorprendió mucho al ver parado en medio de los carromatos y carpas. “Mierda” pensó y se movió lento, tratando de no hacer mucho ruido para no despertar a Deimos. Nicola había sido un placer que degustaron ambos, pero luego fue motivo de una gran pelea en la que incluso se llevó golpes, Deimos había prometido matarlo, pero habían estado ocupados y luego de que le mostrara el que sería su nuevo hogar habían pasado por un extraño periodo de paz que no quería arruinar, ya serían sus propias mentes perturbadas las que lo arruinarían. Si Deimos veía a Nicola sólo se precipitaría.
Al bajar de la cama se puso el pantalón que había quedado en el suelo y salió del carromato, aunque la puerta sonó al cerrarla y Jack apretó los dientes y frunció el entrecejo.

-Shit…

De seguro había despertado a Deimos y esperaba que algo realmente malo pasara, aunque la idea inconscientemente le entusiasmaba y eso se había manifestado en el detalle de la puerta. Jack conocía ese carromato perfectamente, sabía cada detalle y de haber querido en realidad que Deimos no despertara, hubiese cerrado más lento.


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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Magnus Vólker el Miér Nov 04 2015, 19:42

El escapista refunfuñó algo incomprensible entre dientes como respuesta al golpe que había despertado a Jack, frunció el ceño ligeramente y giró el rostro sin llegar a abrir los ojos; demasiado dormido como para reaccionar con más ímpetu. Llevaba una hora durmiendo de forma relajada y apacible, con la mano derecha acomodada suavemente en la cadera de su pareja y parcialmente cubierto con una fina sábana. Esa cama era bastante más cómoda y grande que la que aún tenía en su antiguo carromato, por lo que conciliar el sueño no era nada complicado.

Llevaban días relajados, más de los que habían tenido nunca, y ya circulaban las bromas en el circo asegurando que aquella preciosa calma no tardaría demasiado en estallar y destrozarse. Sin golpes, gritos o cualquier otro brote de violencia más allá del que tuvieron después de descubrir que Jack había pasado la noche a solas con Nicola, esa en la que el mismo chico le había disparado. Cada vez que besaba o rozaba la cicatriz de Jack, el recuerdo de esa traición que había prometido pgar con sangre acudía a su memoria y le hacía apretar la mandíbula. Pero el italiano brillaba por su ausencia, sin duda disfrutando de todas las comodidades que una mansión inmensa y sirvientes podía ofrecer.

No se percató en absoluto del movimiento del rubio y simplemente giró el cuerpo para acomodarse de medio lado cuando éste abandonó la cama. Pero el golpe de la madera si traspasó el mundo onírico y llegó hasta él sacándole a rastras de su caótico sueño. - Phobos... -murmuró, alargando el brazo con intención de atrapar con él el cuerpo de su pareja, como riñéndole por el ruido. Abrió los ojos confuso en cuanto sus dedos tocaron el colchón y se medio incorporó - ¿Jack? -¿Acababa de irse o habían pasado ya algunos minutos en los que él había estado en duermevela? Imposible saberlo.

Se levantó con absoluta pereza y alcanzó el pantalón que estaba colgado en el respaldo de una silla, poniéndoselo mientras intentaba despertarse por completo. Se echó el pelo hacia detrás recogiéndoselo en una coleta de la que escaparon un par de mechones que fueron directos a rozar sus pómulos, y caminó descalzo hasta la puerta, abriéndola.

-¿Dónde vas? -se llevó la mano a la nuca en un amago de desperezo y paseó la mirada por el terreno que tenía delante, encontrándose con la figura de Nicola; viéndole a él incluso antes que a Jack- El Niño Rico nos congratula con su presencia, ¡por fin!...  -enarcó una ceja, alzando el mentón y esbozando una sonrisa sádica. El sueño había desaparecido por completo.- ¿Teníais una cita a la que no he sido invitado?  
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Nicola Stracci el Jue Nov 05 2015, 00:19

Desde donde estaba, Nicola desvió sus ojos más allá de su entorno y su mente se perdió en una vorágine de pensamientos que se volcaban en la particular pareja de circenses con la que había compartido un momento magnífico semanas atrás, cuando estuvo en el circo por primera vez.
Observó con cierto aire melancólico la gran noria que se elevaba por encima de todo en la zona de la feria, y se quedó absorto en sus caóticos pensamientos por unos largos minutos, pensando en qué sucedería si la rueda gigantesca se desprendiera de su base y comenzara a rodar arrollándolo todo... Eso antes de que un sonido que se oyó bastante cerca lo sacara de aquel estado.
Sus hombros se encogieron en reacción a aquel ruido, en un evidente sobresalto, y sus ojos dejaron de mirar la atracción a lo lejos para buscar de dónde había provenido aquel sonido.
En un carromato cercano fue capaz de distinguir un par de figuras, y en ese momento no las relacionó con Jack y Deimos porque le pareció que aquel carromato era más grande de lo que recordaba la vez que había estado con ellos. Aún así lo había pensado y en el fondo le quedó la duda ¿Y si eran ellos? Contuvo el aliento y sintió que era recorrido por una deliciosa sensación en recuerdo a lo vivido con ello. No podía evitar extrañarlos, su cuerpo los extrañaba, era como si hubiera memorizado aquellas sensaciones, olor, sabor, tacto... Y se había vuelto tan adicto que ni siquiera era consciente de ello. Los necesitaba, y aunque había intentado mantener la mente ocupada con otras personas ahí estaba ahora, abandonado por todos, sin dejar de pensar.

Retrocedió un paso y giró la cara para mirar en dirección a la puerta donde había parado antes a dejar el gorro, las luces continuaban apagadas, por supuesto, y realmente no sabía qué hacer, no sabía por qué se había tomado tantas molestias para devolver un estúpido sombrero, se sentía inquieto y también cierta ansiedad había comenzado a crecer en él.
Dudó antes de retroceder un segundo paso. Algo en su interior le dio la certeza de que aquellas dos figuras eran las de Deimos y Jack, y se sintió excitado con la idea.
Su mano se desplazó a su propio cuello y lo acarició despacio, subiendo hasta la linea de su mandíbula que siguió como si se tratara de una caricia ajena y llegó a sus labios. Todavía tenía los recuerdos de aquel beso a tres bandas que se habían dado y era cautivador. Lamió sus labios tras sentir la boca repentinamente seca y luego tragó.
¿Realmente eran ellos? Se preguntó. Uno de los dos era muy alto, o eso parecía desde la distancia, pero una nueva duda nacía ¿Qué hacer?
Una voz confirmó sus pensamientos, la del mas bajo de los dos, la reconoció, se trataba de Deimos, y sus hombros se sacudieron en un escalofrío provocado por los recuerdos que le traía. Cuando pensaba en sus voces recordaba el coro de gemidos que formaron mientras se esforzaban en romperlo, y su piel se mantuvo erizada mas allá del frío de la noche, presa de la lujuria que con facilidad se apoderaba de él.

Con un pensamiento fugaz, sus labios se torcieron en una sonrisa, al otro lado de sus dedos, y su mente recordó el jugueteo con Werther en la sala, cuando huyó de él esperando realmente a que se le lanzara encima.
Se sintió molesto en un inicio porque recordó que el acróbata ya no quería nada con él, pero eso se esfumó rápido, y él empezó a moverse, sin responder a nada de lo dicho, pues estaba experimentando aquellas ganas de empezar un juego.
Primero sus pasos eran lentos, como si estuviera declarando sus intenciones, y luego su caminar se volvió algo más rápido, presentando un reto, tentando a la suerte con ganas de ver si seguirían aquel juego o no ¿Qué tan depredadores eran? Eso quería saber, aunque no quería ni pensar en lo decepcionante que sería acabar siendo ignorado.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Jack Stracci el Jue Nov 05 2015, 04:52

Al salir del carromato sintió de inmediato el frio y su pie se erizó. Antes no sentía los cambios de temperatura tan bruscos pues dormía en lugares donde el frio se colaba y había que estar abrigados para combatirlo, pero en el carromato nuevo había estado abrigado sin saber que el exterior no estaba igual, aun así no volvió para abrigarse caminó con la intensión de ir a decirle a Nicola que se fuera y no volviera más aunque en el fondo no estaba muy seguro si quería eso. Estaba a mitad de camino entre su carromato y donde veía la figura del aristócrata  cuando se abrió la puerta de su hogar y escuchó la voz de Deimos. Se giró demedio cuerpo para verlo aunque aún tuviera intensiones de avanzar pero vio que Deimos ya había visto a Nicola. En la oscuridad no podía ver su rostro para ver aquella expresión, pero no necesitaba hacerlo para saber cuál era y sintió de inmediato la adrenalina en su cuerpo y se  estremeció ¿Lo mataría? ¿En serio lo mataría? Sonrió y volvió a mirar a Nicola quien parecía alejarse, retrocediendo como si fuera una presa.

-Me descubriste- le dijo con una sonrisa maliciosa, mintiendo sólo para fomentar la hiel. Dejó de mirarlo con esa sonrisa y miró el rumbo que había tomado Nicola y corrió hacia allá, descalzo como estaba y sin nada en el torso que le abrigara, incluso el pantalón que llevaba era una escasa protección contra el frio nocturno.

Una sonrisa predadora estaba en su rostro y con los ojos bien abiertos perseguía la figura de Nicola. Había posibilidad de muerte aquella noche, aquella noche prometía sangre y toda la emoción que conllevaba tal acto. Quería sentir la calidez de su sangre, probar su sabor, quería ver a Deimos con los ojos abiertos de par en par terminando con Nicola, quería ver su rostro regado de gotas de sangre. Aunque también quería que Nicola diera batalla, que fuera difícil de matar.

-Corre gatito fino. Corre o muere.- rio después, rio tan alto que su voz logró acallar el sonido del viento. Jack podía sentir como Deimos venía detrás y de alguna forma pensaba que también podía atacarlo a él, pues le había mentido para provocar sus celos y que matara de nuevo.


