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Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

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Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Lun Ago 03 2015, 04:47

Recuerdo del primer mensaje :

Baltimore, 3 de abril de 1917.

¡Un circo! Hacía tiempo que no veía uno en la ciudad.
Recordaba haber ido con su madre cuando era más pequeño, pero desde luego habían pasado años desde el último. Lo mejor de todo era que se trataba de uno de esos que estaba lleno de gente deforme, fea y negra, el lugar idóneo para que alguien como Nicola se paseara señalando, riendo e insultando a los demás.
El circo había llegado el uno de abril por lo que le habían comentado, y la carpa del circo había emergido en un puerto abandonado de forma casi mágica, en tan poco tiempo que hacía que se preguntara como era que lo hacían. Las atracciones de la feria tardaron un poco más, y aunque no lo había visto con sus propios ojos si que había visto la noria a lo lejos cuando pasaba cerca.

Había hablado a su padre sobre ello durante la comida, haciéndole consciente de sus intenciones de ir, y su progenitor le insistió varias veces en que no fuera a un lugar como ese, cargado de vicio y depravación, pero que le dijera algo como eso solo provocaba que más ganas sintiera. El mayor terminó por encogerse de hombros y restarle importancia al asunto, tenía cosas más importantes que hacer que evitar que su hijo fuera al circo, y si quería ir, que fuera, pero que no diera problemas a la imagen de la familia perfecta.
Su padre se lo advirtió duramente: «no hagas nada que nos deje en evidencia», y lo dijo con una expresión tan seria que el joven Stracci lo único que hizo fue asentir y atender su comida sin volver a mencionar ni una sola palabra al respecto.

Finalmente llegó el día en el que la apertura al público se dio. Nicola se consiguió una entrada para si mismo sin importar un precio tan mediocre y asistió al lugar arropado por los hombres de su padre que se encargaron de llevarlo desde su hogar hasta el puerto abandonado, e incluso se quedaron en el interior de la feria para vigilar que al hijo del capo no le pasara nada.
A parte de esos hombres, fue allí evadiendo a sus «amigos», que solo eran movidos por el interés de su fortuna, y pronto se encontró vagando sin saber que hacer, observando, riendo y burlándose de todo cuanto podía...

Por la tarde presenció el espectáculo, y luego de eso, según iba cayendo la noche, sus pasos lo acabaron llevando a la zona de atracciones, y Nicola se paseó frente a toda la hilera de máquinas iluminadas por cientos de bombillas, de un lado a otro varias veces, dudando.
Por lo general todas le daban bastante mala espina, pensaba que un retrasado mental podría haberlas montado y se preocupaba que si el las usaba se podría caer algo.
No quería ni pensar en la montaña rusa, sería una locura, pero lo que si hizo fue pagar por varios intentos en el puesto de tirar al agua al payaso. Era un jodido payaso gordo, y cuando golpeó varias veces la diana cayó al agua y Nicola comenzó a carcajearse. Había salpicado mucho por lo gordo que era, y luego de eso al salir tenía todo el maquillaje corrido por la cara. Parecía que el tipo estaba borracho y sus reacciones eran aún más graciosas. Nicola se regodeaba en la miseria ajena pensando que su situación era infinitamente mejor, pero lo cierto es que solo había que verlo, allí solo.

Volvió a darse un paseo por las atracciones, y se detuvo frente a la imponente noria. Su tamaño y sus luces le habían llamado la atención cuando la había visto a lo lejos, pero no sabía si avanzar hasta la fila de gente que esperaba su turno para comprar una entrada y montar o quedarse simplemente observando de lejos. La gente subía la mayoría en parejas o pequeños grupos, y aunque no era miedoso ni nada así algo en su interior le decía que no se montara. Por eso tan solo quedó allí, quieto como una estatua, observando hacia arriba.


Última edición por Nicola Stracci el Sáb Oct 10 2015, 20:35, editado 2 veces
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Miér Oct 28 2015, 22:46

