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El suave murmullo del viento a media noche {-Libre

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El suave murmullo del viento a media noche {-Libre

Mensaje por Invitado el Jue Ene 28 2016, 03:00

¿Cuánto tiempo ha pasado desde que estoy aquí? Cuando estas viva, si viva, tienes una percepción diferente de las cosas sobre todo el tiempo, nada te parece tan relativo y los segundos se convierten en horas pero… aquí no, aquí nada pasa como debería ocurrir, el reloj avanza de forma distinta, segundos, minutos, horas, días… ¡Todo es igual! Aun lo recuerdo todo, si cierro mis ojos puedo ver el hermoso vestido que había confeccionado mi madre, incluso si me concentro  puedo sentir la seda al estirar mis dedos y el olor, ¡Ese olor de las flores del ramo! Todo puedo sentirlo aquí, es como si lo estuviera viviendo de nuevo. Las risas, las felicitaciones de mis amigas, ¡Todo es como lo he imaginado! Y él, es tan galante, todo un caballero… ¡Maldito mentiroso!

Solo al ver su cara quiero estrangularlo, hacerlo pagar por todo lo que me hizo, ¿Qué culpa tenía yo? ¿Por qué tenía que pasarme a mí? ¡Solo era una niña con sueños! ¿De verdad era justo? ¡Claro que no! Me estremezco y comienzo a vibrar con tal furia que siento que en cualquier momento voy a explotar, pero me contengo trato de calmarme y abro los ojos, miro a mi alrededor… solo estoy yo sentada a mitad del jardín del hotel, no hay nadie  a mi alrededor por lo que puedo respirar tranquila. -Si mis papás hubieran sabido…- solté bajando la mirada. La noche había cubierto los jardines del hotel y solo la luna y su reflejo me hacían compañía… o al menos era lo que yo pensaba. -¿Quién anda ahí?- pregunté un poco nerviosa al escuchar unos pasos acercarse, si ya nada podía hacerme daño o lastimarme pero a veces olvidaba mi condición, no es fácil acostumbrarse a esto.

Bajo nuevamente la mirada y paso mi mano derecha por encima de mi hombro izquierdo. -“Tranquila Kaela”- me digo a mi misma, tal vez solo ha sido una mala jugada de la noche después de todo nadie viene a este jardín por las noches, nadie excepto yo, me gusta oler las rosas y sentir el aire fresco es como estar nuevamente en casa.
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Re: El suave murmullo del viento a media noche {-Libre

Mensaje por Douglas Baker el Lun Mar 21 2016, 13:38

¿Reunión nocturna de residents...?
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Una madre protectora, eso es lo que parecía Lizzie cuando insistía en no dejarme marchar de aquel hotel. Al principio me lo había tomado bien, bromeaba sobre la posibilidad de que no quisiera perderme de vista. Después me había preocupado y lo habíamos discutido varias veces hasta llegar a un acuerdo: podía acercarme al jardín del hotel, pero no marcharme más allá. Lo había aceptado sintiéndome un poco estúpido y había decidido no faltar a mi promesa. Me pasaba los días encerrado en mi habitación esperando a que apareciera la trabajadora pero por las noches… Ah, las noches. Salía, investigaba el lugar, buscaba relacionarme aunque nada de aquello me serviría cuando me marchara del hotel. Porque lo haría en cuanto Richard llegara.

Fue durante una de aquellas noches cuando encontré a una figura sentada en la zona del jardín, rodeada por plantas que parecían interesarse por ella de la misma manera en que lo hacía yo. Observé su cabello rubio cayendo por su espalda y recordé a Lizzie aquella vez que se dejó libre la cabellera. Me interesé, sin poder evitarlo, en una desconocida. Mis pasos hacia ella parecieron traicionarme y pronto se movió incómoda, preguntando por la presencia que se encontraba en el jardín con ella. Pensé en marcharme y dejar que creyera que lo había imaginado, pero aquello habría sido altamente maleducado.

Discúlpame, es que me ha sorprendido encontrar a alguien más en el jardín. Las pocas veces que he bajado lo he encontrado vacío —comenté gentilmente, acercándome y colocándome ante ella para poder ver su rostro. No la conocía, nunca la había visto por el hotel. Aunque no era algo que tuviera que sorprenderme pues al fin y al cabo la gracia de los hoteles era que cada día se despidieran y admitieran huéspedes—. Aunque reconozco que tampoco suelo bajar mucho aquí… Quizá lo he hecho dos o tres veces. Prefiero las habitaciones, son más cálidas… —alegué con una pequeña sonrisa en un intento de bromear. Realmente había varias ráfagas allí abajo que harían congelar al infierno—. ¿Con quién tengo el placer de hablar?