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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Magnus Vólker el Jue Nov 05 2015, 20:10

Era difícil discernir si aquello parecía estar pasando a cámara rápida o, por el contrario, a una tortuosamente lenta que jugaba con los planos de la realidad. Mas, por contra, si que había algo muy sencillo de contemplar: todo aquel que hubiera osado posar su mirada sobre el mago en ese preciso instante, habría sido capaz sin problema alguno de ver como la ira empezaba a hacer acto de presencia, pincelando su cuerpo bien torneado y jugando a los malabares con su paciencia.

Sus orbes claros no tardaron demasiado en acostumbrarse a la oscuridad, pero aquellos escasos segundos fueron más que suficientes como para hacerle dudar sin tener muy claro si Jack estaba sonriendo o no era más que producto de su imaginación. La respuesta, aquel "me descubriste" dicho en tono malicioso e incitador, chocó contra sus oídos como el dardo venenoso más portentoso que se conocía. El rubio se quedó estático en el sitio, con la mirada fijada en la figura de su pareja que parecía difuminarse con la oscuridad ocasional, lejos de las farolas y candiles.

Apretó con fuerza las mandíbulas y los puños, inclinando un poco la cabeza hacia su hombro derecho en un reto mudo que le lanzaba, como queriendo darle la oportunidad de confesar que aquello no era más que una broma de mal gusto.  Mientras, Nicola comenzó a alejarse poco a poco, como tirando de ellos en un juego peligroso, retándoles abiertamente a dar inicio a la partida.

Jack, sin previo aviso, salió corriendo tras él y Deimos no pudo sino seguirlos con la mirada, incrédulo y, sobretodo, muy muy molesto.

Nicola se escabulló entre las sombras como si fuera un delicado ratoncillo de campo seguido de Jack, que hacía la labor de felino aunque sus palabras contradicieron tal detalle. Unas palabras que fueron seguidas de una risotada alegre que el ilusionista malinterpretó quizá intencionadamente pensando que éste no hacía sino alertarle de sus intenciones.

Deimos entró de nuevo al carromato, abriendo de un golpe la puerta, cegado por la cólera pese a que parecía incluso demasiado sereno, síntoma de una amenaza más que problemática. Se puso las botas, dejándolas sueltas,cogió la camisa que tenía más cerca y se la puso sin abrocharsela mientras paseaba la mirada con rapidez por el que era su hogar, en busca de algo que le fuese de utilidad. Aferró el martillo de Jack pero, momentos después, un brillo acaparó su atención y fue hacia él dejando la herramienta de nuevo en la mesa. Sobre la tabla de cortar, el cuchillo de carnicero le saludaba incitante. El rubio correspondió a dicho saludo tomándolo en su mano diestra y salió del carromato. Habían pasado, a lo sumo, dos minutos.

Si algo le caracterizaba, era su amor por la cacería una vez ésta había dado comienzo; y dar ventaja a sus víctimas entraba dentro del juego. Así podía saborear aún más cada segundo mientras permitía que la ira, la cólera y el odio se transformasen en lava ardiente que recorría su cuerpo. Mas, ¿Era aquello una muestra también de que deseaba que Jack escapase sin ser dañado? Era imposible saberlo. No cuando su mente ahora no era más que una sucesión de imágenes sangrientas y venenosas. Se sentía nuevamente traicionado, más que nunca. Y debía acabar con ambos para que tal sensación se disipara gracias a la venganza.

Salió corriendo en busca de Nicola y Jack, casi notando el aroma de la cara colonia del primero en el ambiente, con el cuchillo en ristre.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Nicola Stracci el Jue Nov 05 2015, 23:33

Nicola no tenía ni la menor idea de lo que los otros dos jóvenes pretendían con él, se limitaba a huir despreocupado, sabiendo que alguien iba tras de si, pues había escuchado sus pasos.
Con una sonrisa amplia en los labios se giró hacia atrás para ver de quien se trataba, si eran los dos o... Solo Jack, como vio.
Su voz sonó como un susurro lejano, pero su risa pudo escucharla perfectamente, y como si estuviera respondiendo a ella, contagiado, Nicola también rió.
Apretó el paso y se valió de la oscuridad para esconderse, despistar a sus perseguidores mientras su respiración agitada hacía subir y bajar su pecho de forma más acelerada, pero todo aquello solo sumaba un poco de emoción al reencuentro.
¿Cuánto hacía que no los veía? Mucho, sin duda, y mientras huía pensó varias veces el darse la vuelta para encarar a Jack y lanzarse directamente a por él, pero no hizo eso, sino que se perdió entre los caóticos carromatos y se escondió entre estos.
Creía haber despistado a Jack cuando se detuvo, y ni siquiera había alcanzado a ver a Deimos porque por lo visto le había sacado bastante ventaja.

Caminó despacio, tratando de no hacer ruido, habiendo quedado detrás de un carromato al azar que no sabía de quien era, uno lo bastante grande como para poder ocultarse perfectamente y rodearlo si es que alguien iba a por él. Aprovechó el momento más que nada para recobrar el aliento, y cuando ya se sintió un poco mejor se asomó muy despacio por uno de los bordes en busca de Jack o Deimos, queriendo identificar su posición.
Realmente no sabía si el último siquiera se había apuntado a aquel juego, pero de todas formas Nicola sentía la adrenalina recorrerlo. ¿Y si aparecía sin aviso? ¿Y si emergía de entre la oscuridad? ¿Y si Jack lo atacaba con una piedra como aquella vez que le disparó? Muchos factores, muchas posibilidades que se agolpaban en su cabeza.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Jack Stracci el Vie Nov 06 2015, 03:54

Había tenido la firme impresión de que Deimos iba detrás de él, incluso lo había visto por el rabillo de ojo pero cuando se dio vuelta haciendo que su carrera se transformara en unos brincos dados de lado con aire juguetón vio que no estaba ahí y su sonrisa se borró y se detuvo. En su mente podía asegurar que vio a alguien seguirle pero no había nadie. No le agradó la idea, no le gustaba la idea de que su mente cayera en el sinsentido que estuvo mucho tiempo, en el que se encontraba cuando su mente no trabajaba en algo. Pensó en que la antesala de la muerte estaban trayendo de vuelta a los fantasmas que había logrado mantener a raya ese tiempo…Llevaba semanas sin matar y su mente no había sido un tormento, pero su mente no le daba tregua al ser una matanza por diversión. ¿Vería el fantasma de Nicola hasta el último de sus días si lo mataba?

-Lo matará él…-explicó a su cabeza mirando a su alrededor dándose cuenta que estaba solo en la oscuridad. Nicola no estaba, tampoco Deimos ¿Acaso estaba perdido, delirando, acaso estaba en su mente encerrado como había pasado con Lot? Miró a un lado y otro escuchando su propia respiración agitada, vapor blanco salía de su boca al mezclarse el calor con el frio ambiente y su corazón era lo único que escuchaba en el fondo de su oído y aquel sonido le pareció angustiante. Entonces oyó algo más unos metros más allá, alguien corría y supo por instinto que estaba siendo cazado también, era cazador y presa a la vez. Sonrió y corrió hacia la oscuridad donde buscó ocultarse de Deimos, entonces sintió el olor de la colonia de Nicola, estaba cerca. Buscó con la mirada y vio su espalda y como se asomaba por un costado del carromato de Kóstyk, de seguro tratando de buscarlo aunque no daría con él.

Jack se movió sigiloso y acechante, de paso tomó una figura decorativa de jardín del gitano, sólo cuando la tuvo en la mano vio que era un gnomo horrible pintado de forma descuidada, pero no pudo ver más de él pues siguió avanzando y cuando estuvo lo suficientemente cerca para atraparlo…

-¡Te tengo!- dijo rápido cerca de él y en el momento que se giró para mirarlo levantó el gnomo y le golpeó la cabeza haciéndolo añicos contra esta. El sonido del yeso quebrarse y caer al suelo llenó la noche con la particularidad de que aquellos sonidos durante el día parecieran mudos y en la noche se potencian al máximo. No supo si lo había dejado inconsciente, pero si lo había logrado derribar. Aunque cuando escuchó a Deimos cerca, alertado por el ruido buscó esconderse cerca y tomar una pala, algo que le serviría contra Deimos si llegaba el momento de ser necesario golpearlo.


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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Magnus Vólker el Vie Nov 13 2015, 18:26

La noche se convirtió en su alidada y tomó la metafóritca mano de la cólera para caminar junto a ella, frente a Deimos, sirviéndoles ambos de guía mientras los caminos se bifurcaban y cambiaban continuamente, salpicados por carpas, carromatos y puestos cerrados. Incluso el sonido de los tigres y los osos, con sus fugaces gruñidos y respiraciones pesadas, quisieron jugar en su contra y distraerle cuando pasó relativamente cerca de sus jaulas.

No había nadie despierto y, aunque lo hubiera, en ese preciso instante sólo tenía un objetivo en mente y no cesaría en su empeño de conseguirlo. Pasase lo que pasase. Su promesa no podía ser en vano, así como tampoco el dolor que sintió aferrarse a su mente y su corazón cuando Jack le confesó que, al parecer, sentía algo más por ese ricachón que había entrado de forma tan salvaje y repentina en sus vidas.
La parte más avariciosa y caprichosa de su alma seguía sin ser remendada, habiendose abierto la herida de la traición una vez más cuando les vio correr.

Jamás pensó que Nicola fuera tan estúpido como aparecer por allí a sabiendas de que él quería matarle, pues sin duda Jack se lo habría contado. Mas... ¿y si había ido al circo con la única intención de arrebatarle a su amor?. La obsesión y paranoia comenzaban a hacer mella en el mago mientras corría, buscandoles.

Les había dado una pequeña ventaja, una del todo insuficiente como para que les diera tiempo a huir del lugar, por lo que estaban allí. Podía incluso presentirlo. Giró una esquina, bordeando la carreta de uno de los trapecistas, pero antes de llegar al final se detuvo de golpe y miró con rapidez hacia detrás, por encima de su hombro. El sonido de algo romperse había sido tan claro como una campanada el día de misa, retumbando unos momentos en la noche antes de que el silencio volviera a reinar.

