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Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

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Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Lun Ago 03 2015, 04:47

Baltimore, 3 de abril de 1917.

¡Un circo! Hacía tiempo que no veía uno en la ciudad.
Recordaba haber ido con su madre cuando era más pequeño, pero desde luego habían pasado años desde el último. Lo mejor de todo era que se trataba de uno de esos que estaba lleno de gente deforme, fea y negra, el lugar idóneo para que alguien como Nicola se paseara señalando, riendo e insultando a los demás.
El circo había llegado el uno de abril por lo que le habían comentado, y la carpa del circo había emergido en un puerto abandonado de forma casi mágica, en tan poco tiempo que hacía que se preguntara como era que lo hacían. Las atracciones de la feria tardaron un poco más, y aunque no lo había visto con sus propios ojos si que había visto la noria a lo lejos cuando pasaba cerca.

Había hablado a su padre sobre ello durante la comida, haciéndole consciente de sus intenciones de ir, y su progenitor le insistió varias veces en que no fuera a un lugar como ese, cargado de vicio y depravación, pero que le dijera algo como eso solo provocaba que más ganas sintiera. El mayor terminó por encogerse de hombros y restarle importancia al asunto, tenía cosas más importantes que hacer que evitar que su hijo fuera al circo, y si quería ir, que fuera, pero que no diera problemas a la imagen de la familia perfecta.
Su padre se lo advirtió duramente: «no hagas nada que nos deje en evidencia», y lo dijo con una expresión tan seria que el joven Stracci lo único que hizo fue asentir y atender su comida sin volver a mencionar ni una sola palabra al respecto.

Finalmente llegó el día en el que la apertura al público se dio. Nicola se consiguió una entrada para si mismo sin importar un precio tan mediocre y asistió al lugar arropado por los hombres de su padre que se encargaron de llevarlo desde su hogar hasta el puerto abandonado, e incluso se quedaron en el interior de la feria para vigilar que al hijo del capo no le pasara nada.
A parte de esos hombres, fue allí evadiendo a sus «amigos», que solo eran movidos por el interés de su fortuna, y pronto se encontró vagando sin saber que hacer, observando, riendo y burlándose de todo cuanto podía...

Por la tarde presenció el espectáculo, y luego de eso, según iba cayendo la noche, sus pasos lo acabaron llevando a la zona de atracciones, y Nicola se paseó frente a toda la hilera de máquinas iluminadas por cientos de bombillas, de un lado a otro varias veces, dudando.
Por lo general todas le daban bastante mala espina, pensaba que un retrasado mental podría haberlas montado y se preocupaba que si el las usaba se podría caer algo.
No quería ni pensar en la montaña rusa, sería una locura, pero lo que si hizo fue pagar por varios intentos en el puesto de tirar al agua al payaso. Era un jodido payaso gordo, y cuando golpeó varias veces la diana cayó al agua y Nicola comenzó a carcajearse. Había salpicado mucho por lo gordo que era, y luego de eso al salir tenía todo el maquillaje corrido por la cara. Parecía que el tipo estaba borracho y sus reacciones eran aún más graciosas. Nicola se regodeaba en la miseria ajena pensando que su situación era infinitamente mejor, pero lo cierto es que solo había que verlo, allí solo.

Volvió a darse un paseo por las atracciones, y se detuvo frente a la imponente noria. Su tamaño y sus luces le habían llamado la atención cuando la había visto a lo lejos, pero no sabía si avanzar hasta la fila de gente que esperaba su turno para comprar una entrada y montar o quedarse simplemente observando de lejos. La gente subía la mayoría en parejas o pequeños grupos, y aunque no era miedoso ni nada así algo en su interior le decía que no se montara. Por eso tan solo quedó allí, quieto como una estatua, observando hacia arriba.


Última edición por Nicola Stracci el Sáb Oct 10 2015, 20:35, editado 2 veces
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Lun Ago 03 2015, 05:29

Jack trabajaba menos una vez el circo se montaba, su trabajo er más cuando se estaba recién instalando, por lo que aun se sentía un poco cansado esa noche. Había tenido que instalar una por una cada ampolleta, pero prefería hacerlo sólo porque los demás las rompían y cambiar los filamentos de unas a otras era más trabajo. Las atracciones se veían hermosas gracias a su trabajo invisible, pero si no lo hiciera, claro que lo notarían.

Se acercó a la montaña rusa primero y aun mientras esta andaba se metió por debajo para revisar los tornillos. Ajustó los que se movían mucho cuando el carro pasaba por la base ignoraba el rugido y como todo se estremecía. Procuró no acercar la mano a la linea o la perdería y luego de ajustarlo salió de debajo de esta y se arregló el cabello. Se supone que como regla debía estar con alguna pinta estrafalaria, aunque fuera el de mantenimiento, pero no lo hacia, solo con su pelo ya indicaba que no era común, no necesitaba más.

Encendió un cigarrillo y caminó hasta la rueda de la fortuna mirándola, contando las ampolletas encendidas, podía hacerlo incluso con el movimiento, era una capacidad increíble, pero al lado de los que veían el futuro o encendían fuego no era algo muy impresionante. Luego al bajar la mirada vio al chico de buena ropa que miraba su trabajo, de seguro no era para admirarlo, de seguro sólo pensaba si se subía o no. caminó por al lado, muy cerca para poder mirarlo y cuando se topó con su mirada exhaló el humo en su cara.

Siguió hasta la base de la noria, allí volvió abajo y el hizo la revisión correspondiente. mientras estaba debajo de la pesada estructura pensó en la cara del joven, era guapo, pero más le había llamado la atención sus ojos, de seguro era alguien interesante y tuvo una idea. Soltó uno de los tornillos y lo sacó por completo. Sabia que no le pasaría nada a la estructura, solo era un para reforzar... Pero eso lo sabia él que era quien los mantenía, pero el otro chico no, ni siquiera los otros del circo.

Al salir se sacó el cigarro que había mantenido en la boca y echó el humo al viento mientras caminaba directo donde el señorito y una vez estuvo delante extendió la mano para darle el objeto. En la mano del otro había quedado un gran y pesado tornillo, como del porte de su mano.

-Yo me alejaré...- soltó y tras una pequeña risa siguió caminando, pero esta vez era para alejarse, guiándolo lejos de las luces.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Lun Ago 03 2015, 06:37

Estaba observando la gran noria todavía cuando sintió que alguien se acercaba a él. Por instinto cubrió sus bolsillos pensando que sería un ladrón, pues ya le habían advertido con qué clase de gente se relacionaría si finalmente decidía acercarse al circo, pero lo que recibió fue algo que no estaba en sus planes.
Un chico muy alto, con un peinado extraño, se detuvo a su lado unos momentos en los que sus miradas se cruzaron. Sintió que solo con clavar su pupila en la ajena saltaban chispas, era una sensación extraña, como un deja vu, como si ya hubiera vivido aquello, como si ya lo conociera... Pero no, no lo conocía de nada, y el chico no solo no dijo nada sino que le soltó el humo del cigarrillo en la cara, haciendo que la expresión de Nicola empezara a cambiar a una de ira.
Esa había sido una terrible ofensa.
Tosió una vez y luego agitó la mano frente al rostro para deshacerse del humo, pero para cuando quiso reaccionar e insultarlo el otro chico, que parecía varios años mayor que él, ya se había alejado hacia la noria.

Tenía el ceño arrugado y los ojos entrecerrados, quería vengarse por su ofensa y su primer pensamiento fue desenfundar su arma y pegarle un tiro, pero las palabras de su padre resonaron en su mente: «no hagas nada que nos deje en evidencia», y pegarle un tiro en la cabeza a un trabajador del circo en plena feria no era precisamente algo disimulado, sobretodo cuando tenía tanta gente alrededor y el pretendía hacerlo allí mismo.

Él no se había movido de su posición todavía, pero no tardó en ver regresar al otro joven con algo en las manos. Sin hacer audible su duda el menor se preguntó qué sería aquello y cuando el otro se lo dejó en las manos se dio cuenta de lo que era. Una pieza de la noria.
Levantó la cabeza del pesado tornillo y lo dirigió primero a la atracción ¿Se caería solo por haberle quitado eso? Luego sus ojos regresaron al tipo que se lo había dejado y alzó una ceja cuando le dijo que él se alejaría.
¿Acaso a los trabajadores del circo les dejaban hacer eso?, se preguntó, sin comprender muy bien que diablos acababa de pasar, y pese a que tenía muchas ganas de quedarse allí observando la noria para ver si se caía con todas las parejas montadas en ella, al final terminó por girarse hacia el rubio que ya lo había dejado atrás, mientras se alejaba hacia quién sabe donde.
¡Eh, tú! —lo llamó, decidiéndose por perseguirlo allá donde lo llevara.
No era un buen samaritano, no lo perseguía para devolverle el tornillo y rogarle que lo dejara en su lugar, sino que había empuñado con fuerza aquella pieza y lo había seguido para hacer una pelea por el humo si era necesario.
¿Quién te crees que eres para tratarme así? Rata circense —soltó de forma venenosa en cuanto lo alcanzó a paso rápido.

Con la mano libre lo agarró del brazo para retenerlo y que no continuara caminando, haciendo a la vez que se girara para enfrentar sus miradas.
Era tan alto... Pero Nicola no se amedrentaba por eso.
No se había fijado tampoco por donde lo había llevado al otro, él solo le había seguido de forma instintiva, sin considerar que dejaba de haber luz allí.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Lun Ago 03 2015, 22:13

Escuchó cuando lo llamaba y se giró un poco para verlo y dedicarle una sonrisa burlona y siguió caminando y fumando hasta que sintió que le agarraba el brazo, pero ya lo había alejado lo suficiente de donde circulaba la gente, de donde estaban las luces.

Había ignorado sus insultos pero cuando lo sujeto y lo hizo girarse lo miró a los ojos directamente de forma peligrosa y lentamente empezó a sonreír sin separar los labios. Estaba sintiendo como nacía el deseo en él. Tenía las herramientas y colgaba de un costado el martillo que se usaba para los clavos de los rieles, un martillo que era el triple de contundente que uno normal, de golpearlo con este lo mataría de un solo golpe y se deleitó ante la idea de golpear su sien y que le saltara toda su sangre en la cara. Reflejaba ese deseo insano en su mirada que se mantenía fija en la del otro.

-¿Quién me creo? Que pregunta más extraña…No me creo nada. Te conviene soltarme el brazo…-amenazó de forma fría, aunque no borraba su sonrisa y tampoco se extinguía el deseo. Se quedó mirándolo con descaro, recorrió su cuerpo incluso moviendo la cabeza como quien revisa un caballo.
Jaló el brazo al final y acarició lentamente el martillo y se pasó la lengua por el labio superior, la forma en la que acariciaba el matillo era muy insinuante, transformando a una herramienta de trabajo en algo morboso.

-¿Quieres verla caer?- le sonrió y sacó la mano del martillo para alzar su mano y bajarla lento acompañada de un silbido y cuando la dejó derecha otro sonido que simulaba un golpe. Por su puesto se refería a la noria y miró el tornillo que llevaba en la mano él tenía el otro.-¿No sería divertido verla caer?-en un movimiento rápido lo agarró del cinto y jaló de él hasta que lo pegó a su cuerpo y lo miró hacia abajo.-Y sería tu culpa que muriera gente, pues lo hice para impresionarte.


Última edición por Jack el Miér Oct 28 2015, 06:59, editado 1 vez
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Mar Ago 04 2015, 03:48

La forma con la que el otro lo miraba le resultó extraña en un primer lugar, enfermiza, y en esa mirada enfermiza que irradiaba algo que no supo identificar de inmidiato se sintió atraído como una polilla que revoloteaba hacia la luz del fuego. No todos los días se encontraba una persona con los ojos de aquel desconocido, un par de ojos como los suyos, unos que habían visto mucho, que eran fríos e indiferentes a la vez que ardientes  llenos de un deseo extrañamente morboso...
Por un momento se preguntó si se quemaría si permanecía con él, en un sentido metafórico, y su amenaza no causó ningún efecto, de hecho ni siquiera le soltó, mostrándole con eso parte de su rebeldía innata e imprudente, era como pronunciar un "no quiero" obstinado, y en su media sonrisa molesta y sus ojos entrecerrados se pudo comprobar el resto de aquellas palabras mudas.