Nicola sentía como si literalmente estuviera siendo separado en dos. Su cuerpo era forzado hasta el límite por aquellos dos jóvenes y se resentía por ello, contrayéndose involuntariamente en varias ocasiones en un intento inútil de expulsar a los invasores, cosa que solo conseguía incrementar la dolorosa sensación de estrechez, haciendo que de sus labios escaparan sonoros gemidos que aún oscilaban entre el dolor y el placer.
Un par de lágrimas habían quedado contenidas en los bordes de sus ojos fuertemente cerrados, sin decidirse si seguir deslizándose por sus mejillas enrojecidas o no. Una de ellas, la más atrevida, viajó por su rostro y fue limpiada por la cálida lengua de Deimos, haciendo que el italiano entreabriera los ojos en busca de contemplar aquel bello rostro. Entre los sonidos de placer encontró un momento para soltar un suspiro profundo y acto seguido giró la cabeza todo lo que pudo para poder ver a Jack también. En los dos se hacía evidente el placer, y la satisfacción de saberse partícipe de aquellas expresiones hacía que subiera un grado el placer que sentía.
Aunque el dolor ganaba aún por mucho al placer en ese instante eso era algo que hacía enloquecer al italiano. Cualquier mínimo movimiento de alguno de los dos resultaba un terrible dolor que lo hacía gemir inmediatamente, perdiéndose en la sensación de ser desgarrado desde dentro, sumándole a eso los enérgicos envites de Jack y los más suaves de Deimos. Era tan intenso y poderoso que sentía que empezaba a hacerse adicto, después de aquel encuentro probablemente nada volvería a ser igual para él, ese pensamiento pasó de forma fugaz en su mente, pero desapareció tan rápido como aquel miembro se hundió en su interior sin ningún tipo de piedad.
Tal y como estaba no se sentía en condiciones de hacer mucho a pesar de que siempre solía ser muy participativo, apenas sí se movía y tampoco era como si pudiera hacerlo con mucha libertad, pues era aprisionado entre los dos cuerpos y manejado al antojo de sus dueños, como un objeto que servía para poco más que el desfogue de ambos, después de todo estaba allí como ofrenda de paz. Claro que eso nada le importaba al italiano mientras continuaran llenándolo con aquellas sensaciones, sus leves movimiento de cadera hacían más que evidente lo poco que le disgustaba estar en esa situación. De hecho, si su voz no se perdiera en cada grito y cada gemido, rogaría por más, pero era incapaz de articular palabra alguna de forma entendible.
También escuchó lo que dijo Deimos en algún momento, pero no se sintió capaz de reaccionar de ninguna manera. Estaba demasiado nublado con las sensaciones como para protestar siquiera, y luego estaba el hecho de que la idea incluso le resultaba atractiva, después de todo los dos juntos lo estaban llevando al cielo con un pecado tan grande que contradecía cualquier cosa que proclamara la iglesia.
Su escasa participación consistía en mover la cintura aprisionado entre ambos cuerpos, gemir, gritar, arañar y besar cada vez que unos labios se acercaban a los suyos, aunque lo hacía de manera tan interrumpida por las constantes acometidas a dos bandas que acababa rompiendo los besos para jadear contra sus bocas.

Una mano en su cuello lo hizo moverse, y las penetraciones se volvieron más suaves por parte de Jack, dándole una pequeña tregua para poder responder a su beso tan intenso, aunque los ruidos de placer no dejaban de chocar contra la boca ajena en ningún momento, haciendo siempre evidente ese placer tan prohibido y tan deseado.
Aquel par de lágrimas habían descendido finalmente hasta morir en su mentón, pero Nicola no prestaba una real atención a ello, era su cuerpo reaccionando al dolor mientras su mente lo percibía completamente diferente.
La tregua le duró poco, su respiración no tardó en ser cortada por las duras acometidas y su cuerpo tembló. El dolor ya no era tan exagerado, empezaba a acostumbrarse aunque fuera muy poco, y el placer se abría paso, haciendo que en cierto momento terminara por alcanzar su primer orgasmo, viniéndose entre su cuerpo y el de Deimos que tenía debajo, sin poder contenerse.

Después de haber sido alejado ligeramente de Deimos para poder recibir los besos de Jack volvió a ser atraído hacia el rubio, quedando aplastado entre ambos cuerpos que se presionaban exquisitamente, ladeando la cabeza para contemplar desde tan cerca un beso cargado de fogosidad que comenzó entre ellos dos pero que acabó incluyéndolo a él también. No quería que pararan.
Una penetración llegó fuerte y a la vez por parte de ambos y en ese momento Nicola arqueó la espalda dolorosamente, separando sus labios en un grito que quedó mudo como si se le hubiese cortado la respiración. Su cuerpo había comenzado a acostumbrarse pero con aquel movimiento le fue recordado lo mucho que estaba recibiendo, y fueron largos segundos después cuando su voz salió al fin en un grito desgarrador que vació sus pulmones. Su respiración se volvió pesada, tomando agitadas bocanadas de aire entre jadeos para intentar recobrar el aliento.
Habían arremetido contra su cuerpo con tanta fuerza que incluso lo habían movido lo suficiente como para que el italiano reaccionara aferrándose a los hombros de Deimos, clavando en ellos sus uñas para mantenerse en su posición, volviendo a apretar el cuerpo en dirección contraria para obtener más.

Las atenciones de ambos chicos hacían que perdiera la cabeza. Jack prácticamente le ordenaba pronunciar sus nombres en gemidos, pero cuando pretendió hacerlo una nueva penetración le hizo perder el aliento de nuevo, teniendo que esperar unos instantes para reponerse antes de intentarlo de nuevo.
Ja... Jack... Ahh, Deimos... —al principio fueron poco más que susurros, pero su voz fue subiendo de tono, haciendo partícipes en sus gemidos los nombres de los dos.
La mano de Jack en su miembro hacía que el placer se disparara y se equiparara al dolor, dejando a Nicola en la fina linea entre un lado y otro, algo exquisito que lo hacía perder la cabeza por momentos, a tal punto que su miembro, aún húmedo por su primer orgasmo, no tardara en volver a pulsar en un segundo, sintiendo como su cuerpo empezaba a ser presa del cansancio a pesar de que los otros dos aún parecían tener energías para rato.
No le importaba desfallecer, no quería que se detuvieran.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Magnus Vólker el Miér Nov 04 2015, 19:03