Cambió drásticamente de rumbo, caminando un poco más despacio y vigilando sus propios pasos para no pisar ninguna rama o papel caído que pudiera alertar a sus presas. Agarró mejor su arma y frunció el ceño, escuchando. El carromato de Kóstyk parecía haber sido escogido como el escondite de Jack y Nico, y hacia allí se dirigió sin aumentar el ritmo de sus zancadas, bajando el brazo con el que sostenía el cuchillo. Lo rodeó para ir por la parte principal, habiéndole parecido ver una sombra, con la intención de pillarles desprevenidos ya que desconocía si era el único que portaba defensa. Sus sentidos estaban al máximo, al igual que la alerta y el deseo de abrir en canal al muchacho.

Soltó aire por la nariz, enfadado, al ver que no estaban donde él creía. Pese a que los trozos de yeso que había desperdigados por el suelo eran una evidencia de que no se había equivocado y que estuvieron ahí hacía muy poco tiempo. No podrían haber ido lejos. Esbozó una sonrisa sádica y entrecerró los ojos contemplando el horizonte plagado de lugares donde esconderse. El juego estaba resultando ser mucho más interesante de lo que prometía.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Nicola Stracci el Sáb Nov 14 2015, 02:28

El italiano creía que estaba bien escondido tras aquel carromato, miraba con cuidado al otro lado esperando ver alguna figura familiar desplazarse en la noche mientras su rostro mostraba una sonrisa completamente divertida. Estaba ardiendo en deseos de que lo atraparan aquel par de depredadores, pero no quería ponerlo tan fácil... Lo que no esperaba era que lo encontraran tan pronto, por eso se sobresaltó.
La voz de Jack a su espalda hizo que se girara rápidamente, con el corazón latiendo desbocado. En un principio se asustó porque no lo esperaba, luego compuso una sonrisa que dirigió hacia él y entonces sus ojos se fijaron fugazmente en la fea figura que portaba con él, que reconoció como un gnomo de jardín, con su cara estúpida y su sombrero de pico. Ni siquiera llegó a preguntarse qué diablos era lo que Jack hacía con aquello en las manos cuando el otro se lo estampó en la cabeza.
Su expresión pasó en cuestión de segundos de aquella sonrisa inicial a desconcierto y finalmente nada. No se pudo cubrir del golpe que le llegó, y notó perfectamente como el gnomo se hacía pedazos y estos se le quedaban en el pelo.
Por suerte no era macizo, si no estaría muerto.

Nicola cayó al suelo, aturdido por el golpe, ni siquiera trató de ponerse en pie.
Con excesiva pesadez se llevó una mano a la zona golpeada y soltó un quejido audible, cerrando los ojos con fuerza al notar como su visión se emborronaba. Había notado algo viscoso entre los dedos que seguramente fuera sangre, y una sensación de vértigo se apoderó de él.
Nunca me habían golpeado con algo tan feo —alcanzó a murmurar en forma de queja, tratando de reponerse de la sensación de desfallecimiento y ponerse en pie.
Lo hizo tambaleándose un poco y teniéndose que apoyar en el carromato tras el que se había escondido. Se veía molesto.
No esperaba esto... ¿Ah? —aturdido y algo lento se dio cuenta de que Jack no estaba allí, o al menos no a la vista, y pronto se dio cuenta de por qué: Deimos se acercaba, o eso delataba el sonido de pisadas—. Nng, me voy —fue su queja, antes de comenzar a retirarse también.
Sus intenciones principales habían pasado a ser marcharse a casa y dar aquello por finalizado, pero quizás fue su subsconciente el que quiso que se perdiera, a lo que Nicola acabó escondiéndose entre unas cajas que había tras una carpa. Allí tocó su herida varias veces en un intento de evaluar los daños, y se dio cuenta de que era menos de lo que parecía, por lo que podía despreocuparse de momento.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Jack Stracci el Sáb Nov 21 2015, 00:26

Desde su escondite vio como Nicola se iba a esconder tras unas cajas que estaban al lado de la carpa del chico otomano. Pero no fue tras él de inmediato pues había escuchado a Deimos cerca. Se movió un poco y vio que miraba donde había atacado a Nicola, su primer impulso fue el golpearlo con la pala que tenía preparada, pero se contuvo, apretó la madera solamente y la bajó haciendo que sonara sutilmente en la grava, lo suficiente como para hacer que Deimos se aproximara y cuando lo hizo lo agarró de la camisa y lo jaló hacia él.

-No lo esperaba, estaba jugando contigo para enfadarte…Quiero que lo mates.- le susurró mirándolo a la cara y lo abrazó por la cintura.-sé dónde está.

Jack miró hacia las cajas y le sonrió con malicia a Deimos y presionó su pelvis contra él para hacerle notar que toda la cacería y la fantasía de verlo matar habían hecho que se calentara. Bajó las manos hasta su trasero mordiéndose el labio inferior.
-Podemos rodearlo, me gusta matar contigo.

Se separó de Deimos y caminó un poco, por el camino piso los trozos de yeso con los pies descalzos pero no le dio importancia, el dolor no hacían que se detuviera. Miró por sobre su hombro guiñándole un ojo a Deimos mientras sostenía firme la pesada pala. Podría ser que el otro los viera, pero aun así estaba acorralado, podrían correr detrás de él. En su rostro se veía las intenciones de matarlo, era un juego, sí, pero terminaría con el ricachón muerto, lo cual lo hacía más divertido.

-No tienes escapatoria…¡Mira quién es la rata escondida ahora! No puedes seguir huyendo.- levantó la pala preparándose para golpearlo a penas intentara correr.


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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Magnus Vólker el Jue Nov 26 2015, 19:37

El sonido de la gravilla repiqueteando bajo el metal que daba forma a la pala le hizo girarse por completo, empuñando el cuchillo de tal forma que daba a entender que estaba dispuesto a acabar con la vida de aquel que hubiera osado acercarsele por la espalda estando armado. Mas, al ver el rostro de Jack, bajó un poco el brazo y se quedó quieto, sin dejar de mostrarse amenazador, con sus claros ojos azules clavados cual saetas afiladas en los ajenos.
Permitió que se acercara y le tomara de la cintura, alzando con aire pedante el mentón y haciendo una pequeña mueca de desconfianza, frunciendo el ceño.
Miró de soslayo hacia donde su pareja le indicaba sin necesidad de palabras y, entonces, el gesto lascivo de Jack le instó a volver a mirarle fijamente, sintiendo sus manos serpentear con descaro.

Sin miramientos, antes siquiera de hacer amago de caminar hacia el escondite del aristócrata, dio unos pasos hacia el rubio y le tomó del cabello, obligándole a que llevara la cabeza dolorosamente hacia detrás. Posicionó el cuchillo en su cuello y dejó que el filo de éste le arañara la piel. - Si me estás mintiendo, Phobos... será la última vez que lo hagas. -aseguró con un susurro ronco cargado de rencor que fue directo a su oído, teniendo los labios pegados al mismo. Le dio un fugaz beso en el cuello tras apartar el arma, y salió corriendo hacia un lado, perdiéndose entre los carromatos.

Conocía aquel lugar como la palma de su mano, no importaba las veces que trasladaran el circo, su memoria casi fotográfica se encargaba de crear un mapa mental que daba inicio con el primero de los paseos. Un hogar que pese a cambiar de forma contínua, seguía siendo el mismo; con las mismas manías y tradiciones. Siempre con los mismos vecinos y las carpas dispuestas de forma semejante... un control que pecaba de ser caótico a otros ojos.

Si Nicola salía corriendo, no tendría problema alguno en interceptarlo al momento, pero para atraparle desde atrás debía rodearle y darle la sensación de una libertad inexistente. Volvió a escuchar un comentario airado y malicioso de Jack, y el sonido de algo moverse. Pasó por debajo unas telas, que apartó con un lánguido manotazo, y apareció a espaldas del muchacho. No muy lejos de las cajas. - Dicen que lo más honorable es ofrecerle un último instante a un condenado a muerte... y, pese a despreciar ese falso honor, dime, ¿cuáles serán tus últimas palabras, Niño Rico?-Acarició el filo del arma con la yema de uno de sus dedos, acercándose con andar felino. - Sacia mi curiosidad antes de que lo haga el cuchillo.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Nicola Stracci el Jue Nov 26 2015, 22:27

Nicola levantó la cabeza en cuanto vio a alguien acercarse. Visto desde donde estaba Jack parecía incluso más imponente, enorme, amenazante... Sobretodo con esa gran pala que blandía con intenciones de acabar con él. La miró, pero la mayor parte de su atención se volcó en sus ojos. Ellos hicieron que empezara a sentir una irremediable excitación, un deseo hacia él que se volvía tan fuerte que resultaba insoportable, y en ese momento supo que lo iban a matar. Y tal vez por eso le gustaba tanto.
Su respiración era agitada, se escuchaban sus jadeos de fondo ya no solo por haber estado corriendo o por la herida en su cabeza, y el latido de su corazón era tan fuerte que creía que se le iba a salir su acelerado órgano del pecho.
No era miedo lo que sentía, sino algo peor: emoción. Estaba completamente emocionado, excitado. Ver a Jack despertaba los peores de sus deseos, pero la promesa del dolor que se avecinaba hacía que todo fuera a más, incluido el calor de su cuerpo a pesar del aire frío que corría por el lugar.
Su mirada se deslizó lentamente entre los ojos de Jack y la pala que portaba, lista para golpear, y tragó saliva despacio, sintiendo la garganta seca. Si corría le golpearía, sin duda. Su respiración se había cortado un momento y cuando regresó a respirar un jadeo se escuchó más fuerte que el resto, como si lo hubiese hecho a propósito.
A su espalda escuchó la voz de Deimos y eso lo sobresaltó. No tenía escapatoria, estaba rodeado por ambos, y no pudo evitar recordar la noche en la que estuvieron los tres. En ese momento también estuvo rodeado, pero de una manera diferente.