Se observaban, pero ya no solo a los ojos, había notado como la mirada ajena se había desplazado por su cuerpo de forma descarada. "Así que es  ese tipo de persona", pensó, aumentando su sonrisa hasta reír. Era una situación peligrosa pero ni siquiera se estaba dando cuenta.
Vio como acariciaba el martillo y pensó que era una persona indecente, así como él también lo era, y sus insinuaciones no le pasaron por alto a pesar de que no pareció aceptarlas en un principio. El verdadero problema era que estaban en un lugar público, él era un pobre ratero de circo y su padre ya le había advertido que no quería que hiciera nada demasiado llamativo.

Bajó la mirada hasta el tornillo que había entre sus dedos cuando el otro joven le mencionó lo de que se cayera la noria, y un escalofrío placentero recorrió su columna y erizó todo su cuerpo al imaginar el caos que eso podría desatar ¿Realmente se caería toda entera solo por haber quitado aquella gran pieza? Se preguntó, ¿A la gente del circo le dejaban hacer eso? Era una locura, tal vez solo le estuviera tomando el pelo, pues si era mecánico sabría de aquellos aparatos, no sería tan idiota como para hundir a los suyos.
Iba, pues, a decir algo cuando el otro lo agarró por el cinto y lo acercó, notando como su cuerpo entraba en contacto con el ajeno al pegarse. No se apartó, y quedó observando los ojos ajenos con aire desafiante y sin miedo.
Mi culpa... Entonces sería mi obra de arte ¿En qué estás pensando? —volvía a sonreír de aquel modo tan malintencionado, escalofriante—. Cuántas parejas morirían instantes después de besuquearse en lo alto de la noria... Es tan trágico, y tan divertido... Pero no se puede caer solo habiéndole quitado esto ¿Verdad? —había alzado el tornillo en su mano, aproximándolo a la del otro para devolérselo, aunque no lo soltó, solo lo dejó ahí mientras observaba sus ojos.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Miér Ago 05 2015, 08:23

La risa del más bajo-a diferencia de otras- no le molestó, incluso le gustó, con otro probablemente habría empuñado el martillo y haber acabado con ese sonido para siempre, pero la risa del otro le pareció melodiosa, maliciosa y morbosa. Había mucho de si mismo en el otro, pero a la vez eran muy diferentes. Él era un niño rico...pero más allá de eso no era tan diferente, aunque aquella diferencia lo hacia estar muy lejos. Aunque físicamente lo tenia agarrado del pantalón y muy cerca de su cuerpo.

Adelantó la cadera para rozar con su miembro el vientre del otro, dado la diferencia de estatura no quedaba directamente contra el bulto del otro chico, aunque hubiese querido que así fuera. Mantuvo su mirada y la leve sonrisa mientras el otro hablaba ¿Que estaba pensando? en parte le molestaba que le preguntaran eso, no le gustaba mirar en su interior, pero se quedó en silencio y supo que no era una pregunta que mereciera respuesta.

Vio como aproximaba el tornillo y aunque su mano estuvo cerca de rozar la del otro la alzó y la llevó hasta el labio inferior del otro acariciándolo con el pulgar. Su piel al lado de sus manos se veían impecables, no como sus manos manchadas por los mecanismos, incluso tenia un poco de sabor a metal, pero era inevitable, a él mismo le molestaban las manchas, pero no podía trabajar en lo que hacían sin salir sucio, ya fuera por grasa o por pintura. Ambas materias muy difíciles de limpiar.

-Besuqueándose, luego estarían cubiertos con la sangre del otro, tiñendo la tierra, ¿Quien sabe si incluso sus cuerpos reventados se mezclarían como ultima acción de amor?- no reveló el truco, se rodeaba de gente de circo y sabia que no todo era magia, pero lo era mientras no se revelara el truco. Lejos la gente en la noria gritaba, sólo por el mero hecho de ser la primera vez que estaban tan alto en su vida en unos asientos que les daban la sensación de seguridad y a la vez de riesgo. pero en esos momentos sus gritos hicieron que Jack cerrara los ojos y soltara un gemido que se complemente con un movimiento de su pelvis para marcarlo y que no olvidara los cerca que estaba de él. Al la vez era por frotarse con él, como un pervertido, aunque si, lo era, de repente cuando llegaba el deseo lo satisfacía aunque fuera contra la voluntad del otro. Toda una vida en los centros psiquiátricos, donde el mismo había sido victima hasta transformarse en victimario lo hicieron ser así.

No pensó en si el joven era gay o no lo era, para él eran todos iguales, había visto hombres revolcarse con hombres desde muy pequeño, también con cadáveres, perros, etc... Todas las depravaciones que se pudieran dar en el lugar más horroroso de la tierra, donde estaban todos todo el tiempo desnudos y la única manera de estar limpios era que te mojaran con sus potentes chorros de agua. Los tabúes de la sociedad le tenían sin cuidado y que Dios viera y se enojara, le daba igual, él tenia más motivos para estar enojado con Dios.


Última edición por Jack el Miér Oct 28 2015, 07:03, editado 1 vez


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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Jue Ago 06 2015, 00:50

Cuando notó como el otro se frotaba contra si de forma tan sucia y vulgar el joven Stracci alzó una ceja. Notaba el generoso bulto de su contrario en su vientre, y a juzgar por la expresión que mantenía el desconocido parecía estar disfrutando con ello. ¿Pretendía asustarlo y que retrocediera o verdaderamente tenía intenciones de ir a más con él allí? Estaban alejados del bullicio pero era tan sencillo como que alguien se colara por aquella zona y los viera haciendo prácticas indecentes, ni sabía que es lo que podría ocurrir con ellos si los atrapaban públicamente así, por lo pronto su padre le daría la tunda más severa de su vida.
Igualmente Nicola no retrocedió, incluso parecía que avanzaba para tener más a su disposición el contacto con el cuerpo ajeno, humedeciéndose intencionalmente el labio superior con la punta de la lengua mientras sus ojos predadores se clavaban en la mirada ajena, como una invitación a continuar cayendo en el pecado, los ojos de su madre.

El pulgar de su contrario llegó hasta su labio y él notó de inmediato el olor a metal de andar con herramientas y mecanismos, pero dejando aquello en el olvido Nicola abrió la boca lentamente y sacó la lengua moviéndola luego de una forma un tanto obscena, como respuesta a sus provocaciones. No llegó a chupar sus dedos pese a que querría haberlo hecho como una muestra de sus "habilidades", porque estaban sucios, y se negaba a tragarse su mugre.
Volvió a juntar los labios y los curvó para sonreír mientras escuchaba su voz. Su sonrisa fue incrementando de forma ladeada, morbosa, imaginando perfectamente aquella escena de terror en su mente, y cuando culminó con cuerpos reventados un suspiro hizo que la sonrisa se deformara hasta abrir la boca, suspiro que sonó al unísono con el gemido ajeno. Sublime.

No podía negar que estaba disfrutando la situación, Nicola incluso se puso en puntas para que el siguiente frote de su entrepierna diera directamente contra la suya, notando como se apretaba contra el centro de su pantalón, haciendo que se mordiera el labio inferior a la vez que ocultaba una sonrisa pervertida.
¿Te importaría soltarme? —dijo, después de todo, con un tono bastante irritante, haciendo el ademán de separarse de él.
Tenía clase, tenía dinero, no pensaba caer tan fácil en el embrujo ajeno, pues no era más que una pobre rata circense, por muy... Dura... Que se la hubiese puesto... Su orgullo era más pesado y poderoso.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Vie Ago 07 2015, 00:55

El otro había sido muy astuto al levantarse y hacer que sus miembros se frotaran entre si y aunque estuviera la ropa de por medio Jack sintió el calor de su centro y se encendió aún más el deseo, ya no pensó en matarlo como primera opción, deseaba ver su miembro, tenerlo entre sus manos, en su boca… Y cuando el otro se mordió al labio inferior se acercó a su boca para ser él quien lo mordiera. Pero el menor interrumpió el momento con su orgullo.

Por supuesto Jack no lo soltó, empezó a hacerlo retroceder rápido y lo pegó al costado de una de las carretas, no sabía-ni le importaba- de quien era en ese momento y lo miró a los ojos con un sonrisa maliciosa.

-No te voy a soltar- dijo de forma amenazante. Ya se había calentado y había sentido que él también, por lo que no estaba entre sus planes dejarlo ir.-Te puedo soltar eso tan apretado que tienes ahí si quieres.

Le dijo pasándose la lengua entre los dientes, de un lado a otro mientras su mano viajaba hasta tocar su erección por sobre el pantalón y la acarició con mano firme bajando hasta meter la mano entre sus piernas y apretó ligeramente. Se acercó hasta su boca y jadeó pegado a esta haciéndolo respirar su aliento.

-Las ratas de circo follamos bien, ya que no nos importan sus reglas morales- susurró contra sus labios mientras seguía masajeándolo de arriba abajo- Yo sé que este gatito de salón quiere revolcarse con una rata…Lo deseas. Toca.

Agarró la mano del otro y la llevó hasta su propio miembro que estaba duro como roca dentro de su prisión de tela, ansiaba poder liberarlo- Todo esto te voy a meter…


Última edición por Jack el Miér Oct 28 2015, 07:08, editado 1 vez


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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Vie Ago 07 2015, 03:35

La amenaza de que no lo soltaría hizo que su erección pulsara mientras era movido hasta quedar contra el carromato, aprisionado entre ese y el cuerpo del más alto. Había hecho el ademán de forcejear para que el mayor no hiciera con él cuanto quisiera, pero muy en el fondo su resistencia era puro teatro.
El calor de su cuerpo había aumentado considerablemente, notándolo sobretodo en el cuello y las mejillas, y Nicola fantaseaba por mientras con la idea de seguir negándose por capricho ¿A que extremo llegaría aquella "rata circense"? Tal vez se volviera más violento, y violencia era lo que a Nicola más le gustaba.
Sus ojos se clavaban en los de su contrario, obstinado, desafiante. Con ellos le gritaba de forma muda: "¿Podrás conmigo?".

Cuando la mano ajena viajó hasta su entrepierna un jadeo breve salió de sus labios, entremezclándose con el que profirió el otro joven. Su respiración caliente chocaba directamente contra los labios, y Nicola la respiraba relamiéndose. La tentación de dejarse llevar era grande, pero eso no quitaba que estuvieran en un lugar público.
Te lo repetiré, porque parece que no lo has entendido —empezó de su plan de continuar con la negativa. Su mano había sido dirigida a la entrepierna ajena y la había apretado ligeramente como principio de tentativa, pero luego de dejar en el aire su frase el apretón fue mayor, no en busca de dar placer sino de hacerle doler con aquel gesto. Si se enfadaba sería más divertido, ese fue el pensamiento de Nicola—. Suéltame —le exigió, sin apartar en ningún momento sus ojos de los ajenos, hundiéndose en ellos.

Era sucio, era vulgar... Pero aunque eso lo excitara, no bastaba para Nicola, quería más. Quería sentir su violencia, quería la carne abierta y golpeada, el sabor de la sangre en la boca ¿Qué le diría a su padre si llegaba a casa todo golpeado? En ese momento esa pregunta pasó de largo en su mente, tan solo se limitaba a apretar la entrepierna ajena y a contemplarlo con aquellos ojos como cuchillas y una sonrisa que rallaba en la inestabilidad de una mente loca.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Lun Ago 10 2015, 00:31

Cerró los ojos un momento al sentir como apretaba fuerte su entrepierna y seguía reclamando y sintió como si la ira se transforma un fuego en su pecho, la que abarcaba su miembro también potenciando la excitación. Abrió lo ojos y se separó de él lo suficiente como para darle un golpe con el dorso de su mano en la boca, lo golpeó con fuerza desmedida, con la agresividad innata de él. Así desvió su mirada desafiante, volteándole la cara del golpe, pero luego lo tomó por la mandíbula y lamió de su labio la sangre que le había hecho salir. Pero a pesar del movimiento lento de su lengua no le daría un trato suave, de inmediato lo jaló del cabello hasta obligarlo a exhibir su precioso cuello de piel delicada que lo llamaba a destruirla y en un impulso que no refrenó, la mordió y aunque sintió ganas de hacerlo hasta juntar sus colmillos entre si se detuvo antes y lo volteó pegando su echo contra el carromato, dejándolo disponible para disfrutarlo.