Al principio incluso llegó a pensar que el cuerpo de Nicola no aguantaría y que cedería al dolor, clamándoles que se detuvieran; pero lejos de toda posibilidad, los gemidos incesantes del castaño dejaban claro su placer. Uno que jugaba a las cartas con el dolor en una baza demasiado conocida tanto para Deimos como para Jack: la del sexo duro.
Los besos, las caricias y carantoñas eran un plato de gusto para todo el mundo, pero para ambos era la cima del placer más extremo si la adrenalina y el dolor regaba sus venas y recorría cada milímetro de sus bien torneados cuerpos. Y el italiano parecía compartir y disfrutar aquello con el mismo ímpetu que ellos.

El mago contempló su rostro cruzado por el placer y devoró sus labios en un beso hambriento, tragando un gemido que se fundió con los suyos. El tratado de paz que estaban firmando era mucho más exquisito de lo que le había parecido en un primer momento cuando le vio en la carpa principal, contemplando un ensayo que no estaba abierto al público. Comprendió entonces que no se había equivocado al pensar que el muchacho era diferente a todos, y como si su novio pudiera leer sus pensamientos, le regaló una extraña sonrisa de medio lado. Si, sin duda Nicola era el regalo más exquisito que se habían permitido, y no pensaba desaprovecharlo.

Entrelazó sus dedos con los de Jack y volvió a llevar la cabeza hacia detrás, perdiendo alguna que otra palabra entre sus propios gemidos. Algunos de los mechones de su cabello largo se pegaban a sus sienes por el calor, y los hombros y omóplatos empezaban a marcarse de forma más notoria debido a la dedicación que le dedicaban las uñas de su nuevo amante.

La presión en su miembro se hizo más fuerte debido a las contracciones ajenas, y los gemidos de Nicola subieron aún más de nivel si es que tal cosa era posible. Arremetió contra los labios del chico cuando éste se corrió entre ambos y le acarició la cadera y el abdomen; más no le dio tregua alguna con sus embestidas; como tampoco lo hizo Jack.

Estaba seguro de que el grito que el castaño acababa de soltar no pasaría desapercibido en los carromatos más cercanos, y que algunos de los circenses lo habían escuchado con total claridad. Aquello le hizo sonreír malicioso, deseando arrancarle decenas de gritos como aquel que había hecho temblar el lugar. Había sido magestuoso, y una parte de si mismo recordó lo mucho que adoraba crear dolor.

Lamió los labios de Jack en un ademán nada elegante ante la exigencia que éste había proclamado, totalmente de acuerdo con ella. Sólo unos segundos después, unos inmersos en jadeos, Nicola satisfizo su deseo y les nombró con una voz ronca por el placer y rota por el dolor. El rubio se inclinó hacia delante, volviendo a llevar la mano a la cadera de su novio, arañándole, y hundió los dientes en el delicado cuello de Nicola, descendiendo desde ahí en un par de besos que terminaron en el hombro. La posición le impedía dedicar tales caricias, algo bruscas, también a Jack, pero sus ojos se fundieron con los ajenos, casi retándole de forma seductora, mientras saboreaba el manjar del que disponían.

El pintor aún debía saber que Deimos guardaba una venganza bajo la manga ya perdida, pues no en vano se había perdido su propio debut por su culpa al ser encerrado en el tanque, y deleitarse con la piel del aristócrata mientras le miraba era un buen inicio para la misma, una pequeña venganza suave y deliciosa. Subió la caricia por el costado de Jack hasta uno de sus pezones, que pellizcó de pasada antes de apoyar la mano en el hombro de Nicola y de ahí a la cama, demasiado agitado como para continuar. Sus párpados cayeron y apretó la colcha que tenía debajo, arrugandola con los dedos, tirando de ella mientras sus embestidas se volvían más arrítmicas y rápidas, sintiendo el orgasmo muy cerca. Acarició los testículos del chico mientras Jack seguía masturbándole, rozando sus dedos también con aquel gesto.

Se relamió los labios volviendo a dejarlos entreabiertos para permitir que los gemidos los abandonaran y llevó de nuevo una mano al trasero de Nicola para instarle a moverse aún más, guiándose por su propia lujuria y pasando por alto la posibilidad de dañarle; sintiendo la presión del miembro de Jack en su interior y el placer subir de nivel. Eran uno sólo al máximo y por primera vez, perdidos en la misma sensación y posesión.  Sin poder contenerse más llegó al clímax con un largo gemido, en un fuerte orgasmo que le hizo cerrar los ojos y arañar la piel que tenía a su alcance, sin saber ya a quién de los dos pertenecía.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Miér Nov 04 2015, 22:33

Aquel grito había hecho que Jack se convenciera del todo que lo deseaba, que estaba bien que estuviera entre los dos y los celos que habían permanecido latentes se disiparon junto con el sonido en el aire. Deseó oír más gritos similares salir de su boca le habían resultado adictivos, como una canción que adoras y no te cansas de oír una y otra vez.