No sabía si ponerse en pie entre las cajas, pero al mirar hacia atrás y ver a Deimos soltó un pequeño gemido. Ambos estaban bien dispuestos a matarlo y aquello lo tenía en un estado de profunda ansiedad, una ansiedad que derivaba de las ganas que tenía.
¿Mis últimas palabras? Que sea lento —dijo, aunque más que unas palabras era una exigencia que sonó altiva.
El italiano al fin se decidió a ponerse en pie, pero vigilando a uno y a otro en el caso de que tuviera que moverse para esquivar cualquiera de los dos ataques.
No es justo que seáis los únicos que disfrutéis. —Una sonrisa torcida e incoherente se mostró en sus labios, deformando su expresión hasta hacer evidente su locura. Era una petición extraña para la situación en la que estaba—. Ahora que estamos los tres después de tanto tiempo —lamió el labio inferior, haciendo que su mirada pasara a ser ligeramente lasciva—. ¿Por qué no aprovechar el tiempo? Os echaba de menos... ¿Vosotros a mi no? —ronroneó con voz dulce.
Miró a uno y a otro. A quien más temía en ese momento era a Jack y su pala, por eso se mantenía en una postura defensiva encarándolo a él.
Parecía que se iba a quedar quieto simplemente esperando por ellos, pero al final pretendió echar a correr evitando la pesada pala, mientras su risa llenaba el espacio a su alrededor.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Jack Stracci el Dom Nov 29 2015, 03:06

Después devolver la vista en frente sintió como Deimos le jalaba el cabello obligándolo a arquearse hasta su altura en una posición forzada e incómoda. Soltó un jadeo al sentir el filo de su arma y la advertencia hizo que se le erizara la piel. Esbozó una sonrisa que no sabía si el otro podía ver. Sintió su beso y luego como se alejaba…Siempre que se alejaba de él sentía que perdía calor, como si tras todos esos años aun sintiera la necesidad de tenerlo cerca para poder abrigarse, justo como era al conocerlo.

Siguió su camino hasta las cajas cuando en conjunto con su pareja aunque no estuvieran cerca, como si fueran lobos cazando a una presa en común. Una vez estuvo ahí vio la figura agazapada de Nicola como había estado escondido y sus ojos se encontraron. Sintió la atracción inevitable que había entre ellos, como empezaba a sentir la sensación de electricidad recorriendo su cuerpo y como se apretaba su estómago. Vio el deseo en los ojos ajenos sin darse cuenta que los suyos reflejaban lo mismo, se pasó la punta de la lengua entre los labios y apretó firme el mango de la pala. Al poco rato que había levantado la pala y le había hablado a Nicola escuchó la voz de Deimos y pasó la mirada de su presa a la de su pareja, se veía incluso más tractivo en ese momento en el que pretendía matar a Nicola. Esperó por la respuesta del otro pero está el sorprendió y se rio. Como pocas veces lo hacía.

“Que sea lento”repitió en su mente sintiendo como resonaba la voz del otro en su cabeza, si era sus últimas palabras estas resonarían para siempre en su cabeza, pero no lo fueron.

-No se trata de justicia. Tú morirás.- sentenció. Sentía excitación eso era innegable y los gestos del aristócrata más lo motivaban a acabar con él, quería llevarlo hasta la muerte, lento como exigía, pero con violencia.

Por responderle se distrajo unos preciados segundos que hicieron que escapara evitando un golpe de la pala que pasó sin darle en la cabeza pero no tardó en correr tras él con la pala llevándola más bajo y al estar cerca le pegó en las piernas con ella, fuerte, muy fuerte, como para derribarlo e incluso lesionarlas. No pretendía matarlo él, sino déjalo a merced de Deimos al que miró una vez había dado alcance a Nicola y caminó hasta acercarse a él y lo miró hacia abajo, alzó la pala y la bajó rápido enterrándola cerca de su cabeza buscando darle un susto, había parecido por un momento que el metal se enterraría en su cabeza.


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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Magnus Vólker el Miér Dic 09 2015, 19:04

-Por lento que sea, te aseguro que no lo disfrutarás. Me encargaré de que me pidas clemencia. - Se adelantó un paso, con la mirada clavada en el castaño, sin perderse uno sólo de sus movimientos. Torció el gesto, elevando un poco el labio superior en un gesto de desprecio- No -aseguró tajante, casi gruñendo aquella negativa que no había tardado ni dos segundos en salir de su garganta. ¿Echarle de menos? Sólo cuando deseaba acabar con su vida, hasta que el nuevo carromato y Jack le alejaron de su meta convirtiendose en una distracción demasiado firme.

No hizo amago de correr tras el chico, esperando que su pareja le demostrase fidelidad; cosa que hizo al provocar que cayera de bruces al suelo con un certero golpe en la parte trrasera de sus piernas. Deimos rompió la duistancia con un andar felino, contemplando a Nicola una vez éste estaba sobre la arena; con su bonito traje cubierto de polvo y el cabello revuelto. Tras dedicarle una mirada a Jack, se agachó y cogió al aristócrata por la chaqueta, obligándole a levantarse sin importar el estado de sus piernas, arrastrándole sin miramientos hacia una pequeña carpa de almacenaje donde no había nadie que pudiera interrumpirles o verles.

Le lanzó al suelo, haciendo que trastabillara con unas cajas que luego apartó de un puntapié. Una fuerte patada se estrelló en las costillas del muchacho, seguida de otra en el pecho. Descargando con golpes el odio que corría por sus venas.

Se acomodó sobre él, a horcajadas, antes de pisarle la pierna dañada en el punto exacto donde había golpeado la pala de Jack. - ¿Pensabas que ibas a salir indemne después de estar con Phobos, Niño Rico? ¿Creías que eras lo suficientemente importante como para que no te pasara nada? -cuestionó inclinandose un poco sobre su rostro para un momento después erguirse y dejar caer un puñetado en su mandíbula- Taladra ésto en tu encantadora cabecita antes de que te abra en canal...: -se relamió los labios y marcó las palabras que vinieron a continuación, diciéndolas más lento; observando con deleite sus expresiones. Mostrando toda su posesividad- Jack me pertenece. Es MIO.-Con aquella última palabra mostró sus perlados dientes y retomó un golpe con el mango del cuchillo.

- Te atreviste a marcarle... - Agarró su mentón y le obligó a levantar la cabeza mientras dirigía el filo del cuchillo a su cuello. Éste se enterró en la carne, sin hacer una herida demasiado grave pero si dolorosa y sangrante; abriendo una herida justo donde Jack tenía la cicatriz de la bala. - ... Te juro que irás al infierno con tantas cicatrices que tendrán que fabricarte una nueva piel.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Nicola Stracci el Vie Dic 11 2015, 00:05

Nicola deseaba que el juego no acabara pronto, por eso incluso a sabiendas de que tenía las de perder había echado a correr con el deseo de ser perseguido. Era la presa en aquella cacería, y sus perseguidores no tardaron en darle caza, o bueno, Jack lo hizo.

El brutal golpe en sus piernas lo derribó sin dejarle ninguna posibilidad de que se repusiera del golpe. En su mente valoró los daños que acababa de recibir y supo que aunque hubiera intentado ponerse en pie ni sus piernas ni el dolor de estas se lo habrían permitido.
Entre quejidos Nicola se movió y flexionó el cuerpo, encogiéndose en su lugar, y eso lo único que consiguió fue llenarse los puños de tierra y manchar aún más su ropa.
Cuando la pala se clavó con fuerza a su lado Nicola contuvo el aliento en un sobresalto evidente, y luego lo soltó con un jadeo. El italiano se movió tratando de encarar a ambos desde su posición inferior, aunque de momento solo vio a Jack, y una vez de aquella manera trató de sacarse la tierra de la cara y el pelo usando el dorso de su mano, que consideraba que era lo más limpio siendo que puso las palmas sobre el suelo tratando de amortiguar el impacto de la caída. El resultado fue suciedad y raspaduras, aunque lo que menos le agradaba era el dolor en sus piernas.
¿Aquel era su fin? Estaba excitado incluso, no podía evitarlo ¡Sería su muerte!

Deimos no tardó en unirse a la fiesta, su mirada se cruzó con la suya de forma fugaz, y luego fue obligado a ponerse en pie pese a que sus piernas no respondían. Más quejidos se hicieron evidentes según el otro lo arrastraba, y con sus manos se agarró a la muñeca del mago en un intento de mantenerse más estable. Claro que no le sirvió de mucho.
No se fijó muy bien hacia donde estaba siendo llevado, sino que sus ojos se centraron en la figura sombría del joven.
Su respiración era pesada, adolorida, y de vez en cuando incluso salían aquellos quejidos involuntarios, pero no dijo absolutamente nada, solo permaneció siendo manejado mientras en su pantalón comenzaba a formarse una erección producto de la situación que estaba viviendo.

Su segunda caida fue más aparatosa que la primera si eso podía ser posible, hubo cajas de por medio que probablemente dejarían sus propias marcas en su delicada piel. Esta vez había caido de espaldas y había apoyado algo mejor las manos, aunque las patadas de Deimos hicieron que se escapara su aliento y que su postura cambiara, ladeándose con ambas manos sujetando las zonas que acababa de golpear.
Su primera tos expulsó la sangre que le llenó la boca, y pese a que tenía un aspecto lamentable, incluso con su cuerpo tembloroso, la mirada que le devolvió a Deimos no contenía ningún tipo de miedo, era tan intensa como la llama que ardía en él.
Algo semejante a un grito escapó de sus labios cuando pisó su pierna dañada, y luego de eso su cuerpo continuó temblando por el dolor que empezaba a repartirse en todas las agresiones recibidas. Aún así no dejaba de mirar a Deimos.