Apoyó la mandíbula en su hombro y acarició con la nariz su mandíbula hasta llegar con su boca a su oreja la cual succionó con gula.
-Niégate, más dura me la pones así.

Lo agarró con una mano por la cadera y empujó su pelvis contra sus nalgas, levantándolo ligeramente y haciendo que chocara contra el carromato. Pero no se detuvo ahí, siguió moviéndose, lento, pero empujando de forma intensa, para que pudiera sentir a través de la tela su miembro duro. No se satisfacía con eso, pero la tortura de no estar en su interior lo excitaba aun más.


Última edición por Jack el Miér Oct 28 2015, 07:09, editado 1 vez


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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Lun Ago 10 2015, 05:08

El golpe que recibió en su rostro no fue una sorpresa, era como si Nicola prácticamente hubiera rogado por él con su actitud tan altiva y arrogante. Con él le dejó calor en la mejilla, aquella sensación de la piel hormigueando mientras comenzaba a abultarse y enrojecerse en reacción a tan dura agresión, sí que le había golpeado sin contenerse, y eso arrancó un quejido en Nicola cuando su cabeza hubo quedado ladeada por la fuerza con la que le había propinado el golpe.
Su labio había resultado dañado por esa misma fuerza, y dentro de su boca la cara interna de la mejilla se cortó contra los dientes y le dejó al joven Stracci el regalo de su sangre, notando inmediatamente aquel sabor que hacía que perdiera la cabeza, era la suya y era exquisita, sintió incluso como se le erizaba la piel, y al contrario de toda cordura sus labios mostraron una sonrisa cuando el otro lo forzó a volver a mirarlo, él así hizo. Sus ojos resplandecían con aquel deseo prohibido de obtener más de ese dolor que tanto placer le proporcionaba, y cuando sintió el escozor de la herida de su labio al ser presionado y humedecido por la lengua ajena un pequeño y casi inaudible gemido salió de sus labios, que separó casi como una invitación a tomar la sangre que ahora mostraba en su lengua.

Pero el otro pasó de largo de aquel gesto y hundió sus dientes en su cuello, arrancándole un gemido que fue algo más audible, vaciando sus pulmones de aire al sentir el dolor de su mandíbula pretendiendo atravesar su piel. Era doloroso, lo que se traducía en placer para alguien como Nicola, y con los ojos cerrados se lo escuchó jadear y moverse escasamente. Había pretendido negarse y apartarlo con más decisión, pero el otro estaba derribando todas las barreras con su indecencia y su violencia desmedida.
Pronto se vio dado la vuelta y tuvo que poner ambas manos contra el carromato para evitar golpearse la cabeza contra este. Era increíble la forma en la que lo estaba dominando sin más, sin darle oportunidad a quejarse siquiera, y eso era lo que mantenía pulsando de pura excitación la erección de Nicola, atrapada en la tela de su pantalón.

Su-suéltame asquerosa rata circense —volvió a sacar a relucir su orgullo, mientras sentía como su cuerpo era sacudido por el contrario, notando perfectamente su dura erección frotarse contra su culo, haciendo que lo deseara con más fuerza pese a que seguía negándose—. Mi... mi padre es... —No podía evitar hablar entre jadeos—. Él... Él te matará cuando le diga que... ¡Ah! ¡Para ya! —quejó con más insistencia al final, pues era imposible pensar de forma correcta con aquellos amagos de penetración con ropa desestabilizando su mente.
Dejó de apoyarse con una de sus manos y la echó hacia atrás en forma de garra tratando de arañar lo primero que encontrara a su paso.
No te conviene esto, yo soy un Stracci, Nicola Stracci —trató de imponer respeto usando su apellido y su nombre, desconcentrándose con cada paladeada en la que sentía el sabor de su propia sangre mezclada con la saliva.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Magnus Vólker el Lun Ago 10 2015, 20:51

Los números de escapismo con agua solían dejarle agotado debido a la evidente necesidad que contener el aire más de lo debido. Recordaba las primeras veces que lo había intentado, cuando al salir del tanque le costaba contener el temblor de las piernas y el mareo que le acosaba sin remedio. Pero pasados los años, ya era un maestro de aquello, aunque no rechazaba una pequeña siesta a modo de descanso después. O sencillamente estar tumbado en la cama de su carromato con la mente a años luz de distancia, perdido en una música de piano que sólo él escuchaba.
Por eso, después de la charla con ese castaño desconocido que se había convertido en su primer espectador en Baltimore, había ido directo a relajarse. Incluso pese a las incompetentes de sus ayudantes había sido una buena mañana, quizá por culpa de ese polizón que se adueñó de la carpa como si fuera de su propiedad. Ese "niño rico" como Deimos le había bautizado.

Estaba tumbado en su lecho, con el cabello suelto, algo ondulado, desparramado por la almohada y sus ojos se mantenían cerrados otorgando a su rostro una expresión de absoluta calma y relajación. Su respiración acompasada casi ni permitía que su vientre desnudo se moviera. Había tarareado suavemente una vieja canción pero, en algún momento, el volumen de su pequeña cantinela había menguado hasta desaparecer dejándole inmerso en un duermevela. Atento a todo lo que escuchaba a su alrededor pero a la vez casi creyendo que formaba parte de una fantasía onírica.

Los gritos de los visitantes del circo, sus alaridos de sorpresa y emoción al subirse a las atracciones y esas conversaciones lejanas que tan sólo llegaban a sus oídos convertidos en un murmullo indescifrable, el aire golpeando la madera, el arrullo de algún pajaro perdido, y... unos golpes rítmicos pero suaves que habían ido acompañados de unos insultos y exigencias.

Deimos frunció el ceño suavemente, refunfuñó algo entre dientes y se giró para quedar de medio lado dispuesto a ignorar a esos dos individuos. No fue hasta un par de minutos después que su cerebro consiguió asociar esas voces a dos rostros conocidos. Sobretodo una de ellas.

El ceño frunció se volvió aún más marcado y abrió los ojos con gesto molesto, ¿Jack había decidido discutir justo en su carromato? No podía ser... Se cubrió la cabeza con un cojín de raso y, entonces, algo más especial resonó. Un fugaz jadeo que se colaba entre las palabras, unido a algún gemido.

Se levantó de golpe y caminó hacia la única ventana del lugar, abriéndola para poder mirar fuera. Encontrándose ambas siluetas a escasa distancia, teniendo la oportunidad de contemplar la última escena que estaba teniendo lugar con el muchacho profiriendo amenazas y desvelando su nombre abiertamente. Y, pegado a su espalda y simulando una penetración, Jack. Le habría reconocido pese a no hablar, sólo con ver un resquicio de su cuerpo o su característico cabello. ¿Qué hacía allí? Y más aún... ¿por qué estaba ahí dispuesto a...?. Kóstyk. La respuesta le llegó de inmediato. Existía la posibilidad de que Jack le hubiera visto salir del carromato del dueño del circo hacía unos días, quizá aún abrochándose la camisa. ¡Maldita sea!. Se mordió el labio inferior volviendo al interior un segundo, maldiciendo de forma muda. Aquella era su venganza, seguro, siempre hacían lo mismo.
Y sabía que le molestaba sobremanera y que hacía relucir unos celos que jamás había creído posibles. ¡Jack era suyo!, no sólo su amante sino algo que no sabía como demonios describir. Pero suyo al fin y al cabo.

Volvió a la ventana y se asomó por la misma, mostrando su pecho desnudo y pálido, con el cabello cayéndole a un lado - Eres un Stracci condenadamente ruidoso, Niño Rico. Y eso que aún sigues con la ropa puesta -aseguró afilando su voz- ¿No hay más sitios? ¿Tenías que venir justo aquí? -cuestionó mirando fijamente al rubio, subiendo un momento las cejas para enfatizar las palabras.- ¿O querías deleitarme con unos... cánticos? -se refería a los gemidos, por supuesto.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Mar Ago 11 2015, 04:22

-¿Le contarás a tu padre?- rió bajo contra su oído- ¿Le contarás los detalles sucios...el como te tocaba una "rata circense"?

Pasó la mano de su cadera hasta volver a tocar su miembro por sobre la tela, estaba tan duro que le parecía divertido que, obstinado, siguiera negándose. No era como ellos que se dejaban llevar por los impulsos. El proclamaba ser...Decía un nombre y apellido, como si eso significara algo para Jack que nunca había escuchado de burguesía o cualquier cosa similar. Sintió como le rasguñaba la cadera por encima de la ropa, lo cual lo defendía de cualquier daño, pero lo motivaban a hacerlo más fuerte. Abrió su pantalón y cuando intentaba colar una mano hasta tocar su entrepierna, escuchó la voz de Deimos lo cual le sacó una sonrisa maliciosa.

-Oh, no me fijé que era tu casa...- dijo con sarcasmo y sin separarse de su presa a la que continuó "devorando", volvió a morder su cuello mirando a Deimos como un desafío, como un vampiro pillado en el acto sus ojos brillaban reflejando la escasa luz de la feria y continuó dando rienda suelta a su deseo, está vez exhibiendose para molestar a Deimos. Metió la mano a donde había querido colando la dentro de su ropa hasta encontrar su miembro duro y caliente.-Que duro está...-dijo para que ambos escucharan y lamió la zona que había dejado de morder.

Sabia que Deimos era celoso, pero también él lo era y se había estado guardando la rabia que le dio al verlo salir del carromato de Kóstyk. Cuando habían llegado al circo Deimos lo había engañado con él, no una, si no varias veces y tuvieron muchas peleas por ese motivo. Jack detestaba al gitano por haberle quitado a Deimos pero no podía hacer nada contra él...Más que intentar matar a su "perro" y a él. Claro, entonces lo detuvieron...Aunque no lo echaron del circo...No sabia porque.

-¿Se conocen?- preguntó a Deimos y luego miró a Nicola...Le había llamado "niño rico" como si supiera algo más de él y ser adivino no era justamente el talento de Deimos.- ¿Te acostaste con él, Deimos?

Apretó el miembro del otro y empezó a masturbarlo aunque con violencia, con celos e incluso odio, pensando que las manos de Deimos ya habían estado sobre su cuerpo. Inundó su mente de imágenes de ellos juntos y pese a la rabia sintió como su miembro pulsaba a causa del deseo y se descubrió a si mismo deseando verlos juntos.

Sacó la mano de dentro de su pantalón y agarró al joven por el cabello haciéndolo avanzar así, de forma violenta y denigrante, arrastrándolo consigo hasta que llegó a la ventana de Deimos y lo encaró. Pero su gesto cambió al encontrarse con sus ojos, dejó el enojo a un lado y una mirada traviesa la reemplazó.

-¿Quieres compartir?...Me gustaría metersela, contigo detrás mio marcando el compás de su canto.- lo tentó y aflojó el agarre del pelo para llevar su mano hasta la espalda del menor y acercarlo a su cuerpo. Se acercó a su cara después, mirando a Deimos con lascivia y pasó la lengua lento por la cara del otro hasta llegar a sus labios que succionó mirando de nuevo a más joven. No le preguntó al "niño rico" si quería, pues diría que no, siendo que si lo deseaba. Había descubierto que su juego era hacer que lo violara, ¿Que le parecería que lo violaran entre dos?