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Re: El suave murmullo del viento a media noche {-Libre

Mensaje por Invitado el Miér Mar 23 2016, 18:43

Me quedé sentada ahí, inmóvil mientras dejaba que la noche transcurriera su curso e intentaba dejar que pasara desapercibido aquello pero la voz de alguien me trajo de súbito a la realidad, me sobre salte un poco. -Me ha asustado- dije con una mano sobre el pecho, sentí que mi corazón se había sobre saltado nuevamente y se me quería salir del pecho, como si aquello fuera posible. Sonreí tímidamente mientras buscaba entre las sombras aquel ser que me había hablado… ¿Por qué lo había hecho, cierto? Suspiré mientras mi mirada se acostumbraba a la tenue oscuridad y podía visualizar la figura de un hombre acercándose lentamente.

Los comentarios que hizo me lograron sacar una pequeña sonrisa e incluso me tranquilizaron lo que era realmente bueno, pero había algo que no me dejaba confiar en las personas, el estúpido de mi ex marido había logrado dañar mi confianza en las personas y aun con mi nueva condición no podía olvidar todo aquello. -Me gusta el frio y la soledad de este sitio, pocas personas vienen aquí por las noches… es muy calmado y me ayuda a pensar- dije seriamente mientras me ponía en pie mirando fijamente de frente al hombre recién llegado, baje la mirada. Comencé a juguetear con mis dedos un poco nerviosa, dudando si sería buena idea entablar una conversación con él, después de todo tenía esa cara de niño que no rompía un plato… mordí mis labios ligeramente, necesitaba un amigo. -Mi nombre es Kaela. ¿Y el suyo?- agregué con nerviosismo en la voz.

Una brisa de viento frio soplo en esos momentos e hizo que mi cabello se alborotara un poco y mi cuerpo se estremeciera, a veces eran esos detalles los que me confundían si en realidad estaba viva o me encontraba en el limbo. Lleve ambas manos a mis hombros para darme un abrazo a mí misma mientras miraba detenidamente a aquel hombre, el brillo de la luna se hizo un poco más fuerte y al fin pude mirarle con claridad mientras le sonreía como una niña tonta.
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Re: El suave murmullo del viento a media noche {-Libre

Mensaje por Douglas Baker el Sáb Mar 26 2016, 22:06

Ruego que me disculpes, realmente no era mi intención —aseguré en cuanto me confesó que la había asustado, tal y como había pensado en un primer momento. Pero más allá de parecer molesta por mi presencia, la desconocida se mostró desconfiada pero amable. Me mantuve sereno y callado, expectante de sus palabras y al escuchar los lugares fríos que le gustaba frecuentar no pude evitar soltar un pequeño bufido que podía fácilmente ser interpretado de manera correcta como una pequeña risa—. Has dicho lo que diría un fantasma o algún ser de otro mundo, ¿lo sabes? —le comenté con una pequeña sonrisa aparentemente inocente. Por supuesto que no creía en aquellas cosas, pero el ambiente que nos rodeaba se había convertido en el mejor clima para bromear sobre aquello—. ¿Debería estar asustado yo ahora? Solo en mitad de un jardín grotesco con un fantasma que quizá lo único que quiera sea poseerme para ir a hacer maldades al exterior del hotel… Creo que podría ponerme a temblar —bromeé nuevamente, convirtiendo mi sonrisa inocente en una cargada de seguridad en mí mismo.

Se presentó entonces como Kaela y pidió una presentación por mi parte. Mi primer pensamiento fue dirigido hacia su nombre, pues era extraño y único a su manera. No creía haberlo escuchado nunca. Mi segundo pensamiento fue dirigido hacia su pregunta, pues el presentarnos me hacía presentir que ella necesitaba tanta compañía como yo. ¿Y quién era yo para oponerme al encuentro de dos almas solitarias que por un motivo o por otro deben pasar tiempo solas en un hotel? Porque por tal y como se encontraba la mujer, dudaba que estuviera acompañada allí. Retrocedí unos pasos para apoyarme sobre un muro que había a mi espalda y me crucé de brazos para mantener un poco la temperatura.