El puñetazo en su rostro le hizo girar la cabeza, obligándolo a romper el contacto visual que había mantenido, y su respiración se hizo aún más pesada. Llegó a cerrar los ojos y soltar varios gemidos que se acercaron mucho al placer. En su entrepierna ya se mostraba una semierección, y pese a que temblaba su temperatura corporal era más elevada, añadir el peso de Deimos a horcajadas sobre él había sido delicioso y acarreaba todas esas reacciones aunque estuviera siendo golpeado.

Fueron sus palabras lo que hicieron que volviera a abrir los ojos, primero una sonrisa sanguinólea se fue formando, despacio, y acabó convertida en una fuerte risa que llenó el lugar donde estaban.
¡Tuyo! —clamó entre risas, como si le acababan de contar el mejor de los chistes, y solo el golpe con el mango del cuchillo lo hizo callar, aunque fuera momentaneamente—. No me lo parecía tanto mientras estaba follando conmigo en mi cama. —respondió entre jadeos y gemidos, luego giró para mirar a Jack, sin borrar aquella sonrisa manchada de rojo— ¡También eres mío! Sé que te gustó... ¡Sé que volverías a hacerlo! —Volvió a mirar a Deimos cuando este le obligó a hacerlo, y entonces continuó hablando, altivo—: ¿Acaso no es encantadora esa marca? Se la hice con amor, ahh... —Calló en cuanto el filo de aquel cuchillo se hundió en su cuello, y a cambio de su voz salió un gemido más que evidente, seguido de un jadeo prolongado que hizo subir y bajar su pecho adolorido rápidamente—. —gimió, en forma de ruego, como si le faltara poco para alcanzar el éxtasis—. ¡Sí! ¡Házmelo! —habló más alto, con una lujuria incoherente, con deseo, sin ningún tipo de miedo a su fin.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Jack Stracci el Sáb Dic 19 2015, 03:29

Jack miró desde arriba a Nicola hasta que llegó Deimos y entonces lo miró a él encontrándose con sus ojos en un mudo lenguaje que compartían. Se movió a un lado para que Deimos, cual león tomara su presa. Jack caminó detrás de ellos mirando primero que nadie estuviera husmeando y luego entró a los almacenes para ver como era empujado y pateado por su pareja. Jack por su parte manteniendo la seriedad sacó del bolsillo del pantalón una cajetilla de cigarrillos algo arrugada que por fortuna tenia un cigarro. Buscó entre las cajas hasta que dio con un encendedor. En su búsqueda se perdió un poco de la escena pero levantó la vista justo para ver como le pisaba la pierna. Una sonrisa se dibujó en su rostro antes de poner el cigarro entre sus labios y encenderlo. Fumó y exhaló el humo luego se sentó en una caja de madera.

Miró divertido y escuchó a Deimos y las respuestas del otro, todo se había vuelto una lucha de reclamarlo a él como propiedad. Lo cual le parecía hilarante a la vez que halagador. Aunque también debía reconocer que se le subió el calor a la cara cuando Nicola dijo tan abiertamente que habían follado. Sí, él lo había confesado, Deimos lo sabia, pero que lo gritara así le dio un poco de vergüenza. Cuando Nicola se dirigió a él Jack se llevó el cigarro nuevamente a la boca y aspiró sin responderle nada.

Terminó frunciendo el ceño cuando el otro pedía gimiendo que lo matara. No supo si se estaba burlando de las amenazas de Deimos y no se las tomaba en serio o que problema tenia ese estúpido. Jack, así como Deimos, no querían morir, habían luchado por mantenerse vivos pese a que estuvieron al limite de la muerte día a día, sus mentes soportaron más de lo que el limite de la mente humana puede soportar y aun asi se aferraban a la vida.... ¿y Nicola la pedía?

-Que frustante es este principito... al amenzarlo de muerte ruega para que lo mates, no sé si no te toma en serio o simplemente es uno de esos imbéciles que creen que han sufrido cuando no han visto nada en realidad.- Jack se levantó de la caja y se acercó a los dos, miró a Nicola en el suelo y le escupió en la cara. luego se arrodilló a su lado y con los dedos le abrió un ojo. Movió el cigarro para botar las cenizas y empezó a acercar la brasa encendida a este. Cuando ya pudiera sentir el  calor empezó a bajarlo más lento.- ¿Por qué deseas morir, princesa? ¿Tan mal te tratan en tu mansión?. ¿Tan asqueroso es comer más de una vez al día comida fresca? ¿Tan desagradable es tener ropa para cada día?.... Tu no sabes lo que es sufrir, Princesa. Deseas la muerte... y nosotros que vimos la misma cara del demonio lo que más deseamos es vivir. ¿Vas a morir y ni siquiera te importa? Esto no es como un orgasmo Princesa, sólo se muere una vez.- sacó el cigarrillo de tan cerca de su ojo, fumó y en un movimiento rápido lo enterró en la herida que le había abierto Deimos.-También va con amor.


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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Magnus Vólker el Dom Ene 10 2016, 21:37

Intentó ignorar esa carcajada que estalló de forma ruidosa, mostrarse indiferente ante las puñaladas que sin duda estaban a punto de escapar de la garganta del italiano. Procuró no hacer caso a nada de lo que hiciera o dijera, dispuesto a que ese insufrible pero hermoso chiquillo no significara nada en su vida y aquella noche fuera el principio del fin.
Lo intentó con todas sus fuerzas, pero el primer comentario fue más que suficiente como para que el mago congelara el que iba a ser su siguiente movimiento y el golpe nunca terminase de estrellarse en su pómulo. Quedó con el brazo flexionado, el puño preparado y la mirada perdida en ese mar azul que rodeaba las pupilas de Nicola. Sabía que ambos se habían acostado juntos, el propio Jack se lo había confesado. Pero escuchar la confirmación por parte de ambos... fue demasiado y parecía que le costaba asimilarlo. Consciente de que esos dos cuerpos habían llegado juntos al clímax, trazando su traición en medio de una borágine de gemidos.

-¡Jamás lo seré, maldito niñato! -exclamó sin poder contenerse, soltando un gruñido de odio entre dientes, señalandole con el dedo índice- No fuiste más que una ramera con la que nos divertimos esa noche, un muñeco de trapo bien vestido que nos sirvió para la reconciliación. ¿Lo comprendes? -se inclinó de nuevo hacia él, después de herirle con el filo del cuchillo- Fuiste nuestra puta. -al volver a quedar sentado con la espalda recta sintió el roce de la erección ajena en su trasero, y desvió un momento la mirada hacia detrás como para cerciorarse de que era aquello lo que había sentido. Alzó el cuchillo y lamió la sangre de uno de los laterales, lentamente, clavando la mirada en Jack mientras lo hacía antes de volver a posar su atención en Nicola, relamiendose los labios.

No le había arrebatado demasiada sangre, pero Deimos sentía hacia el líquido vital una atracción tal que su mente parecía mutar. Sus pupilas se dilataban de excitación ante el sabor que rodaba por su lengua, sacudiendo sus papilas gustativas. El morbo incontenible de saberse verdugo, propietario de una vida que podía arrancar sólo con una puñalada certera.

Dejó que Jack hablara tras las incoherencias del italiano mientras él por su parte intenaba refrenar la lujuria. Ésta se estaba entrelazando con el sadismo de una forma brutal, y sus ojos sólo parecían contemplar el hilo de sangre que descendía por el cuello de Nicola, perdiendose en la arena.

Inclinó la cabeza cuando Jack se acercó, colocando cada vez más cerca el cigarrillo del ojo ajeno, amenazando con quemarle sin pensarselo dos veces. - Vimos la cara del demonio... y nos convertimos en él.  -susurró en respuesta al comentario de su pareja, empezando a sonreír de forma aún más sádica. El olor a carne quemada inundó sus fosas nasales y rió entre dientes, cogiendo con su mano libre el brazo del rubio para acercarle a él y atrapar sus labios.

Tras soltarle de nuevo volvió a sentarse y movió la cadera ligeramente, chasqueando con la cabeza. - Noto su verga contra mi trasero, y cada vez está más duro. Parece que al Niño Rico le excita estar en el precipicio-sus ojos descendieron hacia el rostro de Nicola- Nadie me quita lo que es mío, nadie lo ensucia o contamina... y tú le dañaste. ¿Quieres morir de verdad o piensas que ésto no es más que un nuevo juego? ¿Contratas a sus sirvientes para que hagan de verdugos? ¿Dejas que todos te sodomicen mientras sangras? -Dejó caer una cuestión tras otra de forma melodiosa, tirando después de las solapas de su camisa para hacer saltar los botones y dejarle el torso al descubierto. El cuchillo bajó hasta uno de sus pectorales, donde una nueva herida tuvo lugar, más larga que la anterior- Debería haber una soga en la caja de la esquina, Phobos. Una algo gruesa... traémela. -ordenó sin despegar la mirada de su víctima. Golpeó con fuerza uno de sus costados, estampando el mango del cuchillo en una de las costillas. Quería haberlo clavado, una puñalada directa en algún órgano interno... pero antes de que su brazo llegara a ejecutar el movimiento, su cerebro pareció cambiar de opinión sin avisarle.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Nicola Stracci el Lun Ene 11 2016, 18:27

Su ojo, forzado a estar abierto, comenzó a lagrimear en cuanto las cenizas entraron en éste. Quería cerrarlo porque le ardía, pero Jack no le dejaba hacerlo. La amenaza de que le quemaría el ojo junto con sus palabras lo sacó por un momento de su ceguera de frenesí, y en un nuevo gemido que sonó apurado se hizo evidente su queja.
Interprétalo como quieras —dijo a Jack, sin mostrar en un principio demasiado interés, luego continuó—: ¿No lo ves? No deseo morir —dio su respuesta, seguida de una risa con la que procuró moverse poco para no acabar siendo él el que provocara que la colilla encendida se enterrara en su  ojo—. ¡Mi vida es perfecta! ¡Son otros los que deben morir! —A pesar de que la amenaza de Jack  le entorpecía la visión, él buscó sus ojos para clavar allí sus pupilas con intensidad—. ¿Acaso haría diferencia alguna que rogara? ¿Eso te la pondría dura, Jack? —pronunció su nombre en un gemido, a propósito— ¡Pero me matarían de todas formas- Tssss... —cortó su pequeño discurso abruptamente al sentir la quemadura en la herida abierta, cerrando fuertemente los ojos y tensando todo su cuerpo.