Última edición por Jack el Miér Oct 28 2015, 07:14, editado 1 vez


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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Mar Ago 11 2015, 06:15

Sus uñas se encontraron clavadas en la cadera ajena, en un principio intentando hacer daño en venganza a lo que él estaba recibiendo, pese a que el hecho de que estuviera por encima de la ropa le dificultara hacerle siquiera algún rasguño.
El joven Stracci se sorprendió a si mismo jadeando inconscientemente y tirando del cuerpo ajeno en un intento de pegarlo más a si mismo y sentir de forma más pronunciada aquel miembro contra sus nalgas. Decía que no, y eso lo convertía en una violación en toda regla, pero todo su cuerpo lo pedía a gritos que se lo hiciera fuerte contra el carromato.
Nicola ya se estaba abandonando a las sensaciones cuando sintió aquella mano en su abdomen, descendiendo para colarse en el pantalón, y entonces la ventana del carro se abrió y él contuvo el aíre al darse cuenta de que acababan de ser cazados en pleno delito.
... ¿Deimos? —reconoció al otro, pronunciando su nombre con un gemido al sentir como finalmente la mano ajena se encontraba sin tela de por medio con su miembro—. Cá-cállate... —quejó luego hacia el aún desconocido, al escuchar como clamaba tan alto que estaba duro. Claro que lo estaba, aquella situación era condenadamente caliente para Nicola.

Las siguientes preguntas no iban dirigidas a él, por lo que ni siquiera se planteó responder. Ahora que tenían cierto público parecía incluso haber avivado más la llama, y el temor de que lo acusaran a los alguaciles por maricones había desaparecido y se había convertido en un deseo perverso ¿Eran una pareja? Nicola dejó de oponer aquella resistencia tan poco convincente y mientras jalaba de la cadera ajena comenzó a moverse él mismo para notar mejor aquel miembro duro, que prometía ser mucho mejor sin ropa de por medio, frotarse entre sus nalgas. La forma con la que lo masturbaba conseguía que los gemidos que trataba de reprimir se escucharan ahogados, no quería ser ruidoso en un lugar como ese, pero se trataba de la violencia que le estaba dando mientras apretaba su miembro al deslizar su mano tan velozmente lo que lo estaba haciendo gozar.
Se sentía usado, sentía que en ese momento era poco más que una cosa que querían utilizar para divertirse, y lejos de lo que pensaría cualquier persona a Nicola... Le gustaba.

Lo estaba humillando y tratándolo de cosa, el desconocido lo agarró del cabello para manipularlo con tanto desprecio que varios quejidos salieron de sus labios. Era masoquista de su parte el estarlo disfrutando, pero más masoquista era el desear ser lastimado, que lo golpearan, que se lo hicieran duro los dos a la vez como parecía que el que lo tenía preso estaba planeando, y su mirada rápidamente buscó la del que sí conocía, Deimos, esperando, jadeante, por lo que sería su respuesta.
Cuando tuvo al más cercano pegado a su boca, succionando su labio roto por el golpe de antes, Nicola sacó la lengua en la que aún quedaba sangre de los cortes internos de su boca, ofreciéndosela en bandeja a su contrario para proponerle un beso cargado de aquella lujuria que había pasado de negar a compartir.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Magnus Vólker el Jue Ago 13 2015, 23:28

Un sonido semejante a un bufido de enfado huyó de sus carnosos labios en cuanto escuchó la sarcástica contestación del rubio. Sabían ir el uno al carromato del otro con los ojos cerrados, no emportaba la ciudad en la que se asentasen pues la distancia entre ambas "viviendas" solía ser muy similar. Siempre con alguna carpa de almacén o carreta entre medias. Como si tales cosas pudieran servir de muro cuando entre ambos estallaba una de sus más que usuales y salvajes discusiones. - Claro... como no... -musitó chasqueando después la lengua, desviando un segundo la mirada antes de volver a contemplarle. Justo en el preciso momento en el que los dientes ajenos se apoderaban de la piel del cuello del chico y tiraban de ella mientras sus ojos claros se fundían con los de su pareja. Quiso dejar de corresponder aquel contacto visual, lo intentó, pero resultó un acto imposible. Acaparó una bocanada de aire ante las siguientes palabras y, ahora si, giró el rostro un segundo. No respondió al que se hacía llamar Nicola, aquel que esa misma mañana se había colado sin permiso en uno de sus ensayos. Y fue precisamente esa ausencia de contestación lo que sirvió de respuesta. Eso junto con una mirada de reojo que se clavó, cual dardo, en el menor.

Deimos no pudo evitar pasarse la lengua por los labios repentinamente secos, sacudido por la forma en la que el otro había tenido a bien pronunciar su nombre, regándolo con un gemido demasiado excitante.  

La primera palabra sobrevoló la cabeza del mago y pasó sin pena ni gloria, pues sólo el silencio la contestó. Pero la siguiente... - No. -volvió a girar el rostro para encararles. - No me voy a la cama con todo aquel con el que comparto unas palabras. -inclinó la cabeza, frunciendo después un poco el ceño, con una idea cínica serpenteando en su mente- Pero... ¿y qué, si hubiera ocurrido? ¿No es acaso lo que pretendes hacer tú? -atacó sin miramientos, bañando de veneno sus palabras en un arrebato de celos.

Su atención recayó entonces en Nicola, viendo como se mostraba dócil y repentinamente encantado con aquello, frotándose contra Jack. ¿Acaso no le estaba forzando?. Y entonces... llegaron nuevamente los gemidos, ésta vez más contenidos y fuertes guiados por la mano que subía y bajaba en su pantalón.

Apretó la mandíbula al ver que se acercaba con Nicola entre sus manos, aferrándole con dureza del cabello para poder guiarlo como si fuera un condenado ascendiendo al patíbulo y él el verdugo. Deimos volvió a guardar un absoluto silencio, limitándose a devolver fijamente la mirada con los labios entreabiertos y la respiración algo más agitada. Jack le ofrecía en bandeja de plata al chico para compartirlo, para hacer de él su sorpresivo tratado de paz mutua sellando así cualquier posible venganza. Una ofrenda de paz sumamente tentadora.

El beso que vino a continuación le cortó la respiración, no sólo por la brutal sensualidad sino también por la violencia implícita que vino con la sangre que tiñó suavemente los labios de su pareja, nacida de los de Nicola.

El ilusionista se giró con un quedo gruñido y cerró de un golpe la ventana, dando unos cuantos pasos en el interior de su carromato. Como un león enjaulado que amenazaba con destrozar a su domador. Se detuvo y sus orbes azules se posaron en la puerta de madera. Quería detestar a Jack, rechazarle y dejar que se llevara como única respuesta un par de insultos bien hilados con los que dañar su ego. Pero... sencillamente no podía. Su mente estaba saturada con las imágenes que acababa de ver y su único deseo era perderse entre los cuerpos de ambos, hacerlos suyos y deleitarse con la sinfonía que escapase de sus gargantas. Su miembro pulsaba, completamente erecto debido a los juegos de esos traviesos íncubus salidos del infierno.

Abrió la puerta y se asomó para poder verles sin que las paredes les entorpecieran. Una mirada al rubio fue toda respuesta antes de girarse y volver a entrar, dirigiéndose a la cama.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Dom Ago 16 2015, 21:54

Cuando compartió su sangre cerró los ojos disfrutando su sabor con lujuria. Agarró ambos lados de su cadera jalándolo para pegarla a la suya y así presionarse contra su miembro erecto bajo las telas. Cuando escuchó la ventana cerrarse de golpe abrió los ojos y se separó de Nicola un poco, relamiéndose los labios y le dio otro beso con los labios juntos, uno fuerte en el que lo apresó desde la nuca para que no se le escapara hasta que él decidiera terminar con el beso, que no duró mucho en realidad.

Había hecho las cosas para molestar a Deimos, si. Pues Deimos era especialista en sacarle celos y él también quería mostrarle, directamente, que podía estar con cualquiera. Cualquiera, el primer chico guapo que vio en la feria, aquel niño rico que tenia una mirada de psicópata que lo había cautivado.

Vio la luz del carromato al abrirse la puerta y a pesar de que Deimos no le dijo nada, era una evidente invitación a pasar. Aceptaba su petición de paz y aunque en su mente se reprochaba el estar fomentándolo, siendo él, el que buscara paz, siendo que en su percepción de las cosas era Deimos quien debía disculparse. Estaba tan tentando a estar con los dos a la vez.

Hizo girar al menor y le dio un empujón para que fuera hacia la puerta que se veía abierta. Ya no estaba Deimos en la puerta en ese momento. Jack caminó tras él, empujandolo de nuevo, sólo por gusto, no le importaba si se estaba negando o accediendo. Quería sentir que aún lo forzaba, aunque sabia que no era así, pues el señorito se había mantenido en silencio y sumiso cuando lo ofreció a su pareja, incluso le pareció que se excitaba aun más.

Entró al carromato y vio a Deimos en la cama, pero antes de dirigirse a él cerró la puerta. Al girarse clavó sus ojos en los del de cabello largo y se mordió el labio inferior en el que aun tenia un poco de sangre. Lo miraba con los ojos llenos de fuego, Deimos lo excitaba en cada cosa que hacia, incluso más cuando estaba molesto, con el ceño fruncido. Mirándolo se acercó a Nicola abrazándolo por la espalda y acariciando su oreja con la nariz mientras mantenía los ojos en Deimos.

-Acá está mi ofrenda de paz. Dei...Aunque no sé ni porque soy yo quien la trae. Eres tu quien debería disculparse.

Coló las manos debajo de la camisa y buscó la unión que se mantenía con los botones. Estando atrás aun jaló de ambos lados, abriéndola sin importar cuantos de estos botones arrancaba en su violenta forma de desnudarlo. Lo agarró de un brazo y lo hizo girar para que lo mirara y llevó sus manos hacia su propio cinturón de herramientas el cual dejó caer al sueldo de madera haciendo un ruido pesado al estrellarse en el suelo, especialmente el pesado martillo que debía usar para los clavos de la montaña rusa, un martillo casi tan pesado como los que usaban los que usaban los constructores de lineas de tren.

-Ya no sigues negándote, señorito Stracci- dijo en tono de burla y bajó la camisa del otro por sus brazos dejandole el torso descubierto y acaricio su pecho, mirando la piel que tocaba su mano con fascinación- Que perfecta piel...quiero llenarla de surcos que derramen tu sangre.
>>Desnúdate.


Se separó de él y fue hasta un mueble donde de una jarra de metal vistió un poco de agua en un cuenco para poder lavarse las manos y la cara. Había estado trabajando y no se sentía en las mejores condiciones como para tocar a cualquiera. Jack a diferencia de muchos, no soportaba la mugre, tal vez era por haber estado rodeado de gente manchados con sus propias mierdas incapaces de hacer nada por limpiarse. Él por otro lado recibía tantos baños de agua fría y era sumergido en tinas con hielo y agua tan frecuentemente que siempre estaba limpio, por lo que estar manchado le era insoportable. Se giró limpiándose la manos en un pequeña toalla y miró a Nicola, luego a Deimos...eran absolutamente hermosos.

-Sospecho que este joven le gusta la violencia.- miró a Deimos- Así que deberíamos complacerlo...


Última edición por Jack el Miér Oct 28 2015, 06:55, editado 1 vez


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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Lun Ago 17 2015, 05:33

El orgullo de Nicola no estaba dormido del todo, seguía allí, él era consciente de que pretendían tratarlo como si de un complemento se tratara, un agujero donde meterla ambos para divertirse y poco más, un cualquiera que había encontrado en el camino y había tenido el placer o la desgracia de ser el elegido. De no haber sido él, seguramente habría sido algo más, y aunque todo eso se estaba clavando como agujas envenenadas una tras otra en el pesado orgullo del italiano, una parte de si se encontraba tan estimulada por que lo trataran de aquella forma aún conociendo su nombre que no podía evitar la excitación que hacía que el calor se esparciera por todo su cuerpo.

Espera, yo... —fue a negarse de nuevo, dejando que su respiración agitada chocara con los labios que lo habían estado besando de aquella forma intensa, compartiendo con él la sangre que había manado de las heridas internas de su mejilla y del labio roto, pero antes de poder hacer algo más sólida su queja volvió a ser girado rápidamente y conducido a la puerta de la caravana a trompicones.
Nicola echó mano a su propio pantalón para cubrir sus vergüenzas que habían sido descubiertas por el bárbaro del que aún desconocía su nombre, abrochándoselo mientras era el otro el que lo guiaba a empujones.
¡No! ¡Suéltame, mierda! —elevó la voz, aunque de forma precavida ¿Realmente quería que alguien lo encontrara así? Si lo veían siendo forzado de tal manera acabaría en oídos de su padre, y lo peor era que la paliza le caería a él por maricón, a pesar de que claramente —o no tan claramente— lo estaban obligando a aquello.
Sería una vergüenza para la familia, por eso se mordió los labios y se obligó a callar. Además... ¿Realmente quería ser salvado de aquello?