Mi nombre es Douglas Baker. Y… Siento si no te tuteo como estás haciendo tú. No me gusta demasiado creer que alguien sea merecedor de un trato especial y no me sale de manera natural aunque quiera. Espero que no te ofendas: no es personal —aseguré sinceramente. Lizzie permitía mis malas formas porque era una trabajadora del hotel a la que no tenía que dirigirme de ninguna manera en particular pero dudaba que lo fuera a hacer alguna personalidad importante si no me disculpaba primero por ello. Pasó de pronto una oleada de frío que nos dejó congelados y me preparé para pedirle a Kaela que entráramos en el hotel para continuar con nuestra charla en el bar, pero al recordad sus palabras me replanteé mis acciones. No sería yo quién la echaría si sus intenciones eran permanecer allí.

Me incorporé, me acerqué a ella y me saqué la chaqueta para ponérsela sobre los hombros.

Si vamos a estar disfrutando del frío que te hace sentir mejor va a ser más conveniente que intentemos no resfriarnos. No creo que haya demasiados que deseen verte en la cama con fiebre —comenté. Descendí mi mirada por su cuerpo un momento para cerciorarme de que su vestimenta no parecía en absoluto preparada para climas fríos y tras aquello regresé mi mirada a sus ojos. Le dediqué una nueva sonrisa y me alejé para continuar apoyado en la pared. A veces odiaba querer ser un caballero: me estaba congelando. Volví a cruzarme de brazos e intenté sacar un nuevo tema de conversación—. ¿Qué es lo que te trae a este hotel? Espero que no creas que me estoy metiendo en tu vida sin derecho… Es simple curiosidad, lo juro.


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Re: El suave murmullo del viento a media noche {-Libre

Mensaje por Invitado el Lun Mar 28 2016, 18:20

El hombre se disculpó y no pude evitar sentirme como una tonta, después de toda la culpa había sido toda mía por salir sola de la habitación en la noche, aunque claro… ¿Qué más podría pasarme? Ya todo lo malo que hubiera podido vivir lo había vivido en aquella noche, aquella maldita noche en la que me habían arrebatado todo, en la que me habían dejado con esta tortura. Me quedé un tanto seria cuando mencionó aquello. ¿Lo que diría un fantasma? ¿Acaso él…? Enarqué una ceja disimuladamente para después mirar hacia otro lado, no sabía si era correcto decirle de lo que me había percatado en cuanto le mire; pero no sería yo quien abriera la boca. Aclaré mi garganta mientras mis manos tallaban delicadamente mis hombros para darme un poco de calor.

-Imagino que debe conocer muchos fantasmas para poder asegurar algo así. ¿Cierto? dije con una media sonrisa en la voz mientras regresaba nuevamente la mirada hacia el hombre, sus palabras, su seguridad… había algo raro en el que quisiera o no me llamaba ligeramente a querer continuar conversando con él, asentí con la cabeza. -No tiene nada de qué preocuparse joven Douglas- agregué después de escuchar su nombre y pesando un poco en sus palabras.

Me encogí de hombros al escucharlo, no me molestaba en lo más mínimo lo que me había dicho de hecho en el fondo pensé que tenía razón, pero yo no era más que una chica de pueblo a la que le habían enseñado a hablar de esa manera, mordí mi labio ligeramente mientras daba un paso hacia el hombre que se había recargado en uno de los muros del edificio. -Descuide, no creo ser especial solamente una campesina que sabe hablar- le solté imitando su tono de broma y la seguridad que él había adoptado instantes atrás. Me concentre en el aroma de un rosal que estaba a mi lado cuando Douglas se quitó la chaqueta y la colocó sobre mis hombros, me sobre salte un poco nuevamente. No estaba acostumbrada a ciertos detalles, además la última persona que había sido amable conmigo era la causante de que me encontrará varada en este sitio. -No. No debe…- la chaqueta ya estaba en mis hombros, bajé la mirada apenada mientras sentía como mis mejillas se ruborizaba, o al menos eso creí que pasaba en mí.