Abrió la boca para Deimos cuando lamió sus labios y sacó la lengua probando la suya antes de separarse. Jadeó contra sus labios de forma rítmica, sin haber dejado de embestir contra Nicola. Escuchó su voz entrecortada que respondía a su orden, los había nombrado y con eso, aunque él no lo supiera, aceptaba que les pertenecía.

Entrecerró los ojos respondiendo a la mirada de Deimos viendo como su boca se prendía del cuello de Nicola. Podía leer en su mirada que estaba jugando con él, esa mirad maliciosa le provocaba, de seguro había podido ver sus celos y estaba gozando con eso, mostrándole como disfrutaba de la piel de otro. Jack besó el otro lado cuello del tributo antes de morderle también mirando de reojo a Deimos aunque no le daba el ángulo por lo que clavó las uñas en su espalda lo que luego se volvió un rasguño. Las penetraciones de ambos se volvían más rápidas y Jack sentía que ya no podía más con aquello, el placer era demasiado sublime, la estrechez de su cuerpo, como este se contraía aprisionándolos aún más, los gemidos, los gritos desgarradores del que parecía víctima de ellos, pero estaba muy lejos de serlo. Estaba pasando por el nivel más alto de placer que hubiese probado y sin poder retrasar más el clímax se vino junto con Deimos sintiendo por unas milésimas de segundos como su semen llenó el espacio que compartían hasta que le siguió vertiendo aún más. Un jadeo profundo se escuchó de sus labios y apoyó la frente transpirada en el hombro de Nicola, temblando levemente dejando que su cuerpo se relajara de tanta tensión y esfuerzo.

Aunque hubiese deseado quedarse en su interior hasta que su miembro se deshinchara no era una posición muy cómoda para descansar, por lo que retrocedió con las rodillas y salió de su interior, fue agradable también salir de él, dejar de sentir aquella estrechez y cuando vio salir los fluidos, manchando a Deimos de paso, sonrió al ver que había sangre también. Habían desgarrado su interior, pero no sabría cuánto hasta que Deimos también saliera.

Volvió a acercase a ellos buscando acostarse a un lado de la estrecha cama, que incómodos cabían dos y besó el cuello de Deimos y bajó hasta su hombro. Habían estado tan lejos el uno del otro a su impresión, pero haber estado así, tan cerca y lejos a la vez lo habían hecho desearlo más, pues había visto sus gestos de un ángulo diferente y consideró hacerlo una práctica habitual invitar a otro a su cama para que ambos devoraran como si se tratara de la presa de dos depredadores.


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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Jue Nov 05 2015, 21:09

Los dos jóvenes no le dieron tregua a su pobre cuerpo. Nicola gemía y se movía todo cuanto podía entre ellos en busca de más.
Cualquiera habría pedido que se detuvieran, cualquiera no habría podido soportarlos a los dos a la vez, pero Nicola no era cualquiera, el italiano se enriquecía con el dolor y lo gozaba como nada antes en su vida. Su interior se sentía ardiente como si estuviera siendo abrasado con un hierro al rojo vivo, aunque en este caso estaba siendo atravesado sin descanso por un par de miembros que se movían sin piedad en su interior, arrancando todo tipo de sonidos de placer y dolor a su garganta que ya empezaba a resentirse, comenzando a sentirse algo rasposa por lo elevado de sus gemidos y gritos.
No podía contenerse, y realmente no quería contenerse. ¿A quién le importaba allí en el circo? Luego volvería a su vida sin que nadie supiera de aquel desliz.
De entre sus labios también manaba los nombres ajenos, Jack, Deimos... Ambos ocupaban una parte de su mente en ese momento, pero lo que más espacio acaparaba era la inmensa sensación de placer, su propio orgasmo que fue alargado por las brutas acometidas que no paraban de azotar su cuerpo.
Nicola trataba de mantenerse firme para no desplazarse, y para ello apretaba sus piernas alrededor de la cadera de Deimos y apretaba sus uñas en sus hombros y pecho.

Las atenciones en su cuello por parte de ambos, la forma en la que era masturbado, aquello no hacía más que contribuir a enloquecerlo. La cabeza de Nicola estaba perdida por completo, no pensaba, solo sentía, y en esos momentos recordó el sentimiento de estar doblegado a voluntad de los dos. Les pertenecía, sí, lo hacía en aquel instante, tal vez se le olvidara en ese momento, pero sus nombres salieron de sus labios en forma de gritos cuanto tiempo duró hasta el final de aquello.
No sabía quien fue el que se vertió primero en su interior, pero poco después le siguió el otro, y Nicola se sintió lleno y marcado por su esencia.
El primero en abandonar su maltratado interior fue Jack, que se acomodó rápidamente junto a ellos en la estrecha cama, pero Nicola no parecía tener muchas intenciones de moverse de donde estaba. Apretó sus nalgas todo cuanto pudo contra la pelvis de Deimos e hizo desaparecer completamente su miembro en su interior.
Para su cuerpo era un verdadero alivio pasar de haber ofrecido lugar a dos para mantener a solo uno, y de nuevo estaba de fondo aquel ardor de haber sido desgarrado, que probablemente no desaparecería.
Su deseo incansable lo hizo moverse sobre el de cabello largo, sacudiendo sus caderas a un ritmo similar al que había estado recibiendo, solo para disfrutar de aquellas últimas penetraciones antes de moverse para liberar por fin a Deimos, entre gemidos más bajos.
Su voz sonaba algo ronca para aquel entonces, y su respiración agitada parecía que tardaría un buen rato en normalizarse.