Ya dentro notó como el de nombre desconocido volvía a ocupar su lugar a su espalda, pegándose a su cuerpo, e inmediatamente sintió aquella generosa erección apretarse contra su parte trasera, y aunque quería seguir resistiéndose porque se suponía que era lo que tenía que hacer, era muy fácil derribar sus barreras con aquella brusquedad. Siempre había sido él el que hacía tales cosas, el que controlaba la situación, el que llevaba las riendas... Y ahora estaba siendo domado, manejado y utilizado, como si hubiese invertido los papeles, y era tan excitante que su escasa cordura se estaba desestabilizando.
Su voz salió en un jadeo fuerte cuando los botones de su cara camisa, más cara que aquella cochina carreta, más cara que cualquier sueldo que ellos pudieran tener, saltaban ante la fuerza que empleó el joven a su espalda para abrirla.
¡Cuidado, idiota...! —protestó, aunque ya no lo hacía tan alto, no quería que nadie lo oyera— Mi camisa... —quejó luego, molesto. Aquello sería algo difícil de explicar: «¿Por qué le faltan botones a tu camisa?».

El desconocido recibió un gruñido molesto como contestación primera cuando ya no había rastro de su camisa sobre su cuerpo, y notó el tacto de sus dedos en su piel. Fue el hecho de recordad la suciedad de sus manos lo que le hizo rehuir del contacto, y con un manotazo terminó de apartarlo, culminando el gesto con una muy mala mirada que pareció ser pasada por alto.
Había escuchado perfectamente la orden pero él en un acto de rebeldía se rehusó a cumplirla. Vio como se alejaba para asearse aunque fuera un poco y su mirada no tardó en dirigirse a Deimos, cuyo nombre —aunque fuera el artístico— sí que conocía.

No sabía exactamente qué hacer, se sentía como un ratoncito acorralado. El de cabello largo estaba en la cama y el otro se lavaba, era el momento ideal para irse de allí, pero... En el fondo no quería...
Era una contradicción viviente, era la deshonra de la familia Stracci por permitir lo que estaba por suceder, y peor, por colaborar... Aún así, reprochándoselo mentalmente, el pantalón y la ropa interior presionaban demasiado la evidente erección que se abultaba bajo las telas, y aunque lo correcto sería huir y olvidar todo aquello se quedó porque quería probar aquella violencia de la que hablaba.
Su propio cinturón dio con el suelo, se sorprendió a si mismo una vez más, en esta ocasión desprendiéndose de sus zapatos y el resto de su ropa, pero aquello era lo que Nicola realmente era, lo que Nicola realmente quería... Tenía dos hombres para él, y era el único completamente desnudo, ofreciéndose a ellos a la vez que a ratos parecía recuperar su orgullo y se negaba...
En ese momento, mientras el otro se lavaba las manos y la cara, Nicola aprovechó para aproximarse a Deimos.
Aquel joven unos cuantos años mayor lo había fascinado desde el inicio cuando lo vio en su ensayo, y no en vano pues tenía el pálpito de que sus ojos claros escondían algo, al igual que lo escondían los ojos de su agresor, el que lo había llevado hasta allí.

La erección ajena no pasó por alto para Nicola, bajo la ropa se notaba su entrepierna abultada, cosa que delataba que se había excitado viendolos a ambos pese a su ceño fruncido, y con mucho descare no tardó en aproximarse y prácticamente echarse sobre él en la cama.
Una sonrisa juguetona y cargada de lascivia fue lo que recibió en primer lugar de Nicola, y luego fue su mano traviesa que alcanzó el punto más caliente del rubio de cabello largo, apretando por encima de la ropa la firme erección que esperaba que pronto, con un poco de atención, fuera a más.
De casualidades está llena la vida —pronunció, por el hecho de haberse encontrado con él hacía unas horas, disfrutando ahora del tacto que ofrecía su prominente erección en la palma de su mano, aunque la ropa estuviera ejerciendo de barrera—. Y tú al menos ya no eres una sucia rata, ahora solo te quedas en rata —comentó hacia el otro desconocido, mirándolo de reojo antes de inclinarse—. ¿Son pareja? Eso es ilegal... —sonrió contra la boca de Deimos, tentándolo con un beso mientras respiraba su aliento. No era exactamente una amenaza, aunque casi lo parecía. A Nicola no le importaba estarse metiendo en medio de los novios, y con un lametón rápido probó los labios del rubio antes de buscar un beso completo.
Su cuerpo desnudo aún albergaba calor, aunque la temperatura fría de la noche empezaba a hacer que lo perdiera rápidamente. Su piel se erizaba con pequeños escalofríos, sus pezones permanecían erectos, y su miembro pulsaba con toda la excitación, procurando frotarse con el cuerpo ajeno mientras gemía muy bajo fundiéndose en aquellos besos con el sabor lejano a sangre, que había consumido casi por completo el otro muchacho.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Magnus Vólker el Mar Sep 22 2015, 03:09

Deimos, en su fuero interno, era plenamente consciente de que él era el único culpable de lo que estaba ocurriendo. Al menos en cierto modo. Esa situación no era más que el reflejo de sus actos y la pequeña, pero condenadamente certera, venganza de Jack. Estaba pagando con creces la noche de placer que había tenido hacía poco con Kóstyk, y eso no le resultaba en forma alguna bueno. No cuando el rubio le pagaba con su misma moneda y frente a su ventana devorando, con el apetito de un hombre lobo recién transformado, los labios del italiano mientras sus manos se paseaban sin discrección por el cuerpo ajeno. Aún así su ego le impedía ser sincero consigo mismo y la realidad quedaba más y más cegada por los celos que empezaban a provocar que la sangre que corría por sus venas hirviera y se convirtiera en lava ardiente. Peligrosa.
Se sentía molesto consigo mismo, con su cuerpo, por reaccionar de aquella forma ante la visión de los dos chicos besándose de esa manera y fundiéndose en un abrazo de lo más carnal y sexual. Habían sido una sobredosis de afrodisíaco directo a su cerebro y eso, junto la añoranza que sentía hacia Jack, fue lo que le empujó a abrir la puerta dejándose llevar por sus impulsos.

Retomó los pasos de vuelta que le llevaron a su lecho, tomando asiento en él y quedando medio tumbado, con la espalda apoyada en un par de cojines. Flexionó una pierna para subir el pie al colchón y sus ojos claros y fríos como un témpano de hielo fueron directos a los de Jack en cuanto éste apareció en el umbral de la puerta. No dijo una sola palabra, sólo le retó con la mirada, buscando tensar aún más el momento. Sabía perfectamente que provocar de mala manera a Jack tenía sus consecuencias... que era como jugar con fuego. Pero Deimos adoraba sobre todas las cosas quemarse, dejarse abrasar por la ira ajena y deleitarse con ella. Era el único que había conseguido ver la auténtica belleza que desprendían esos gestos... ¿o quizá no lo era?. Su atención fue a parar en ésta ocasión a Nicola, intentando ver en él alguna expresión de miedo o remordimiento. Pero brillaban por su ausencia. - No tengo nada por lo que disculparme. -terció con orgullo, negándose a dar su brazo a torcer, mientras inclinaba un poco la cabeza como buscando un mejor ángulo para lo que vino a continuación.

Enarcó una ceja ante la protesta del chico y sonrió divertido de medio lado, sin poder contenerse- ¿No te importa que quiera violarte pero te quejas por esa fea camisa tuya? -cuestionó burlón, relamiéndose los labios. El mal humor empezaba a disiparse juguetón, mientras las mofas de ambos continuaban clavándose contra la evidente pedantería del niño rico.
Desde su posición tenía una vista perfecta de la espalda de Nicola, pero no le resultaba suficiente con aquello. Por eso cambió ligeramente de postura, sin dejar de mirarles un sólo instante.
La promesa de sangre y violencia le sonó como un concierto de violines y arpas maravillosamente acariciados, y su pecho se hinchó en una generosa bocanada de aire que no hizo sino mostrar su repentina impaciencia. Jack sabía que aquel era su punto débil, uno que intentaba contener para no asustar a todo aquel que trabajaba con él.
Su estancia en el manicomio había incluso empeorado su sadismo, su afición a recibir dolor y a provocarlo. Una ruleta rusa de viciós que, sin duda, un día acabaría por destrozar su vida. -Si... el carmesí le quedará perfecto -respondió antes de morderse el labio inferior, pasando su mirada de uno a otro. Eran una manzana prohibida que estaba deseando probar una y otra vez.

No apartó su atención de Nicola mientras éste se desnudaba con una mezcla de deseo y negación, aunque la balanza no tardó en inclinarse hacia uno de los lados. Y el chico lo demostró comenzando a andar hacia el mago.

Deimos no hizo movimiento alguno para acercar al castaño, deseaba ver cuanto atrevimiento acaparaba y si sería capaz de dar el primer paso que lo llevase al patíbulo del sexo prohibido. Era la "víctima" la que tenía que caminar hasta uno de sus verdugos, y así fue. Con gesto tranquilo y tentador, arrancándole un ahogado jadeo cuando la mano acabó en su entrepierna y haciéndole entreabrir sus labios húmedos. Su lengua salió al encuentro de la de Nicola y la acarició antes de responder en un susurro cargado de misticismo - Sólo lo ilegal merece ser llamado arte seductor...-esbozó una extraña sonrisa, depositando un pequeño beso en los labios del chico- ... Sólo lo prohibido merece realmente la pena... -aseguró correspondiendo después a un largo beso que tuvo de apellido una caricia que empezó en el hombro y descendió hasta la cadera. - Ven -ordenó contra los labios de Nicola pese a que estaba refiriéndose a Jack, al que miró de soslayo - ... tu "ofrecimiento" es un sibarita... -bromeó riendo entre dientes- Ven... -volvió a repetir, haciendo un gesto con su mano libre.

En cuanto Jack estuvo a su alcance rodeó con sus largas piernas la cadera ajena e hizo que quedara entre ambas antes de instarle a que se inclinara- Responde al niño rico: ¿somos pareja, hm? -susurró antes de morderle el labio inferior, tirando de él un instante, más fuerte de lo debido - ... ¿quieres... "castigarme" por mis actos, Phobos? -miró de reojo al italiano y volvió a sonreír malicioso, robándole un beso. Teniendo a los dos a su disposición y antojo. - Aún estoy enfadado contigo, me habéis despertado de un sueño maravilloso... -chasqueó la lengua fingiendo una ofensa que realmente ya había desaparecido casi por completo, perdido como estaba en la sensación de estar cerca de ellos dos.



Última edición por Deimos el Mar Sep 22 2015, 20:18, editado 1 vez
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Mar Sep 22 2015, 20:14

Se lavó minuciosamente las manos repitiendo las palabras de Deimos en su cabeza “No tengo nada de que disculparme” Lo enfurecía, lo enfurecía realmente, pero masticó la rabia y pensaba desquitarse con él de una forma más placentera para ambos, recordarle que era suyo. Sacó un poco de las cremas de Deimos y se aplicó en la piel frotando hasta que se absorbiera mientras los otros comenzaban sin él. No miró al joven mientras se desnudaba, sólo de reojo vio cómo se desprendía de cada prenda, así como de su dignidad. Se rio mentalmente pensando en cuán grande seria la lujuria del jovencito que aun cuando claramente pudo haber escapado se quedó y estaba dispuesto a, como dijo él, meterse con una sucia rata de circo. Cuando lo escuchó llamarlo rata de nuevo lo miró y parpadeó lento de forma felina y con una leve sonrisa, lo cual no significaba nada bueno.

Escuchó como Deimos respondía, sin hacerlo realmente a su pregunta, Deimos siempre encontraba las palabras más hermosas para decir las cosas y eso le encantaba de él aunque el mismo fuera diferente con sus palabras agresivas, sus insultos crueles. Jack era un artista también, claro, pero lo suyo estaba en pintar el mundo, con sus pinceles o con navajas, pero siempre daba color a las cosas, incluso había teñido el cielo de rojo, naranja y negro con unas cerillas.