Tarde cuestión de segundos antes de recuperar la compostura, levanté la mirada tratando de evitar la ajena, me quedé pensativa… -Nada en especial, simplemente llegué aquí por casualidades de la vida y por las mismas me quedaré aquí por lo que parece ser un largo tiempo. dije con seriedad, no podía decir los verdaderos motivos que me tenían aquí, sobre todo porque ni yo misma sabía bien cuales eran. Le miré nuevamente, ahora si buscando su mirada. -¿Y usted? ¿Qué lo trajo a este sitio?- pregunté con un poco de curiosidad.
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Re: El suave murmullo del viento a media noche {-Libre

Mensaje por Douglas Baker el Dom Abr 10 2016, 00:20

En absoluto. Me apena bastante tener que confesarte que nunca me he encontrado con uno —respondí en cuanto la mujer me preguntó si había tenido muchos encuentros con fantasmas—. Tampoco me atrevería a decir que no existen pues sin duda creo que hay algo después de cerrar los ojos por última vez, pero no soy tan aventurado como para atreverme a confirmar su existencia —añadí, encogiéndome de hombros. A partir de aquel momento la conversación fue avanzando ligeramente, haciéndonos comportar casi como si lleváramos hablando toda la vida y nos conociéramos el uno a la otra. Me sorprendió que se refiriera a sí misma como a una chica campesina que no merecía ser tratada con ninguna especialidad y resistí las ganas de empezar a hablarle de usted para borrar en ella aquel sentimiento de inferioridad.

Todos merecíamos ser especiales. Una trabajadora del hotel especialista en evitar mis intentos de pedirle una cita, un lanzador de cuchillos habituado a robar dinero en vez de a ganárselo y también una misteriosa mujer adicta a pasar frío en un jardín por la noche mientras habla con desconocidos. Había algo especial en cada uno de nosotros y aquello era lo que intentaba demostrar a mis interlocutores cuando hablaba con ellos. Kaela no iba a ser una excepción por lo que a partir de aquel momento me encargué de mirarla como un duque miraría a alguien de su misma clase social.

Oh, no me parece en absoluto correcto, Kaela —murmuré, dibujando una mueca de dolor y negando con la cabeza—. ¿Me estás preguntando por mis motivos para estar aquí cuando apenas he podido descubrir algo sobre ti? Eres un auténtico misterio, no puedes pretender que me quede a gusto con lo poco que me has dicho —añadí, dibujando en mi rostro esta vez una mueca de tristeza. Tras unos segundos con aquella expresión decidí sonreír de nuevo y dejar escapar una carcajada, restándole importancia—. Está bien, no voy a presionarte. Pero algún día lo descubriré —la amenacé, enviándole mi mejor mirada de seguridad. Me encogí de hombros tal y como estaba con los brazos cruzados y sentí ganas de haberme traído conmigo a Lizzie para pedirle que nos trajera algo para beber que acompañara aquella velada—. Yo estoy esperando a alguien; un amigo. Quedamos en vernos en este hotel, pero todavía no llega. Llevo…

Entrecerré los ojos mientras intentaba contar los días que habían pasado, pero en ese momento un gran vacío de información me llenó la mente, azotándome como un mar embravecido golpearía a un pequeño velero en mitad de una tormenta en altamar. Me llevé la mano al puente de la nariz para acariciarme con suavidad y finalmente terminé dándome por vencido.

Me temo que no recuerdo cuánto tiempo llevo esperándole. Pero cuando llegue por fin podremos marcharnos los dos. Aunque debo confesar que mientras espero, me es sencillo encontrar cosas interesantes en el hotel para entretenerme. —alegué, refiriéndome en parte a ella. Pero en ese momento y por primera vez temí asustarla. Durante nuestra conversación había podido comprobar que era diferente a las demás. Quizá por tener algo, un toque, un aura, que únicamente había encontrado en Lizzie. Una tristeza perpetua quizá. Fue ese el motivo por el que no continué con aquel tipo de conversación. Y sin ánimo de incomodarla, decidí cambiar el tema, usando para ello algo que llevaba dándome vueltas a la cabeza desde algunos minutos—. Siendo completamente sincero, hay algo que me escama de la conversación que hemos mantenido antes —Carraspeé y cambié el peso de una pierna a otra antes de continuar, pues no sabía exactamente cómo abordar el tema y pese a despertar mi curiosidad, no era algo que me gustara preguntar—. Me has preguntado si creía en la existencia de los fantasmas y desde entonces no deja de darme vueltas el pensamiento de si la crees tú. ¿Has estado alguna vez ante uno?


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