No podía quedar a un lado porque entonces se caería de la cama, así que decidió hacerse lugar sobre el pecho del escapista, que en ese momento se le hizo el lecho más cómodo del mundo.
Vio acercarse a Jack al cuello del rubio y en ese momento él se movió para buscar un beso. En su mano ahuecada acunó el rostro de Jack y lo acercó al propio para unir sus labios con la misma fogosidad con la que había estado haciendo durante todo el acto, aunque esta vez los fuertes gemidos no lo interrumpieron.
Después del beso observó de cerca los ojos de aquel joven y se mordió el labio inferior, luego su cabeza cayó lento hasta volver a encontrar su lugar sobre el pecho de Deimos, y acto seguido subió para contemplarlo a él también. Suspiró, completamente en calma.
Los dos eran hermosos, y lo había disfrutado tanto que resultaba una locura. Claro que en ese momento se preguntó cuando sería que lo echarían de allí, pues él no quería irse. Ni siquiera sabía si sería capaz de caminar, le temblaban las piernas y su interior ardía, tampoco sabía donde estaban sus guardaespaldas, ni el chofer... Movido por aquellos pensamientos se encogió y se movió, buscando el contacto de ambos y no solo estar sobre Deimos.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Magnus Vólker el Jue Nov 12 2015, 20:50

Jack llevó al clímax sólo un momento después que él, y pudo sentirlo a la perfección, casi quejándose cuando el más alto optó por salir del interior de Nicola. Había sido una sensación tan condenadamente deliciosa que, de haber tenido energía en ese momento y no estar temblando, le habría impedido abanadonarle tan rápido. Pero, aún así, Nicola no dio tregua y comenzó a cabalgar sobre él arrancándole largos y roncos gemidos de placer, deleitándose en los últimos coletazos del orgasmo que el castaño no hacía sino alargar con sus gestos. Esbozó una sonrisa de medio lado, rota levemente por su pesada respiración, al mirarle a los ojos; sorprendido de que aún pudiera moverse de forma semejante como si, de los tres, fuera el único que aún quería más. Cosa que, por supuesto, no era así.

Se tumbó de espaldas en el lecho, junto a Jack, con las manos aún acomodadas en la cadera de Nicola, cerrando los ojos y relamiendose los labios. Sin querer que el arrebato de placer terminase por alejarse de su cuerpo, considerandolo algo increíblemente glorioso. El italiano usó su torso de almohada y él lo arrulló paseando la mano por su espalda, rozándole distraídamente con las puntas de los dedos mientras sentía un beso en su cuello que no podía sino ser de su pareja. Sonrió y volvió a humedecer sus labios, sin destrozar aquel momento con ninguna palabra. Ensismimado con el calor que irradiaban ambos hombres y que le envolvía.

Terminó por abrir los ojos con un gesto lánguido y casi perezoso, girando el rostro para contemplar a un sudoroso Jack cuyas pupilas aún estaban dilatadas por la excitación. Levantó su brazo libre y se movió un poco para poder pasárselo tras los hombros, pegándole a él junto con Nicola, al que observó también distraídamente.

Se movió lo justo para poder dejar un beso en los labios de cada uno, volviendo a arrellanarse entre los almohadones, suspirando. Medio adormilado debido a sus latidos apresurados que ahora comenzaban a descender con la calma. Había sido una experiencia casi tántrica que le había subido a la cima del placer más absoluto, no sólo por poder disfrutar del atractivo de los dos, sino por esa certeza ya consumada de que los tres compartían un mismo espíritu salvaje anclado en el dolor. Como si sus mentes estuvieran conectadas y les permitieran un mundo hecho para ellos.

Carraspeó al cabo de un par de minutos de absoluta relajación, sintiendo su garganta tan seca como un desierto, por lo que se movió bajo el cuerpo de Nicola y consiguió levantarse de la cama, cediéndole su sitio al chico. Caminó hasta lo que hacía las veces de cocina y cogió una botella de agua cuyo contenido se vio bastante menguado después de que diera dos largos tragos, aún intentando serenar su respiración. - Ésto no ha servido para que te perdone lo del debut, Phobos -señaló al susodicho, riendo entre dientes después de guiñarle coqueto un ojo, y caminó de regreso a la cama, ofreciéndoles la botella de agua fresca.