Aun guardaba la rabia por el insulto de Nicola y se acercó a los dos con la rabia que le tenía a ambos y a la vez con un deseo que ardía tanto como el odio. La violencia gritaba en su interior, pedía ser liberada y su cuerpo se tensaba al intentar contenerla. Caminó hasta la cama cuando Deimos lo llamó, tomó su mano y se subió en la cama acercándose a él sintiendo como lo rodeaba con sus piernas. Se inclinó hasta él y frotó el puente de la nariz contra su cuello antes de acercarse a sus labios que habían sido besados ya. Respiró lento su aliento que lo acariciaba en cada palabra y cerró los ojos ante su mordisco, el dolor hizo que se le subiera el calor a la cara sintiendo aún más grande el deseo de dañarlos, a ambos. Respondió a su beso con un poco de violencia, liberando sólo un poco. Luego le alzó una ceja ante su comentario y le sonrió de medio lado. Miró a Nicola y subió una mano para acariciar el rostro de Deimos.

-¿Qué te importa si es ilegal? ¿Eres un puto policía acaso?...-sus voz era mucho más dura que la melodiosa voz de su compañero, pero aun así mantenía un cierto toque seductor por muy duras que fueran las palabras que usara.- Decir que somos pareja es muy poco.-miró los ojos de Deimos unos segundos sintiendo como su corazón empezaba a latir aún más fuerte al ver en él su locura, y todos los componentes de su alma la cual amaba.-Deimos y yo estamos unidos para siempre. Cuando uno muera el otro lo hará… Cuando uno muera es porque el otro lo mató.- bajó la mano de su rostro hasta su cuello y lo aprisionó mirándolo mientras apretaba.- Pero no sabemos quién será el que lo haga…sólo que el día que suceda, los dos moriremos. ¿Pareja?...-miró a Nicola soltando el cuello de Deimos- Deimos es parte de mi alma.

Recorrió el cuerpo desnudo de Nicola con la mirada, sin ningún pudor y alzó una mano para acariciar su espalda de forma ascendente hasta que su mano se aferró firme en su cabello y jaló hasta obligarlo a moverse, lo obligó a arquear la espalda y exponer su cuello. Con la misma fuerza que ejercía lo atrajo hacia él y acercó sus labios a su mentón.

-Vuelve a decirme rata, o algún otro insulto y te arrancaré el rostro a mordiscos, sólo por darte en el gusto con ese apodo. Puedes participar de un trio con tu cuerpo si te portas bien, o solo con tu sangre si sigues molestando. Acá tu apellido y dinero no sirve de nada, si se nos antoja matarte, créeme, nadie te encontrará.

Soltó el cabello de Nicola quedando con algunos de ellos en la mano y se incorporó un poco desabonándose su camisa para sacársela, luego bajó las manos hasta el pantalón de Deimos y empezó a desabotonarlo y luego lo miró.

-Te dejo decidir qué hacer con él, tú serás el juez, a fin de cuentas es mi ofrenda de paz…que no mereces, debo recordarte. Dime; ¿Su carne o su sangre?- “vivo o muerto” era la cuestión, pues no era la primera vez que mataban juntos tampoco, “hacerlo” llenos de la sangre de otro era realmente excitante.


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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Mar Sep 22 2015, 21:32

Cuando el italiano escuchó las respuestas que ambos le dieron a la pregunta de si eran pareja se arrepintió de siquiera haberla formulado. No lo había pensado y no se había dado cuenta de que no quería oírlo, masticó la envidia y a cambio mantuvo una de sus extrañas sonrisas que siempre se mostraban sin razón aparente curvando sus labios.
Su mente se vació de todo ese tipo de pensamientos y se centró en las sensaciones del cuerpo. El escalofrío que lo recorría volvía con cada caricia, cada contacto, cada aliento exhalado contra su piel, y al ser jalado del cabello su cuerpo se arqueó forzosamente tal y como su contrario quería de él, dejando escapar además un quejido. Desde su nueva postura lo observó de reojo y escuchó sus palabras mientras su respiración se le hacía pesada. Estaba dándole opciones, pero en realidad no era él quien decidía.
Estaba tan poco acostumbrado a vivir situaciones así... Él siempre era quien tenía el control, y si alguien se atrevía a llevarle la contraria habían consecuencias, pero en ese momento era muy diferente. Si él era ahora el que se atrevía a hacer algo que no les gustara, entonces tendría consecuencias. No podía negar que le excitaba enormemente la idea, así lo mostraba la erección que no era ocultada por nada debido a su desnudez, y se impresionó al darse cuenta de lo poco que le estaba importando humillarse así.
Quizás fuera una forma de reafirmar su existencia, entregándose a lo más bajo. Se dijo a si mismo que sería un capricho puntual, algo que jamás se repetiría.
En ese momento no sabía hasta qué punto podía estar equivocado.

Su voz ni siquiera se hizo oír, comprendió que en aquello no tenía ni voz ni voto, y por un instante se sintió ridículo. ¿No estaba allí para que lo mataran? Debería haberse marchado, pero tal vez eso fuera lo que estaba buscando.
El final de Nicola Stracci, pensó, y una risa poco adecuada salió desde lo más hondo de su garganta, una que acompañó a su expresión que a veces rallaba en la locura, sacando a relucir el hecho de que había más de su madre en él de lo que a nadie le gustaría.
Oh, vaya. —Su voz se dejó oír como un ronroneo casual.

Ya liberado del agarre de su cabello, Nicola se inclinó hacia delante y pegó sus labios al suave cuello de Deimos, aprovechando la zona que no estaba cubierta por su largo cabello para catarlo.
El italiano dejaba ver por sus acciones lo poco que le importaba cual fuera la decisión que fueran a tomar, de hecho, en su mente estaba presente la idea de que si lo mataban no sería de forma cortés, esperaba que al menos valiera la pena y lo hicieran con un inmenso dolor, que sus chillidos de agonía alertaran a los hombres que ahí fuera todavía debían estar buscándolo.
Aunque no era tan fácil hacer chillar así a Nicola, pues misteriosamente su voz siempre era reemplazada por esa risa incoherente, como si su reacción al dolor fuera distinta a la habitual.

Sus besos en el cuello del escapista se sucedieron uno detrás de otro, llenando su piel con una tentativa de más, no como un intento de convencerlo de la primera opción sino como modo de satisfacerse a si mismo.
Una de sus manos había encontrado qué hacer deshaciéndose en caricias en su propio cuerpo, acariciaba su pecho y se complacía con el estímulo de sus pezones erectos, mientras su miembro permanecía desatendido.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Magnus Vólker el Jue Oct 08 2015, 20:14

Vió de refilón la sonrisa de Jack, ese parpadeo suave que auguraba alguna travesura de su parte. Podría haberle defendido cuando el chico volvió a llamarle rata, por supuesto, pero estaba seguro de que la reacción de su pareja iba a ser de lo más divertida, por lo que no quería perdérselo. Sus ojos centelleaban, le gritaban decenas de historias y le prometían placer y dolor a raudales... cualquiera hubiera huido de ellos si Jack les regalaba una mirada semejante, pero Deimos en cambio caía rendido a ellas y deseaba más. En cuanto a Nicola, no parecía haberse percatado realmente del peligro que corría en esa situación o, si lo había hecho, no estaba en desacuerdo. Lo cuál era sencillamente magnífico.
Entreabrió los labios cuando los del pintor se acercaron en una suave caricia que rápidamente se transformó en deseo rabioso. El mago sonrió dentro del beso y paseó su mirada hacia Nicola, midiéndole. Era fácil intuir que pese a la pregunta y sus quejas, el rico era aficionado a la ilegalidad. De ser así, estaba en el lugar perfecto. Devolvió la mirada a Jack mientras éste hablaba, relamiendose los labios y esbozando una escueta pero sincera sonrisa, encandilado con lo que decía. Llevó el cuello hacia detrás en cuanto éste fue aprisionado, y se limitó a soltar un poco de aire silenciosamente sin apartar la mirada del varón. Mostrándose completamente dócil en ese aspecto. Adoraba esos arranques.

Y, entonces, llegó la amenaza que había esperado por parte del rubio a Nicola y no pudo sino reír cantarín entre dientes. - No te tomes en broma lo que dice... le he visto hacerlo alguna vez -dio un pequeño beso en la mandíbula a Jack mientras miraba al castaño, enarcando una ceja. Por un momento estuvo tentado de que el otro le volviera a llamar así para que las promesas vertidas de esa matanza se convirtieran en realidad y dejaran atrás el mundo de fantasía pero... Nicola era tan hermoso, con el añadido de esa falsa pureza que regaba cada centímetro de su anatomía, que sería una pérdida absoluta.

Levantó un poco la cadera para permitir que su chico empezara a desnudarle por completo, sintiendo la liberación parcial de su miembro en cuanto hizo ceder el botón de su pantalón. - Hmm....- hizo amago de responder a la cuestión que le había sido planteada, pensándoselo un poco, pero la risa del castaño se hizo oír con total claridad sacándole de un plumazo de los murmullos. Deimos giró un poco su rostro hacia él, mirándole curioso, y sonrió maravillado con aquella reacción - Así que los condenados a muerte pueden reír... Es un sonido tan... seductor... -rió de nuevo antes de cerrar los ojos para poder centrarse en esos labios que se paseaban por su cuello, tan suaves como electrizantes. Una de sus manos se apoyó en la cadera de Nicola, arañándole suavemente la misma, mientras la otra descendía por el pecho de Jack hasta su entrepierna, prodigándole una caricia fugaz. Se recostó un poco más hacia detrás, inclinando la cabeza para darle mayor espacio que besar.

Abrió los ojos casi con pesadez, mirando a Jack- Su sangre puede esperar... al menos hasta después -comentó dedicándole un guiño juguetón, dejando claro que le prefería vivo. Aunque la otra opción no terminaba de abandonar su mente. Deimos le miró fijamente y articuló con los labios una pequeña frase, sin llegar a pronunciarla. Un "Te odio" que fue acompañado con otra sonrisa. Era su particular forma de decirle que le amaba al máximo, pues ese "te odio" significaba realmente que le amaba tanto que le odiaba por no poder dejar de pensar en él. Una forma diferente de declararle lo que sentía y que, en muchas ocasiones, había zanjado disputas con una abrupta reconciliación. Como si el amor con odio ocasional fuera aún más portentoso que el que gritaba el resto del universo. Le hizo inclinarse con un tirón en su cintura para poder besarle, antes de, momentos después, girarse hacia Nicola y robarle otro largo beso que culminó con un pícaro mordisco en su mentón. - Sois tan condenadamente hermosos... -susurró, deleitándose con las vistas. - Quítate eso de una vez -exigió impaciente a Jack, en referencia a la ropa que le quedaba. - Los dos queremos verte en todo tu esplendor, ¿verdad, niño rico? -un pequeño azote en las nalgas de Nico enfatizó la frase, sin saber si esperar una queja o algo diferente. Le había atraído ese aristócrata, y lo hizo de forma inmediata y con creces... cada segundo que pasaba. Esa noche no la olvidaría nunca.  
 
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Sáb Oct 10 2015, 02:13

No pudo evitar los sentimientos de celos cuando Nicola volvía a inclinarse hacia su pareja. Los celos eran por diversos motivos, primero estaba el sentimiento de posesión, sentir que Deimos era suyo y no lo quería compartir. Estaba dejando que otro comiera de su plato frente a sus narices y eso no le gustaba para nada. Ver como Deimos le ofrecía su cuello le enfurecía más, pero a la vez se veía tan sensual a sus ojos, cuando era él quien besaba su cuello no podía ver sus rostro de placer, por lo que en parte disfrutaba con eso.