Su atención se desvió hacia Deimos en cuanto escuchó su voz.
Su propio aliento no salía sino en forma de jadeos, como si continuamente se quedara sin aire y se contrajera por las sensaciones desagradables que lo llenaban, sintiendo todo tipo de dolor recorrer su cuerpo. Lo que más le dolía en ese momento eran sus piernas y la quemadura que todavía se sentía en su piel y en ese olor a quemado, pues los cortes que le estaba haciendo Deimos de momento apenas eran algo superficial, sensual incluso, como dibujar sobre su piel.
Vio aquel beso desde abajo, e inmediatamente se relamió los labios que sintió secos, sin mucho éxito. Cuando tragó sus papilas gustativas le recordaron el sabor de su propia sangre, y un nuevo jadeo salió en reacción a haber aguantado la respiración inconscientemente.

Al sentir el agradable peso de Deimos sobre si, presionando directamente con su trasero en la erección que se le había ido formando, Nicola empujó la cadera hacia arriba como buenamente pudo, recibiendo de aquel frote algo que él sintió como bendito, así lo demostró con su gemido que poco hizo para variar su expresión adolorida y fusionarla con el placer.
No quiero morir, pero sería un imbécil si despreciara este regalo —dijo, junto con una sonrisa amplia que forzó para poder variar su expresión a su insana lujuria—. Nadie lo hace, pero yo sí —retomó después—. Y no me malinterpretes, no hay quien participe en mis más oscuras fantasías, solo vosotros estáis consiguiendo volverme loco... Ah, sí, más —ronroneó ante la nueva herida. Realmente lo que quería era quejarse, su cuerpo se contraía reaccionando al daño y se movía inconscientemente buscando huir de éste. Los gemidos que él pretendía hacer sonar no eran más que quejidos por el dolor que se volvían algo erótico en los labios del italiano.
El golpe en sus costillas si que rompió aquel aura que se estaba esforzando por crear, transmitiendo hacia ellos lo que sentía más allá del dolor físico, y terminó por hacer ver su dolor de forma más evidente.

Sus párpados habían caído en cuanto el filo del puñal encontró su lienzo sobre su piel, pero volvió a abrirlos en cuanto escuchó que mencionaban una soga.
Nicola miró a uno y a otro mientras su respiración continuaba desacompasada según él sangraba, y antes de que pretendieran atarle las muñecas —eso pensó que harían—, Nicola levantó su mano y acarició el cuerpo que tenía sobre si.
Sus dedos se deslizaron por su costado hacia arriba, por ambos lados al emplear ambas manos, y luego volvió a descender. Sonreía.
Eres hermoso —dijo, pero de nuevo su atención parecía cambiar. Eran dos, los deseaba por igual, pero a quien tenía sobre si era a Deimos—. Jack, soy tuyo —pronunció con morbo, aferrándose al recuerdo de la noche en la que yacieron juntos, y de esa forma sus manos se afianzaron en la cadera de Deimos y tiró de él hacia abajo a la vez que empujaba su propio cuerpo hacia arriba, haciendo que su más que evidente erección volviera a frotarse contra el rubio—. No me maten —dijo luego, contradiciéndose, empleando un ruego tan dulce que se notaba que lo hacía a propósito, parte de un juego que iba más allá de su mente ida—. No, por favor, no quiero morir —mientras decía aquello sacudía suavemente su cadera, de forma casi disimulada, para frotarse contra Deimos, pero sus ojos estaban fijos en los de Jack, observándolo, devorándolo con la mirada.
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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Jack Stracci el Dom Ene 24 2016, 04:20

Era insufrible. Ni siquiera sabía que le atraía de él, le desagradaba cada vez que abría la boca, cada vez que menospreciaba su propia vida y luego la glorificaba, por eso con gusto le quemó el cuello. Si el otro había pretendido matarlo, porque sólo de suerte había sobrevivido, él también pensaba hacerlo, pero la suerte no tenía ninguna forma de defenderlo.

Respondió al beso de Deimos ligeramente sorprendido por lo repentino de este, pues él había estado tan concentrado en acercar el cigarro al ojo de Niola, manteniendo el pulso para no quemarlo, que su pasión le descolocó, pero le gustó y tras el segundo que le tomó la sorpresa, respondió apasionadamente, moviéndose un poco para acercarse a él y fundirse con sus labios y su lengua.

Se separó apoyando una rodilla en el suelo, la otra estaba doblada, como si fuese un caballero a punto de recibir su investidura. Tenía el brazo también apoyado en la rodilla despegada del suelo lo que le confería un aspecto más relajado. Miraba a Deimos mientras se movía sobre Nicola y lo delataba sobre lo excitado que estaba, sonrió de medio lado al escucharlo. Nicola estaba loco, al parecer eso era lo que le había gustado de él. Entonces recordó como le había abierto las puertas a su relación con Deimos y se puso repentinamente serio.

La noche que se acostó con Nicola estaba embriagado, pero no de licor, sino de muerte. Había visto el fantasma de un bebé rogándole para que le diera a su madre y él en un acto de compasión la asesinó. Sabía a la vez que eran los espectros controlandolo nuevamente y aunque nunca recordaba del todo lo que pasaba en esos momentos, poco después su mente podía encontrar algo de claridad. Esa noche, cuando despertó de ese trance, lo hizo en los brazos de Nicola, con una herida mortal y de no ser por su suerte y las atenciones del italiano, hubiese muerto en un callejón del puerto abandonado en Baltimore, lejos de Deimos.

Sacudió la cabeza cuando Deimos le mandó a buscar una soga, se levantó sin decir nada y fue a buscarla. Revisó las cajas aún pensativo y cuando la encontró la tomó, aunque no jaló para sacarla de donde estaba guardada. Los recuerdos se aclaraban e invadían su mente. Recordó la sensación que tenía entonces, estar muriendo muy lentamente, desangrado casi... Recordó como había ahorcado a Nicola casi hasta matarlo y como había deseado que le follara antes de morir. No le dijo a Deimos que fue él quien se lo exigió, había sido muy difícil confesar lo que había hecho como para también decirle los detalles íntimos de esa noche.

Jaló la soga y entonces recordó su propia voz en ese momento diciéndole "...también te amo a ti". Recordó como le había dicho que si moría que estuviese con Deimos, que prefería que estuviese con él... Miró hacia atrás, donde estaban. Vio como Deimos estaba montandolo con los labios manchados con la sangre de Nicola, vio sus rostros de placer, un placer que era por el dolor y la locura ¿Era posible siquiera que también lo amara? Quería estar con ambos.

Caminó de vuelta con la soga en la mano habiéndose demorado más de lo que debería haberlo hecho y la extendió hacía Deimos, pero no la soltó. No sabía que habían hablado ellos mientras no estaba cerca, ni que habían hecho más allá de que Deimos aún lo retenía como su presa. Finalmente soltó la cuerda dejando que Deimos la tomara y se arrodilló delante la la coronilla de Nicola, mirando hacia él. Se agachó hasta sus labios y los besó. Luego se levantó un poco, aún manteniéndose cerca y lo miró a los ojos. Recordaba como él le había pedido que lo follara mucho, para así recordarlo cuando se fueran y deseó haber podido hacerlo una vez más con él, luego marcharse con Deimos, a la estabilidad que conocía, que no era tranquila, pero era lo que él conocía como estable, pero las cosas no fueron así y Nicola debía morir.

Agarró los costados del su rostro y acarició suavemente con los pulgares. Veía como tenía un ojo enrojecido y más pequeño por haber recibido el calor y las cenizas, pero eso no le quitaba su belleza. Bajó hasta su oído y susurró:

-"Sólo otros monstruos te amarán".- recordandole lo que él recordó en ese momento, como le había dicho que sólo él y Deimos lo amarían. Levantó el rostro y lo miró a los ojos unos segundos antes de volver a mirar a Deimos a los suyos. No quería que Nicola muriera, antes creyó que deseaba verlo morir porque creía que sólo así podría limpiar su culpa para con Deimos, pero al darse cuenta de lo que sentía, sabía que eso empeoraba lo que había hecho. Lo amaba, tal vez no más que a Deimos, pero si tanto como lo amó la primera vez que lo vio a él en el manicomio.


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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Magnus Vólker el Miér Ene 27 2016, 20:51

El nombre de Jack dicho en forma de gemido por Nicola le hizo sisear de rabia, pero contuvo el golpe que tenía tantas ganas de dar, queriendo ver cómo reacionaría el chico.Ante el beso pareció relajarse, con una sonrisa de medio lado, encantado por poder hacer aquello juntos sin que nadie se volviera a entrometer pues el tercero en discordia estaba apunto de ser aniquilado.

No había esperado que el italiano alzase la cadera de esa manera, por lo que le pilló totalmente de improviso y se limitó a mirar un instante por encima del hombro, moviendo por inercia su pelvis y provocando con ello que el roce fuera mayor de lo que debía ser en un principio. Las palabras del castaño reclamaron su atención y le devolvió la mirada con una ceja enarcada, intentando mantener su expresión ladina- Antes me pediste que te matara y ahora me pides que no lo haga... ¿Cuál de las dos opciones he de creer, Nicola? -inclinó la cabeza sobre el hombro derecho antes de chasquear la lengua, desaprovando ese cambio de opinión- Tus oscuras fantasías... Somos una de ellas, por supuesto. De lo contrario no te estremecerías a la mínima. Tu cuerpo me pide a gritos que te folle y que te destroce, que clave bien hondo el cuchillo para sacarte las entrañas. -Hizo un nuevo corte, guiado por esos tentadores gemidos que acariciaban sus oídos- Y estoy dispuesto a hacerlo, para después dejar que te pudras enterrado en un hueco de tierra cualquiera.