Vio entre los muslos del aristócrata un fino riachuelo de sangre que rozó con el dedo índice y le mostró con una sonrisa maliciosa- En cierto modo... si que eras virginal, precioso. -la sonrisa adoptó un aire lobuno cuando se inclinó para besarle, mordiéndole el mentón después. Tomó asiento entre ambos e hizo crugir su cuello, rígido debido a la tensión anterior. Tras una suave caricia en el abdomen de Jack se echó el alborotado cabello hacia detrás y tocó un fuerte arañazo que había en su hombro, notando cómo sangraba por el maltrato.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Vie Nov 13 2015, 07:04

Había quedado como un espectador una vez se había acomodado en un lado y vio como Nicola seguía moviéndose, o mejor dicho, empezaba a hacerlo pues antes sólo había recibido las embestidas. Pestañeó lento viendo el placer en el rostro de ambos y luego subió la vista al techo perdiéndola en los detalles de la madera. No le gustaba ver a Deimos coger con otro, no había tenido muchas ocasiones de hacerlo, pero no le gustaba nada, pero en ese momento trató de no ser presa de los celos, sólo esperaba que no duraran mucho fornicando los dos frente a él.

Cuando terminaron finalmente buscó besar el cuello de Deimos viendo a Nicola sobre su pecho, encontrándose con sus ojos después. Por un momento pensó que tras haber terminado volvería a insultarlo, que volvería a ser el mismo de antes de alguna forma, negándose orgullosamente o como fuera que fuera a reaccionar, pelo le sorprendió como tocó su rostro, incluso tensó la espalda pero al sentir el contacto con sus labios cerró los ojos y empezó a relajarse respondiendo con un ritmo similar. Luego besó a Deimos. Los minutos de relajación los pasaron en silencio mirando en calma la piel de los otros y acariciando con la yema de los dedos a ambos sin un patrón especifico calmándose hasta que el sueño se apoderaba de él. Así hasta que Deimos carraspeó y se movió entonces también lo hizo para darle el espacio a Nicola y este a que Deimos se levanta. Lo siguió con la mirada y se acomodó junto a Nicola agarrándolo por la cintura suavemente y le dio un beso que duró hasta que el comentario de Deimos le sacó una risa y lo miró encontrándose con la mirada coqueta de su pareja.

-Deimos no encuentra que valgas lo mismo que debutar en Baltimore- chasqueó la lengua entre dientes y negó luego sonrió pasando de mirar a Nicola que era a quien se había dirigido, aunque hablaba para Deimos a través de él y luego miró a su pareja.-¿Te traje semejante placer y aun así no me perdonaras?

Tomó la botella de agua y bebió hasta saciarse y le entregó la botella al aristócrata mirándolo casi como un desafío beber después de él aunque no le dio mayor importancia al asunto. Acarició la espalda de Deimos y rio ante su último comentario mirando a Nicola y alzándole una ceja mientras borraba su sonrisa hasta torcer en un gesto que se tornó más sensual. Acarició la mano de Deimos cuando lo acariciaba y luego se fijó en los rasguños que despejaba.

-¡Vaya!… podrías ir a compararlos con los de Beatty- sonrió y levantó la mano de Nicola mirando sus uñas que eran lo suficientemente largas como para dañar así la piel.-Vamos a tener que cortarle las uñas.

Juntó las yemas de los dedos con las del para mantener estirados sus dedos y luego entrelazó su mano con la del otro bajándola. Luego miró a Deimos con una ligera sonrisa que no podía borrar.

-¿Estás seguro que no hará que me perdones lo del debut?...Mira su rostro…- le mostró el rostro de Nicola guiándolo desde el mentón como si fuese un vendedor de esclavos del medio oriente y luego lo soltó y se incorporó rápido quedando sentado y con el rostro muy cerca de su novio.- ¿O también tengo que recordarte por que no te dejé debutar, cariño?- habló de forma venenosa y sensual, como una serpiente y terminó lamiendo los labios del otro antes de tomar distancia y volver a acostarse al lado de Nicola al que atrajo hacia su pecho con un brazo.-…Sé que te vengarás, lo espero, no serias tú si no lo hicieras. Así que si el tributo no sirvió para que…nos perdonemos… me vengaré de lo que me hagas, sea lo que sea que tengas en mente.

Amenazó en un tono como quien dijera palabras de amor o cargadas de erotismo, pues así lo sentía, era esa la forma extraña que tenían de amarse y lo disfrutaba mucho. Sin venganzas, golpes he intentos de asesinatos perderían la chispa.


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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Nicola Stracci el Sáb Nov 14 2015, 04:44

Nicola se iba calmando poco a poco después de lo que acababa de vivir con ambos, y el recuerdo del orgasmo tan reciente aún le hacía sentir un suave cosquilleo que se perdía en el dolor que le había quedado entre sus piernas temblorosas. Se encontraba muy cómodo teniendo a su alcance los cuerpos de ambos jóvenes, compartiendo el dulce calor de la desnudez, por eso cuando Deimos se retiró se mostró contrariado, en primer lugar por el frío que dejó su ausencia en la cama.
No tardó en acomodarse en el lugar que había dejado el de cabello largo y se apretó contra Jack, acariciando su pecho desnudo mientras recibía aquel largo beso, disfrutando de él sin ningún tipo de prisa.