Por otro lado estaba los celos por vanidad… Nicola no dejaba de lanzarse sobre Deimos y que no le prestara atención, que incluso lo tratara como menos no le gustaba. No le había dicho “rata de circo” a Deimos y los dos pertenecían a ese lugar, incluso el de cabello largo estaba más ligado al circo que él… ¿Acaso era una alimaña a sus ojos y el otro no? Al verlos así, como Nicola dedicaba todas sus atenciones a Deimos y a si mismo… Sintió que sobraba, pero no planeaba retirarse, antes de eso prefería sacar a Nicola a patadas de su casa, desnudo y todo, no le importaba.
Las caricias de Deimos no lograban hacerlo sentir integrado, pues esas caricias eran suyas y las podría tener sin el invasor que el mismo había dejado entrar y que lamentaba mucho en ese instante. Especialmente después de su risa, sus insultos, su preferencia. Apretó el puño mirándolo de reojo pero Deimos había pronunciado su opción por dejarlo vivo y Jack lo miró de vuelta molesto por su decisión, pero la aceptaba. Asintió.

Sólo al leer sus labios compuso una leve sonrisa y se inclinó hacia él para besarlo con los ojos cerrados entregándose hasta que Deimos lo dejó y volvió sus labios hasta Nicola y vio muy de cerca cómo se besaban, volvió la rabia y se levantó para dejarles espacio, pensó en que si continuaba por ese camino la situación se iría y descargaría su excitación de cualquier otra forma. Deimos le exigía que se desnudara y Jack miró a Nicola como era nalgueado y suspiró tratando de serenarse, pensó en que nada de lo que pasaba por su corazón y cabeza era sabido por Deimos y que si estaba disfrutando de aquello era mejor… ¿Era mejor? O había pretendido sólo sacarle celos con el niño rico y que lo desechara diciéndole que lo quería sólo a él… “Ojala me hubiese pedido que lo matara”

-No sé si él quiere, lo veo deslumbrado contigo- se pronunció con palabras venenosas que mostraron de forma evidente los celos que habían estado quemando en su interior. Sentía fuego en el pecho, no lo podía evitar, no sabía si estallaría en furia, si se marcharía o atacaría con violencia a Nicola, pero sabía que estaba realmente molesto con él ¿Acaso no le guste? Era la pregunta que se clavaba en su mente.- Aunque no lo culpo, eres tan jodidamente sexy…- “te odio” también moduló para él con el mismo significado que lo hacia Deimos y torció los labios en un intento de frenar una sonrisa.

Terminó de desnudar a Deimos primero y bajó para besar sus caderas y sus muslos antes de erguirse de nuevo y empezar a quitarse su camisa sencilla. En su hombro se podía ver su único tatuaje, hecho en el manicomio por un sujeto que había estado allí por alcohólico. Era un ojo, rodeado de oscuridad en patrones retorcidos, un reflejo de lo que sentía que sólo al tatuador y a Deimos le había explicado. Siguió con el pantalón abriéndolo para dejar expuesta su erección, la que saltó de inmediato al verse liberada de su prisión. Era realmente un agradable poder liberarla y no pudo evitar soltar un jadeo de alivio. Se sacó los zapatos de cuero, los calcetines limpios y bajó el jeans quedando al fin completamente desnudo.

Volvió hasta la cama y se acomodó de rodillas entre las piernas de Deimos y jaló de la cadera de Nicola para guiarlo a que se subiera al regazo de Deimos y al tenerlo en frente con la espalda pegada a su pecho le besó el cuello subiendo hasta su lóbulo. Frotó su erección entre las nalgas de Nicola y contra la erección de Deimos, de paso también sintió los testículos de Nicola lo cual realmente fue placentero, empezaba a disfrutar de la presencia del otro. Su cuerpo no sentía celos, su cuerpo sentía únicamente el placer y esto arrastró a su mente. Llevó una mano hasta la erección de Nicola y la aprisionó con esta.

-Tendrás que aguantarnos a ambos dentro- le advirtió al oído y miró a Deimos con complicidad señalándole con un gesto de la cabeza la mesa a su costado. En la mesa de noche, en el cajón, había un poco de vaselina, un invento bastante útil hecho para la cicatrización, pero que tenía mejores usos para ellos. No la usaría de ser sólo uno, no le importaba el dolor que le pudiera causar, pero al tener que entrar los dos por un estrecho agujero, realmente lo necesitarían. Deimos comprendió fácilmente y lo sacó y entregó. Jack sacó un poco con dos dedos y lo llevó hasta el ano de Nicola y untó un poco superficialmente y luego enterró ambos dedos sin más preparación que eso. Lo penetró unas cuantas veces antes de sacar los dedos y echar un poco más de vaselina. También usó en la erección de Deimos tomándose un momento para masturbarlo mientras tenía el trasero de Nicola rozando por sobre su brazo, si se sentaba lo dejaría inmovilizado, pero no imaginó que fuera tan estúpido como para no mantenerse en alto dejando que prepara todo.

Luego siguió con su propio miembro y una vez estuvo embadurnado por completo tomó la cadera de Nicola y tomando su miembro desde la base lo enfiló hacia su entrada y empujó fuerte, rompiendo su resistencia de una vez. Pegó su cuerpo al suyo mientras subía hasta clavarse por completo en su interior.

-No es nuevo- se pasó la lengua por entre los dientes con una sonrisa mirando a Deimos, luego ladeo la cabeza mirando el perfil de Nicola- Así que te gustan esas cosas ilegales que mencionabas antes… Que hipócrita eres.- terminó dándole un mordisco en el lóbulo y sintió como su abertura se estrechaba ante la invasión de Deimos. Por el contrario, se expendía aún más, pero para él se sentía aún más estrecho.


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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Sáb Oct 10 2015, 20:31

La nalgada de Deimos arrancó un suave jadeo de los labios del italiano, casi como si éste hubiera salido de su pecho con dulce timidez, aunque sus labios no tardaron en dar forma a una sonrisa que se torcía desbaratando aquella idea de que Nicola pudiera ser un ser inocente. Su mirada brillaba con ese deseo que cada vez se hacía más grande e insoportable, miraba al de cabello largo en ese momento, pero en seguida se giró para observar al otro.
Su sonrisa se amplió entonces, con los labios juntos, y su mirada afilada se clavó en los ojos de su contrario por unos preciados instantes, para luego descender por todo su cuerpo con un interés perverso por lo que ocultaba bajo la ropa.
Sí. —Concluyó ante la pregunta que fue formulada hacia si, y cuando la voz del que aún desconocía su nombre llegó a sus oídos una risa se hizo audible por su parte—. De hecho, no sé por qué sigues vestido —le dio como respuesta a él, aunque no fue nada realmente revelador.
Observó como el sin nombre terminaba de desvestir primero a Deimos, y él mismo se deleitó con la visión de aquellas manos fuertes y curtidas en el trabajo físico diario tocando el cuerpo delicado del rubio con cada prenda de la que era despojado, desvelando su anatomía para su disfrute.
Nicola pasó su lengua de una forma condenadamente lenta por el cuello de Deimos, disfrutando de aquella sensación de suavidad mientras sus ojos estaban fijos en los besos que su pareja le daba en la cadera y los muslos. Él sobraba allí, se estaba metiendo en medio de una pareja, pero su sentido de la moral nunca había sido muy convencional, por lo que ni siquiera le pesaba, sino que todo lo contrario.

Después de haber recorrido su cuello permaneció en la misma zona dando pequeños besos mientras su mano se deslizaba por el propio cuerpo fantaseando con lo que estaba por llegar. Mientras, sus ojos no se separaban del tercero y de como se desnudaba ante ellos, en algún momento toda su atención se dirigió a aquel tatuaje, de modo que incluso levantó la cabeza para poder tener una mejor visión de él, y su observación culminó con su miembro erecto que por fin fue liberado, provocando un estremecimiento ante las ideas que pronto llenaron su mente. Su mano apretó uno de sus pezones y a cambio dejó salir un gemido bajo y placentero, que borró su sonrisa solo un momento fugaz antes de que volviera a reaparecer.
Phobos... —repitió con cierta duda en su voz, el nombre que escuchó antes de boca de Deimos.
No pudo reprimir una risa, Deimos y Phobos, sin duda era algo muy ocurrente, pero dudaba mucho que aquellos fueran sus nombres reales. Después de todo, el circo era como un baile de máscaras, todos tenían las suyas.
¿Cómo es tu nombre en realidad? Dame algo que gemir —Sus palabras salieron de sus labios con un ronroneo provocador, mientras sus ojos se estrechaban ligeramente, observándolo con un creciente apetito.
«Jack», escuchó de boca del otro, y su pecho se llenó con una inspiración profunda que luego salió en forma de suspiro. Cierto cosquilleo en la base del estómago le hizo saber rápidamente lo que pasaba, y sus labios temblaron antes de formar una sonrisa que se volvió una risa baja e incoherente, maniática incluso.
Sus párpados cayeron antes de hablar de nuevo:
Jack —repitió, con placer, paladeando incluso el nombre. Era como estar dentro de una de sus enfermizas fantasías.

De forma dócil, mientras él aún se relamía ante la idea, dejó que Jack lo posicionara sobre el regazo de Deimos, y en ese momento sus ojos volvieron a abrirse para contemplar el hermoso rostro del rubio, a quien sonrió como si acabaran de reencontrarse.
No tardó en ocupar los labios del rubio con un beso, y al sentir los de Jack en su cuello y la deliciosa sensación del frote de su cuerpo rompió aquel contacto de sus labios con un gemido bajo y suave. Las atenciones que le propinaba el tercero hacían que la ya de por si elevada temperatura de su cuerpo subiera, y era un alivio pues desnudo como estaba agradecía tener un cuerpo al que poder pegarse para disfrutar de ese calor.
Uno de sus brazos se desocupó y lo echó hacia atrás para rodear el cuello de Jack y tirar de él hacia delante para que se inclinara y poder alcanzarlo para darle un beso que nada tuvo de inocente, devoró sus labios con hambre a la vez que meneaba suavemente la cadera para sentir de forma más pronunciada el miembro de Jack, su mano, y además el miembro de Deimos debajo de si. Estaba completamente envuelto por ese par de cuerpos que lo hacían tener la sensación de estar llegando al cielo.
Lo estoy deseando —respondió a las palabras de Jack, jadeante, lleno de una excitación que crecía.

La vaselina se volvió un elemento clave, y Nicola ya fantaseaba obsesivamente con la idea de tenerlos a los dos dentro de si mientras Jack se dedicaba a prepararlo todo.
Procuró no estorbar, quedándose en la posición en la que Jack lo colocara. Y según el otro se encargaba de usar la vaselina en ellos, él se mantuvo pegado a los labios de Deimos, regalándole una marea de besos fogosos mientras sus manos se mantenían apoyadas en el cuerpo de este último.
Cuando las manos de Jack rodearon su cadera supo lo que estaba por venir, y se enfrascó en un nuevo y llameante beso con Deimos antes de que su respiración y su voz fueran rota por un gemido que sonó alto y claro. Había pretendido ocultar su voz pero sus intenciones perduraron tan solo unos segundos antes de que la sensación desgarradora llenara su cuerpo.
Jack lo había llenado de un solo movimiento, y su cuerpo tembló lento mientras sus dedos se clavaban en la piel del cuerpo que había debajo suyo, en su pecho, en sus hombros, terminando con profundos jadeos que chocaban directamente con la boca del rubio.
Que... —Trató de hablar, pero resultaba complicado en la situación en la que se encontraba, notando además como el miembro de Deimos también buscaba abrirse paso—. Que señale la ilegalidad no quiere decir que... —Cerró los ojos con fuerza, forzando a las lágrimas que habían comenzado a aguar sus ojos a permanecer, notando como se rompía de nuevo la resistencia de su pobre cuerpo para darle paso al escapista—. Que... yo... cumpla la l-ley ¡Ahh! —su frase culminó con un gemido que estalló junto a un grito que más sonó de dolor que de placer.
Sentía como su cuerpo era forzado a separarse hasta un extremo que no había conocido antes, tan lleno y ardiente que el dolor recorría todo su cuerpo en oleadas junto a un muy breve placer que aún no había comenzado a abrirse paso. Solo la idea de tener a dos hombres dentro lo había hecho temblar de anticipación, ahora que finalmente los tenía sentía como su cuerpo ardía y se presionaba en un intento inútil e inconsciente de deshacerse de aquello que lo estaba dañando. Sentía que lo estaban separando en dos, lo iban a romper, sin duda, era demasiado y a la vez no podía dejar de desear más, quería esa brutalidad, quería ese dolor, quería morir una y otra vez.
Nicola gemía, tembloroso. Finalmente un par de lágrimas que eran el más vivo dolor se decidieron a deslizarse por sus ojos, y sus uñas dejaron marcas de arañazos en los hombros de Deimos, de los que se agarraba como si fuera a desestabilizarse en cualquier momento.
A pesar de todo, aquello era sin duda lo más exquisito que Nicola había sentido nunca, y aunque el dolor se había adueñado de su expresión y de su cuerpo, eso no era indicativo de que no lo estuviera gozando, la verdad era que ese dolor desgarrador era lo que más disfrutaba, era una sensación más profunda y morbosa que el propio placer, sintió tanto gusto que incluso habría podido llegar al orgasmo en ese preciso momento.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Magnus Vólker el Mar Oct 20 2015, 21:12