Había seguido con la mirada en caminar del rubio mientras éste iba a por la soga, por lo que esos escasos segundos de distracción fueron más que suficientes para que perdiera de vista las manos de Nicola y éstas alcanzaran sus costados, prodigándole una relajada caricia. Cuando el italiano tiró de él y se frotó le arrancó un quedo jadeo que intentó contener infructuosamente. Perder así la compostura le resultó de lo más molesto, por lo que soltó el aire que había contenido en un seco chasqueo airado. El chico había conseguido que sus palabras acapararan en primer lughar su atención en cuanto éstas fueron dirigidas a Jack y, una vez más, desmoronó sus planes- No lo eres -aseguró entre dientes, dedicándole una mirada furibunda.

Bajó con rudeza una mano para ponerla sobre el abdomen de Nicola, instándole así a que detuviera ese movimiento que le empezaba a volver loco. - ¡Detente! -terminó por exclamarar mientras extendía el brazo hacia Jack, con intención de coger la cuerda. Tiró del extremo pero Jack tardó un rato más en decidirse a soltarla. Irguió nuevamente la espalda y empezó a desenrollar la soga, dejando que parte de la misma cayera sobre el suelo y el pecho de su víctima. No obstante, el siguiente gesto de su novio le dejó congelado en el sitio, contemplando con sorpresa y sin reaccionar lo que estaba ocurriendo.

Jack besó y acarició con dulzura a Nicola, con una expresión que empezaba a mostrarse muy diferente a cualquier otra. Deimos le dejó hacer, frunciendo suavemente el ceño como muestra de confusión, permitiendo que aquella inusitada despedida tuviera lugar mientras él sentía las fibras rígidas de la cuerda clavarse en la palma de su mano cuando transformó ésta en un puño, sin percatarse de ello. Fue incapaz, pese al silencio que reinaba en el lugar, de escuchar el susurro.

Devolvió la mirada a Jack y de ahí la posó en un punto indefinido de la carpa de almacenamiento, sumamente contrariado. Reconocía esa mirada, una que le había pertenecido durante años pero que, al parecer, ahora era dedicada también a Nicola.

Dejó caer la soga sobre el torso del chico y, guiado por el rencor y el dolor, recogió el cuchillo. Agarró el cuello de Nicola con su mano libre y alzó el brazo opuesto con la clara intención de clavar una y otra vez el filo del arma en su carne. Pero fue incapaz.

Su mirada se cruzó con la Nicola y se la sostuvo firmemente mientras su respiración se tornaba más y más nerviosa. Los recuerdos le acosaron con fuerza, los de esa noche y las siguientes en las que soñaba y fantaseaba de que volvieran a estar juntos los tres, pese a sus celos y odio. Rememoró la primera vez que se vieron, mientras él estaba en el tanque de agua en medio de un ensayo de tantos otros que le podría haber costado la vida. Pero ese fue diferente y Nicola, su único espectador de aquel día, fue recibido como un gran flechazo. Deimos no podía negar la atracción que había sentido desde el primer momento, cuando coquetearon con descaro y jugaron con las palabras. Cuando después los tres entraron en un frenesí de locura compartida.

No había dejado de pensar en aquel niño rico ni un sólo día pero la falsa idea de que estaba en su mente única y exclusivamente como grito de venganza por celos le había confundido por completo y, solo ahora, después de ver la mirada que le había regalado Jack, empezaba a comprenderlo.

Soltó su frustración con un grito de rabia que acompañó la caída libre del cuchillo hasta que éste se enterró en la superficie de arena, a medio palmo del torso ajeno, sin herirle. Se levantó y les dió la espalda a ambos, saliendo un instante de la carpa para tomar asiento en el suelo, llevándose las manos a la cabeza y encogiéndose tras haber flexionado las piernas.

-No puedo... -musitó entre dientes- No puedo -"matarle". La frase no fue concluída en ningún momento pese a ser dicha como un mantra mientras intentaba poner en orden sus ideas. No podía matar a Nicola porque era consciente de que Jack lloraría su ausencia, porque había visto que le amaba.
Se miró las manos, manchadas con algunas gotas de la sangre del castaño y cerró los ojos, suspirando. 
Su obsesión por matar al chico no se debía únicamente por celos y había estado cegado. Era una obsesión entrelazada con la atracción y el amor, ya que se sentía afín a él tanto como con Jack. Una demencia, una forma de ver la vida que nadie más poseía pero que había visto, por segunda vez en su vida, en la mirada del chico. Y había estado a punto de matarlo.  



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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Nicola Stracci el Jue Ene 28 2016, 02:05

No quiero —respondió con tono juguetón y junto a una risa cuando escuchó a Deimos ordenarle que se detuviera. Obviamente no quería, pues se había dado cuenta de que también arrancaba sensaciones en el otro y eso le gustaba.
Jack ya había traído la cuerda y él se había empeñado en usar sus manos por el cuerpo de Deimos todo cuanto le permitieran antes de que se decidieran o no a atarlo, así que con todo el descaro del mundo incluso buscó colarse debajo de su ropa para acariciar la piel de sus costados y su pecho.
Para él todo era como un juego, sabía que era más serio para los otros dos, pero en su mente lo veía así, pues era inconcebible la idea de que pudiera perder.
Que ciego estaba en ese momento, y que cerca de la muerte.

Al ver como Jack se arrodillaba Nicola lo miró hacia arriba mostrando la sonrisa que había mantenido con Deimos, y que en ese momento estaba llena de la demencia que movía sus actos, volviéndolo incoherente, inestable, enloquecido por las sensaciones, por sus heridas... Obraba sin ningún tipo de sentido común, haciendo lo que dictaban sus impulsos apasionados, pero fue algo que vio en los ojos de Jack que hizo que su sonrisa se fuera borrando hasta dejar una expresión confusa.
El gesto del beso fue totalmente inesperado, y aunque se notó su extrañeza al principio, Nicola acabó por cerrar los ojos y recibirlo. Sus manos en el cuerpo de Deimos quedaron quietas en su cintura, sin fuerza apenas, como si aquel beso se la estuviera arrebatando.
El italiano sintió un vuelco extraño en su pecho, por un instante creyó notar como su corazón latió fuerte, y todo lo que lo había mantenido sin ningún tipo de temor y completamente descarado hasta el momento se desvaneció.
Cuando volvió a abrir los ojos al terminar el beso se encontró nuevamente con la mirada de Jack, y entonces la propia expresión se vio afectada por sus sentimientos que con tanta fuerza había querido negarse a si mismo, incluso ahora todavía los pretendía negar, pero se estaba desbordando.
Sus caricias despertaron algo más, y se encontró parpadeando rápido para evitar una lágrima que a pesar de sus intentos escapó. Nicola quiso atribuirla a la irritación de su ojo por las cenizas del cigarro, pero de alguna forma sabía por la presión en su pecho que no era así.
Apretó los labios y su mano derecha escapó de la cintura de Deimos para acabar en la mano de Jack en su mejilla, la cual al principio solo cubrió con la propia, manteniéndola de aquella forma en su tacto, pero luego tomó despacio y entrelazó sus dedos.
Escuchó sus palabras en su oído, unas que ya había escuchado de sus labios tiempo atrás, y cerró los ojos con fuerza. Una segunda lágrima que odió volvió a escaparse, deslizándose por su pómulo hasta perderse en sus sienes por haber estado recostado, y la mano de Jack que había capturado la acercó a sus labios para dejar sobre sus nudillos un beso tembloroso.
«Tú te irás», respondió mentalmente, lo mismo que le había dicho cuando lo calló con la droga para no escucharlo más. Jack se acordaba, y Nicola que pensó que habían sido solo delirios...

Soltó la mano de Jack y también la cintura de Deimos cuando notó como este último rodeaba su cuello, volviendo entonces a abrir los ojos y enfocarlo a él. Un jadeó salió de sus labios, uno que sonó más bien como quejido, y su mirada se cruzó con la de Deimos, manteniéndola mientras veía como alzaba el cuchillo con la clara amenaza de acabar con su vida de una vez.
Nicola ya comprendía que no era ningún juego, que no saldría de allí vivo y que el beso de Jack había sido su despedida.
Un ligero temblor recorrió su cuerpo, sin poder evitarlo y sin querer, y aunque había tratado de mantenerse sereno su expresión mostraba un pedazo de realidad.
Deimos... —susurró su nombre, y luego sus párpados cayeron, subiendo a la vez las manos para acariciar la suya alrededor de su cuello, despacio, suave, sin ningún ademán que delatara el hecho de intentar defenderse.
Con la tensión del momento, respirando fuerte incluso, esperó a sentir las puñaladas que se llevarían su vida... Pero no pasó.
Fue el calor del cuerpo de Deimos abandonar su alrededor lo que de verdad sintió, junto con su grito.
El cuchillo cayó al lado de su rostro, y él giró la cabeza para mirarlo, luego vio la espalda de Deimos alejarse hasta salir.

Se escuchó un quejido abandonar sus labios cuando pretendió incorporarse, al menos hasta quedar sentado en el suelo, y de aquella manera dudó unos momentos antes de mirar a Jack.
Le habría gustado poder decirle algo, cualquier cosa, pero aún se encontraba confuso.
Estaba sentía sucio, adolorido por sus heridas, le ardían los ojos, y la sensación apretada en su pecho no desaparecía, incluso la erección que antes lo había mantenido tan entretenido ahora había quedado como algo molesto, ya no estaba de ese humor.

Trató de ponerse en pie, aunque aún le dolieran los golpes recibidos, y luego de haberse apoyado en una caja para conseguirlo quedó mirando a Jack.
Gracias... —le dijo a él, bajo, aunque no sabía exactamente qué le estaba agradeciendo.
Tal vez era a aquello lo que otros conocían como... Amor...