El italiano no se vio afectado por el comentario de Deimos hasta que Jack no dijo nada al respecto, solo entonces su ceño fruncido y la forma en la que miró al mago fue delatadora.
¿Qué? Soy lo mejor que van a encontrar nunca, mucho mejor que un cochino debut —dijo, sin ninguna intención de ocultar su ego.
Se mostró altivo y orgulloso pese a la posición en la que estaba, y alcanzó a mover los brazos para rodear el cuello de Jack y ronronear contra sus labios en gemidos suaves e intencionales antes de volver a besarlo.
¿Tú si sabes apreciarme...? —le preguntó con un tono dulce que en él sonaba tan falso.
Solo un beso más lo retuvo antes de dejarlo tomar el agua, sus ojos luego se fijaron en Deimos y en la forma en la que lo tocó entre las piernas. Había sospechado sobre la sangre, pero en ese momento la vio.
Antes de hablar aceptó el agua que le ofrecía Jack, dedicándole una sonrisa torcida que mostraba que aceptaba su desafío, y bebió, luego se estiró perezosamente para dejar la botella en cualquier parte y que no le estorbara. Aquello refrescó su garganta y le hizo sentir algo mejor.
Fue mi... —Se interrumpió para aclararse la garganta, notando la voz ronca—. Fue mi primera vez con dos hombres a la vez, así que... —Una sonrisa traviesa se mostró en sus labios—. Se podría decir que sí que era virgen.

Su sonrisa se volvió complacida al ver los arañazos en el cuerpo de Deimos, y luego regresó a Jack, a quien vio que tomaba su mano. Miró aquella unión antes de regresar a los ojos del otro, lo que sintió en ese momento no supo que nombre ponerle, incluso le provocó algo de temor.
Mis uñas están bien así —respondió, más serio de  lo que habría deseado
No le gustó el modo en el que Jack lo trató después, y mientras le movía el rostro para exhibirlo su mirada se volvió afilada.
Soy hermoso —quejó.

Aquello se volvía una discusión de pareja, o algo así, y Nicola rodó los ojos, adoptado una postura aburrida en la cama, apoyando su mejilla en la palma de su mano. Incluso aprovechó el momento para localizar las cobijas y tirar de ellas para cubrir su desnudez. Era evidente que el italiano no tenía ninguna intención de marcharse de allí aquella noche ¿Como sería dormir con ellos? Más allá del sexo nada lo retenía al lado de esa pareja, pero eso lo trajo sin cuidado.
Estuvo a punto de bostezar, aburrimiento o cansancio, cualquiera de las dos opciones, pero por suerte la cosa no fue a más y Jack regresó a la cama, permitiéndole acurrucarse en su pecho, cosa que no dudó en hacer, ajeno a la conversación ya que realmente no le interesaba mucho.
Él se dedicó a acariciar el pecho de su contrario mientras observaba a Deimos. De momento estaba callado pero con sus ojos lo llamaba. La cama era estrecha pero eso no importaba, siempre se podía encontrar una forma de caber los tres, incluso le hizo espacio al tercero colocándose directamente encima de Jack, envolviendo el cuerpo del otro con el propio.
El ardor de la piel del que yacía bajo su cuerpo se le antojó exquisito, y sin pensarlo gimió bajo.
Ya le has oído —dijo Nicola al final, aunque no había prestado mucha atención a qué, y acto seguido llamó a Deimos con su dedo índice—. Ahora ven—lo tentó con una sonrisa, usando un tono de orden en su voz.
No esperó demasiado a si el escapista reaccionaba o no por si solo, Nicola se movió un poco para tirar de él y que se recostara en el lugar que acababa de devolverle.
Cuando estuvo a una distancia accesible no dudó en buscar un beso que los abarcara a los tres. Al menos el tiempo que estuviera allí pretendía aprovecharlo.
Luego, más tranquilo, se acomodó y cerró los ojos. Por la forma se hacía evidente que lo que pretendía era dormir un poco.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Magnus Vólker el Sáb Nov 21 2015, 00:31

El rubio enarcó una ceja y paseó su mirada altanera de uno a otro, sin amedrentarse lo más mínimo ni cambiar de opinión. Esbozó una sonrisa de medio lado - Adoro debutar y brillar. Me alimento de los aplausos. Y, aunque bien podría decirse que has sido un ... debut -entrecomilló la palabra con un gesto de ambas manos- ha sido uno carnal y no profesional. Aunque reconozco que uno magnífico... -su mirada volvió a recorrer el cuerpo del castaño antes de aterrizar de lleno en el rostro de Jack- Me encerraste, sellaste la cerradura con un soldador y casi muero ahí dentro... No. No te he perdonado. -le dedicó una mirada furibunda después de enumerar los agravios, aunque el primero de la lista seguía siendo haberle prohibido de su lluvia de aplausos después de tantos ensayos. Deimos deseaba triunfar con sus espectáculos en todas las ciudades, ser el mejor de aquel circo extraño y casi macabro, y su pareja lo sabía. Precisamente por eso, había sido una venganza perfecta que dio de lleno en el orgullo del mago.