Podría haber contenido la sonrisa ladina, podría no haber demostrado que su ego dio un pequeño salto debido a las palabras de Jack... podría haber hecho eso y mucho más pero el momento pedía a gritos esbozar esa sonrisa, con tintes de petulancia, y clavar la mirada en los ojos de su pareja. Aunque lo importante era contentido dentro de su mente y bajo un pensamiento que no adquiriría voz. ¿Nicola deslumbrado con él? No más de lo que había estado con Jack, de lo contrario no habría caído en sus redes rindiéndose a él como si fuera su amo y señor. Algo que Deimos quería ser, apropiándose de los dos.
¿Deslumbrado con él? Tanto como él lo estaba con ellos, incapaz de apartar la mirada de sus hermosos rostros y cuerpos, deseando saborear y acariciar cada milímetro de los mismos. - Lo sé. -comentó socarrón, aceptando la evidencia de que era guapo. ¿Para qué contener los alardes de prepopencia si eran tan encantadores? No... formaban parte de sí mismo.

El "te odio" le fue devuelto y, con él, la certeza de que las paces ya estaban hechas y volvían a empezar de cero... como decenas de veces antes. Amaban hacerlo aunque se mostrasen reacios en ocasiones a discutir sólo por llevar la contraria al resto de la humanidad.

Derró los ojos suavemente, ensimismado con la lengua de Nicola cuando ésta recorrió su cuello antes de empezar a darle besos; perdido con las caricias del rubio en sus muslos... ansiando perder la paciencia y, a la vez, que aquello no terminara nunca. Los abrió en cuanto el tercero en discordia les congratuló con la visión de su perfecto cuerpo siendo desnudado. Besó a Nicola mientras éste hablaba, interrumpiendole con total descortesía, viendo como entre los otros dos había un pasional cruce de miradas.

Se acomodó mejor en la cama para que tuvieran espacio de sobra, abriendo un poco más las piernas y acogiendo a Nicola en su regazo cuando Jack lo acomodó ahí como si fuera un precioso muñeco. Besó el lado opuesto del cuello del moreno mientras Jack hacía lo propio en el contrario, tirando de la piel con un pequeño mordisco sonriente antes de asentir ante el gesto ajeno. Atrapó los labios del artista y le besó, sintiendo momentos después como su erección era empapada con aquel pegajoso mejunge. Sus ojos claros se fijaron como dagas en los de Nicola y se aseguró de no perderse un sólo segundo del momento mientras su chico le penetraba; conteniendo la respiración por unos momentos ante el placer que aquella visión le provocaba. Viendo como su rostro se contraía por la repentina embestida, arrancándole el primer jadeo que devoró gustoso prodigándole una lamida a su labio inferior. - Era fácil de intuir... -contestó a Jack, mirándole de reojo con una amplia sonrisa maliciosa.

Llevó la mano diestra a la cadera de Nicola y comenzó a penetrarle con mayor lentitud que su compañero, aunque no precisamente como gesto de cuidado. La estrechez de Nicola le impedía actuar con un impulso más salvaje pero, de esa manera, se permitía disfrutar aún más de la sensación de delicioso estrangulamiento en su miembro hasta que el cuerpo ajeno se acostumbró a la invasión. El gritó de Nicola fue como un cántico en sus oídos y él respondió con un largo gemido que se unió a los que proclamaba Jack. Al ver las lágrimas de Nicola la sonrisa, de medio lado y casi imperceptible, curvando sólo un ápice una de las comisuras de sus gruesos labios, apareció de nuevo. Recogió aquella lágrima con la punta de la lengua, adueñándose de ella en cuanto se deslizó más allá del pómulo dispuesta a perderse en la barbilla. Bebiendo en cierta manera de su dolor antes de besarle.

Abandonó la caricia en la cadera del chico y las puntas de sus dedos se perdieron en el muslo de su pareja. Alzó un poco más la cadera y jadeó con fuerza cuando las uñas aristócratas abrieron la piel de sus hombros en sendos arañazos. - Ahora nos perteneces... -susurró entre dientes, entrecortando un poco ambas palabras por su respiración agitada, paseando la mirada de uno a otro- Sois míos. -rió suavemente, gimiendo con una nueva embestida de Jack que le apresó de forma inmisericorde.

¿Podría haber mayor placer que aquello? Poco importaba que los de los carromatos más cercanos pudieran haber escuchado el grito de Nicola, o los posteriores gemidos de los tres que posiblemente tardarían largo tiempo en acallarse. .. Deimos jamás se había molestado en parar a pensar lo que podían o no pensar sus compañeros circenses, menos aún cuando tal cosa podía ser un impedimento para hacer aquello que deseara. Y estar con esos dos hombres, en ese preciso momento, era la cima máxima de placer. Perdido como se encontraba en dichas sensaciones, tampoco se molestó en pensar si las lágrimas de dolor de Nicola seguían rodando por su bonito rostro, pidiendo de forma silenciosa que aquello cesara. Una sencilla mirada a Jack le fue suficiente para querer seguir tanto como el cuerpo del castaño se lo permitiera. El bienestar físico, tanto suyo como ajeno, no entraba dentro de sus prioridades.

Atrajo a Nicola hacia sí y consiguió tirar del cabello de Jack instándole a que también se acercara para poder besarle, aplastando por un momento el cuerpo que estaba entre ambos.  Aprovechó un gesto de Nico, cuando giró un poco la cabeza, para lamer sus labios y besarlos, sin apartarse de Jack y consiguiendo de esa manera un primer beso a tres que se le antojó a ambrosía. Debido a la postura y a estar debajo de ambos, era Jack el que marcaba el tempo, pero no se mostró en absoluto en desacuerdo. Guió con un nuevo golpe de pelvis y se apoyó con ambas manos en el catre para no dejarse caer hacia detrás, volviendo sus jadeos más numerosos y sonoros.  Contempló sus rostros, perdidos en el frenesí del sexo, ruborizados por la temperatura en aumento y el placer... y en ese momento tuvo claro que podía decir sin temor a equivocarse que eran lo más bello que había visto nunca.  
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Miér Oct 28 2015, 06:43

Jack miró hacia los ojos de Nicola cuando pronunció su nombre, nunca ninguna voz que no fuera la de Deimos le había llamado de aquella forma, tan íntimo era para él que le sonó a tabú en los labios de otro, luego siguió esa risa nuevamente que taladraba en su cabeza, esa risa se volvió sanguinolenta, alargada, retorcida, sin sus dientes y con la garganta ennegrecida por el fuego, Jack cerró los ojos un momento y al abrirlos de nuevo escuchó la voz salir de su rostro perfecto.

-Jack- respondió y… más risas, Nicola haría que en algún punto de la noche le rompiera los dientes de un puñetazo para no volver a oírlo reír ¿¡Que es tan gracioso!? Quiso gritarle, pero no lo hizo, sólo quedó en su mente y siguió con la escena erótica, tratando de calmar su ira y sus celos. . Nunca en su mente dijo; “Él ríe porque está loco”. No, pues había visto todos los tipos de locura; Los que se ríen, los que gritan, los que lloran, los que pasan de una emoción a otra como si fuese un baile de máscaras macabras. Alguien que ríe no lleva mayor peso de locura que otros, la risa de Nicola sólo le hacía pensar que era uno más, uno de ellos. Finalmente lo condujo para hacerlo sufrir desde el interior y así desquitarse.

Al sentir como el cuerpo de Nicola tembló ante su invasión su rostro mostró una sonrisa ladeada que tras el comentario que hizo se volvió más amplia al oír la respuesta de Deimos., su sonrisa maliciosa sólo mejoraba su bello rostro y cuando Nicola pretendió hablar de…no le importaba. Jack lo silenció con el clásico silbido entre dientes que terminó en un gemido ahogado al sentir el miembro de Deimos junto al suyo en el estrecho interior de Nicola, tan apretados, tan juntos que cerró los ojos obligado por el placer para concentrar todos sus sentidos en uno único, el tacto.

La suave caricia que sintió en su muslo le hizo abrir los ojos nuevamente, dejando de lado un momento la concentración que tenía en su miembro pulsante. Escuchó lo que proclamaba, como se adueñaba del otro compartiéndolo y a la vez lo ponía en el mismo lugar que a Nicola. ¡Qué forma más hermosa de tratarlos como esclavos iguales tenia Deimos! Quien tenía más sangre de aristócrata que cualquiera que perteneciera por cuna a esta. Pero lo que tenía Deimos de aristócrata lo tenía Jack de tirano y lo miró con una sonrisa ladina si debatir, pero sin someterse y lo demostró embistiendo fuerte contra ambos cuerpos. En gemido se mantuvo encerrado entre sus labios juntos mientras los de los otros eran más audibles, especialmente de quien tenía que resistir más.

Subió una mano por el pecho de Nicola acariciándolo hasta su garganta y lo separó de Deimos llevando su cuerpo hacia atrás pegándolo a su pecho y lo hizo ladear la cara y buscó su boca abierta con la propia, sintiendo su aliento mezclarse con el suyo e invasión con su lengua hasta dar con la del otro mientras penetraba con movimientos suaves. Pero su cuerpo le pedía violencia y no le bastaba con tan sólo sentir ese doloroso aprisionamiento, quería más. Quería romperlo, dañarlo, separar su cuerpo rajándolo como una hija de papel.

Se alejó de su boca, tomó su cadera con ambas manos, firme y empezó a embestir una y otra vez sintiendo como sus testículos se golpeaban contra los de Deimos de manera que no había experimentado antes. Un placer que iba más allá de todo lo que había experimentado antes. Podía escuchar los gritos de dolor de Nicola los cuales lo motivaban a darle más, que quedara marcado eternamente por ese dolor.

Se acercó a Deimos cuando este lo acercó mostrándole en su sonrisa que estaba dsifrutando muchísimo, que le jalara el cabello para atraerlo sólo aumentaba más el placer y aquel beso que siendo primero de los dos se volvió de tres fue maravilloso, cerró los ojos disfrutando del caos entre los tres, la miedo y succionando sin saber de quién serían los labios que obtenía, tomando los dos a la vez incluso. El espacio que se hacía entre sus bocas era llenados con jadeos cálidos que formaban casi una caricia. Jack siguió moviéndose más suave en lo que duraba el beso y al separarse embistió de forma tan sincronizada con Deimos que penetraron firme y a la vez haciendo levantarse al cuerpo de su tributo.

Jack llevó las manos hasta la estrecha cintura de su pareja y se aferró a esta mientras su boca besaba la curva del hombro de Nicola y luego mordió aquella carne tierna mientras seguía marcando el ritmo de cada penetración, en un ritmo constante que fuera fácil de seguir para su pareja.

-Ya sabes que gemir. Hazlo- penetró un poco más fuerte y llevó la mano derecha de la cintura de Deimos hasta el miembro desatendido de Nicola y empezó a moverlo por este, aprovechando los rastro de viscosidad que habían quedado entre sus dedos para hacer que se deslizara más fácil por su mano. Lo masturbó en el mismo ritmo que ambos lo penetraban para que lo sintiera parte de lo mismo, el placer y el dolor fundidos a la perfección.


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