Se acercó a su contrario sin meditar muy bien sus acciones, y una vez a su lado acortó toda distancia para apoyarse en él, rodeando su cintura en un abrazo que fue breve.
Mientras lo sostenía de aquella manera apoyó la cabeza en su hombro y cerca de su oído susurró:
Realmente, no quería morir —le dijo, como una pequeña confesión, y antes de soltarlo dejó un beso en su cuello.
Con un movimiento suave de su cabeza, señaló la salida de la carpa por donde había marchado Deimos.


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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Jack Stracci el Vie Feb 05 2016, 03:52

Se sintió abrumado por la carga de sentimientos y no sólo eso, varias emociones se mezclaron confundiendolo. Primero había sentido esa conexión con Nicola, tristeza porque moriría en ese momento y a la vez una fascinación por ver esas lagrimas como ultimo recuerdo. Pero cuando levantó la mirada y la posó en Deimos se sintió avergonzado, la había cagado sin remedio, su corazón debía ser sólo de su pareja y en ese momento sabía que Deimos había podido ver en sus ojos hasta el fondo de su alma. Hubiese querido explicarle o negarlo, pero su corazón había quedado tan expuesto que ninguna palabra podría negar lo que con sólo una mirada puedo deducir su amado.

Retrocedió como si temiera la peor de las consecuencias y cuando Deimos tomó el cuchillo en vez de seguir con la idea que se le había cruzado, la que necesitaba de una cuerda y lo levantó sintió como su pecho se movía agitado y soltó un jadeo pesado. Cuando Deimos manifestó su frustración con un grito, Jack cerró los ojos fuertemente no queriendo ver cuando el cuchillo diera con su objetivo. Todo acabaría, pensó eso. Todo acaba en este momento...

Silencio.

Jack abrió los ojos para ver que Deimos se levantaba y el cuchillo estaba clavado en la arena, abrió los ojos algo descolocado sin entender porque no lo había matado, había pensado que incluso lo que había hecho, ese desborde de emociones harían que incluso deseara con más ganas matarlo...No lo entendía, Deimos lo hubiese matado.

Se levantó y vio como Nicola también lo hacia y a pesar del daño que tenía el otro lo veía totalmente capaz de hacerlo, no era demasiado, los huesos y músculos estaban intactos y era lo único que necesitaba para ponerse de pie. Jack miró la espalda de Deimos allá a la salida y no se atrevió a ir, sentía que le temblaban los labios, no sabia como enfrentarlo. Miró a Nicola cuando le habló y vio como se acercaba y lo abrazaba. Jack rodeó su cintura con dudas y mientras lo tenía contra su cuerpo miró a Deimos. Se separó de Nicola y lo miró. Por su gesto supo que se le notaba que quería ir con Deimos y así hizo. Se despidió sólo con la mirada de Nicola y caminó hasta donde estaba su pareja.

Tocó sus espalda suave y se agachó a su lado, se arrodilló y lo rodeó con los brazos.

-Es como nosotros, no podemos dejar que se separe de nosotros.- se separó y le acarició la frente despejandola de sus cabello.- Llevemoslo al carromato, en la nueva cama cabemos los tres... ¿Quieres volver a estar así? Los tres...


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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Magnus Vólker el Mar Feb 09 2016, 20:38

¿Fue el brillo de sus ojos anegados de lágrimas tímidas? ¿La forma que tuvieron de besarse, tan dulce y dolorosa? ¿El cosquilleo que sintió cuando sus manos se colaron bajo su arrugada camisa y le rozaron la piel?... Había decenas de preguntas pero ninguna que aclara cuál había sido el desencadenante de sus acciones, aquel intento frustrado de asesinato y la posterior quemazón de culpabilidad que atravesaba sus entrañas. Una que nunca antes había sentido.

Sentía que el aire amenazaba con escapar por completo de sus pulmones para no volver a entrar y que cada golpe propinado a Nicola le volvía a él en forma de punzadas en el corazón. Volvió a abrazarse las piernas y cerró los ojos, intentando ordenar sus imposibles pensamientos y contener las lágrimas que empezaban a acumularse en sus lagrimales. Soltó el aire en un bufido y se secó los ojos con la manga de la camisa, viendo nuevamente otra mancha de sangre.

Había visto la mirada que Nicola le había regalado cuando levantó el brazo empuñando el cuchillo, una mirada que suplicaba que se detuviera aunque no creía que el italiano fuera a decir aquello nunca y quizá en su fuero interno había comprendido que las anteriores chanzas no se debían más que a un intento de alardear de falta de temor. Una que él mismo aseguraba tener.  Después de todo ese timpo parecía que sólo en ese momento, cuando estaba apunto de llegar el desenlace fatal, los tres se habían mostrado tal y como eran. Y lo que les había unido de forma irremediable.
Aún sentía en el dorso de su mano, aquella con la que había estrangulado al italiano, la suave caricia que éste le había prodigado que, a falta de palabras, había sido todo un discurso de intenciones y sentimientos.

Iba a morir, y susurró su nombre antes de dejar caer los párpados mostrándose sumiso bajo el filo de su cuchillo y su ira... Una matanza que Jack no habría podido contemplar pues de soslayo al incorporarse tras gritar había visto sus ojos cerrados. La primera que Jack se negaba a ver, la primera que Deimos era incapaz de llevar a término, la primera que Nicola contemplaba con algo cercano a la aceptación.

Parte de los tres se había quedado en el interior de aquella carpa de almacenaje y, como si fuera un virus, el mago había rehuído saliendo y tomando asiento fuera.

Se llevó las manos a la cabeza, aún tembloroso, sintiendo poco después el roce de una mano en su hombro. Reconoció a Jack de inmediato por su aroma, y encogió la espalda cuando éste le abrazó. Mostrándose débil, cosa que nunca se había permitido después de Byberry, Levantó el rostro y sus ojos claros se clavaron en los ajenos, escuchándole. Cabeceó, sin negar y asentir a la pregunta - No sé qué pensar...-se relamió los labios, desviando un instante la mirada, hacia otra de las carpas- Sólo quería destrozarle y he sido incapaz. Tú no me lo habrías perdonado y yo...su mirada... -musitó las últimas palabras, terminando por asentir, levantándose y ayudando a Jack para que se incorporara también.

-Si, creo que si quiero... -esbozó una sonrisa casi invisible, aún contrariado por lo que sentía, y miró a la entrada de la carpa, hacia donde Nicola se encontraba.- ¿Está bien? -cuestionó, tomando de la mano a Jack, mostrándole así que no se sentía enfurecido por su despedida y que la preocupación le acosaba. Jack estaba en lo cierto, era como ellos. Una joya perdida que debía ser atesorada tal y como lo merecía.



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Re: [Baltimore] Demons (Privado)

Mensaje por Nicola Stracci el Miér Feb 10 2016, 05:42

Vio a Jack salir de la carpa para ir detrás de Deimos, y en ese momento sintió que su debilidad se hacía presente y que le fallaban las piernas ahora que estaba solo. Se aproximó a unas cajas apiladas que había más allá y se sentó sobre una de ellas, sosteniéndose luego el rostro con ambas manos, tratando de serenarse cuando un ligero temblor no dejaba de recorrer su cuerpo.
Todas las sensaciones que se habían ocultado para dejar paso a su inconsciente locura afloraban, y de un par de manotazo se limpió las lágrimas que habían mojado su rostro. ¿Qué significaba todo aquello? ¿Qué sentía? No tenía nada claro y esas preguntas se repitieron en su mente.
Ahora que podía pensar con claridad se daba cuenta de lo cerca a morir que había estado, y también se daba cuenta de la situación tan confusa en la que estaba.
No sabía si tendría que haber ido con Jack a buscar a Deimos, por una parte sentía que aquella no era su lucha, que era algo de pareja, pero por otra quería ser engullido por el mundo de ambos.
«Sólo otros monstruos te amarán» recordó la voz de Jack, y con ello cerró los ojos. Los quería, los quería a los dos para él. Si solo podía encontrar aceptación en sus similares, ellos eran todo cuanto podría desear, y vaya si lo hacía.

Nicola terminó por ponerse en pie. Estaba lleno de heridas, la mayoría de ellas cortes leves que no tomarían mucho tiempo en cicatrizar, pero sentía un fuerte dolor en sus rodillas de cuando Jack lo golpeó para derribarlo.
Cuando amaneciera imaginaba que estaría lleno de cortes y hematomas. Tendría que responder muchas preguntas así que se dijo que debía ir pensando en una excusa, tal vez justificar todo con una pelea que no salió exactamente bien, sería además un buen momento para poner de cabeza de turco a alguien a quien deseara eliminar y dejar que la familia hiciera el resto.

No estaba muy seguro a donde habrían ido los otros dos, pero caminó hacia el exterior de la carpa con la intención de darles encuentro, con una extraña idea dando vueltas en su cabeza.
Los encontró no mucho más lejos, y aunque tuvo un instante de duda se acercó.
No había podido cerrar su camisa porque casi todos los botones habían saltado ante la brusquedad de Deimos, así que el pequeño remedio que encontró fue cruzar los brazos.

Estando al lado de ambos miró primero a uno y luego a otro, y entonces habló:
No estoy muy seguro de lo que ha pasado esta noche —habló hacia ambos, ladeando ligeramente la cabeza con semblante serio—. Pero no puedo obviarlo...
Nicola descruzó los brazos dejando que su camisa volviera a abrirse, y se movió para estar más cerca de ambos, rodeando las cinturas de cada uno con un brazo y aproximándolos hacia si hasta que pudo rozar sus cuerpos con el propio.
Tal vez estaba siendo un poco atrevido teniendo en consideración lo que acababa de suceder en el almacén, pero había algo de posesividad en todos sus movimientos. La forma en las que los sostuvo, abrazándolos contra su cuerpo, como los miró a los ojos, y por último como buscó los labios de Deimos primero, en una pequeña señal de que no le importaba ninguna de las heridas que le había hecho, y que luego repitió con Jack.
Los quiero a los dos —volvió a hablar en un susurro, casi pareciendo un niño obstinado que se había encaprichado con un par de juguetes de los que no quería desprenderse.
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