El italiano confirmó sus sospechas con una sonrisa de lo más atrayente que iba a juego con una ligera ronquez post sexo de lo más seductora. Casi podía incluso decirse que su acento era aún algo más acusado que antes, jugando entre las sílabas- Y has disfrutado al máximo de la experiencia, ¿me equivoco? -preguntó ladino, sonriendo también y ya sabiendo la respuesta. Por supuesto que lo había hecho, los tres.

Contempló encantado y curioso aquel intercambio de caricias, los suaves besos que hubo entre ambos. Un espectáculo relajado con dos hombres de increible atractivo. Rió entre dientes, negando. - No, déjalas. Me gustó sentir sus uñas. -volvió a rozar uno de los arañazos que, a juzgar por el dolor, debía ser de los más profundos. Cuando Jack se dispuso a "venderle" a Nicola, el rubio se mostró entre interesado e indiferente, contemplando sus rasgos finos y suaves, como si aún dudara. Se inclinó hacia el chico y le acarició con el dorso de la mano un lateral de la mandíbula, casi con dulzura. - Lo eres, eso es indudable. -selló el comentario con un corto pero fogoso beso antes de separarse rodando los ojos al haber escuchado a Jack.

-Exageras. -dijo, sin más rodeos, chasqueando la lengua.- No fue para tanto como quieres creer... -comenzó a decir, viendo como la lengua del rubio se aventuraba a saborear los de noble. - Lo haré, precioso. Aún tengo que decidir cómo y cuando, pero lo haré. Y entonces ... te arrepentirás. -enarcó ligeramente una ceja, juguetón, dejando caer también su amenaza y dándole un beso en el cuello antes de escuchar la exigencia de Nicola. Por un instante parecía reticente a cumplir aquel intento de orden, claudicando al final y subiendo a la cama para acomodarse en el hueco que había en el lecho. Correspondió aquel beso a tres bandas, atrapando los labios de Jack y después los de Nicola, rozándolos con la lengua.

Se apoderó de un lado de la cama, acomodándose de tal forma que el italiano tuviera cabida entre ellos aunque quizá no de la forma más cómoda y amplia del mundo, apoyando una mano en su cadera mientras que pasaba el otro brazo bajo su nuca, flexionandolo para que no les incomodara.
Cerró los ojos y su respiración se fue relajando, el sonido de fuera se perdió en el mundo real mientras él dio su primer paso al onírico, quedando dormido.
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Re: Espero que eso sea firme [Jack y Deimos] +18[Baltimore]

Mensaje por Jack Stracci el Sáb Nov 21 2015, 01:33

Sonrió negando.
-No ibas a morir, sé exactamente cuánto puedes aguantar sin respirar- mantenía la sonrisa con los labios juntos mientras miraba sus ojos que parecían llenos del fuego de la ira. Le encantaba verlo así, le encantaba pintar en su rostro todas las tonalidades de colores que llevaban las emociones, aunque siempre era el más escaso el azul de la tristeza, no le gustaba ponerlo triste, prefería los colores pasionales.

-Claro que se apreciarte, incluso pondría tu cabeza en un pedestal- le sonrió mostrando sus blancos dientes antes de responder al beso. Mientras bebía agua Jack miró a Deimos sin decirle nada, sólo apreciando su belleza de la cual siempre había estado atrapado y mientras miraba las manos de Nicola por un momento sintió lo mismo pero mirando a los ojos del otro. Frunció el ceño al notarlo y soltó su mano siguiendo con lo que decía dejando de lado aquella extraña sensación. “Amo a Deimos, no a él” pensó de inmediato.

-Hermoso sí, pero simple, careces de un atractivo que deje una fuerte impresión, te ves como todos los ricachones. No sé para que tener dinero si te ves igual que los otros, definitivamente el estilo no se compra.- miró serio a Nicola tratando de alejarse emocionalmente de él, no le gustaba, quería recordárselo a si mismo haciendo audible sus palabras. Luego miró a Deimos- No me arrepentiré de nada- lo desafió cerrando los ojos después al sentir su beso en el cuello y acarició su cabello sujetándolo de la nuca suavemente. Respondió al beso que estaba vez los incluía a los tres y cuando Deimos se hubo acomodado en la cama tomó las mantas para cubrirlos incluyéndose. Abrazó a ambos y los miró un momento viendo sus bellos rostros a ambos con los ojos cerrados. Luego se detuvo en el rostro de Nicola mirando sus parpados cerrados y sus labios, era hermoso, tal como decía, lo era más sin hablar, sin reír…sólo lo era más que en ese momento cuando gemía hasta las lágrimas por el dolor y placer. De alguna forma sentía que estaba bien con ellos, que les pertenecía, no sólo esa noche…Suspiró y luego su mente consciente lo recrimino por hacerlo.

Miró al techo de madera pensando en el techo de su futuro hogar, uno de metal que estaba adornando con formas mucho mejores que uno simple de madera. Deimos lo merecía, merecía un lugar a su altura, no ese feo carromato, finalmente antes de que le ganara el sueño pensó en que debía hacer una cama grande, donde estuvieran más cómodos. Los tres.

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